Manipulación de la identidad
by Cristina Saavedra
Nuestros recuerdos sobre quiénes somos: ¿dependen de nuestras experiencias personales o dependen de las circunstancias en que los recordemos?
Aparentemente la respuesta a esta pregunta es fácil y una gran mayoría nos inclinaríamos por la primera opción. Así, tendemos a pensar que nuestra memoria es como un armario en el que guardamos imágenes, sonidos, ideas, etc., que permanecen inmutables y podemos recuperar en cualquier momento. Y esto, por supuesto, afectaría a los recuerdos que tenemos sobre los episodios de nuestra vida, que nos permiten explicar cómo somos. Tenemos la idea de que nuestra vida es como “una película” que en cualquier momento puede pasar ante nuestros ojos. Sin embargo, como expone magistralmente Daniel L. Schacter en su libro Los siete pecados de la memoria, no hay nada más lejos de la realidad.
El hecho más contrastado es que nuestros recuerdos sobre el pasado tienen más relación con el presente que con lo que realmente sucedió en una época anterior de nuestra vida. Por ejemplo, si se induce a unas personas a creer que un determinado rasgo de personalidad (extraversión o introversión) es más ventajoso, generarán más deprisa recuerdos sobre episodios en los que se comportaban de acuerdo con ese determinado rasgo de personalidad. De la misma manera, cuando se recoge la opinión de unas personas sobre un tema y luego se exponen argumentos a favor y en contra que consiguen que algunas cambien de opinión, en general las personas que han cambiado de opinión no son conscientes de haberlo hecho. Es decir, recuerdan equivocadamente que siempre habían pensado igual. Aunque quizá el hecho más desconcertante sea la posibilidad de inducir recuerdos falsos. En un famoso estudio se preguntó a los participantes sobre recuerdos de su infancia temprana, a partir de la información proporcionada por los padres y los hermanos mayores. Las preguntas se realizaban tanto sobre episodios que habían ocurrido como sobre episodios falsos. Los participantes recordaban con precisión casi todos los hechos verdaderos y al principio no referían recuerdos de episodios falsos. Pero en entrevistas posteriores, entre un 20 y un 40% de los participantes llegaron a describir cierto recuerdo del hecho falso.
Por lo tanto, los datos parecen indicar que la identidad humana no es un concepto estable. En este contexto cabría preguntarse, ¿ocurre lo mismo con la identidad digital? La posibilidad de guardar físicamente fotos, correos electrónicos, canciones que nos gustan, etc. ¿nos permitiría tener una visión más real de quienes éramos y quiénes somos, o también tenderíamos a manipular dichos elementos para que coincidieran con el presente?
Quizá sea cierta la inquietante afirmación atribuida a Julio Cesar: Es imposible no terminar siendo como los otros creen que uno es.









Me parece muy interesante este tema. Sobre todo la idea de que lo que recordamos tiene que ver más con nuestro presente que con la experiencia real. El Yo Digital que diseñamos tiene a gala haber considerado el presente del usuario como requisito imprescindible para reproducir la dinámica de la memoria humana.
Perdonad, sigo. En cualquier caso en ningún caso se puede hablar de falsos recuerdos sino de reconstrucciones, de simbiosis de experiencias y representaciones de experiencias, de mi perspectiva con la perspectiva de otros, de mi pasado próximo con mi pasado lejano…. La sensación de falsedad la da la maraña representacional en la que se cuelgan los recuerdos.
La verdad es que tu reflexión me hace pensar si no deberiamos ser capaces de lograr que “el yo digital” fuera capaz tambiénde crear y combinar recuerdos. En realidad las creaciones, son tan reales, o tan irreales, como la primera vez que las creamos.
…salvo, naturalmente, el material que las justifica (fotos, documentos escritos). Supongo que esto es lo que nos permite tener una referencia de la realidad.
Estoy de acuerdo en que un yo digital bien hecho tiene que generar falsos recuerdos. Esto sería una prueba de que se acerca a la complejidad de la mente humana. Y también estoy de acuerdo en que tenemos una nueva y amplia realidad digital para contrastarlos. El yo digital llevaría consigo aparatos de registro del mundo externo (cámaras de foto, sensores auditivos…) y del interior (del cuerpo) del sujeto. En fin, que lo que da es vértigo.
Me parece que la distinción entre falsos recuerdos y recuerdos reconstruidos tiene mucha más miga de lo que parece a simple vista.
Las ruedas de la memoria no pueden girar en el vacío: su giro debe trabarse con la realidad en algún momento si la memoria ha de ayudarnos a (sobre)vivir, o si la inteligencia ha de ayudarnos a entender el mundo. Pero parece obvio que la realidad deja mucha holgura en el mecanismo.
Un invento que emule a la memoria humana, entonces, debe jugar a estos juegos: atarse y desatarse, tocar el mundo y retirarse de él, acabar confundiendo, pero a veces también distinguendo,lo que es útil de lo que es verdadero -también en el mundo digital.
¿Y cómo haremos que lo haga?
El desatarse y el retirarse…Yo creo que funciona mejor una metáfora del tipo: desde qué altura del edificio te asomas. Cuanto más alto, aunque con menos detalle, más abarcas. No varía la implicación adaptativa de la mente con el mundo aunque subas a la décima planta. Nunca te desatas o te retiras.
Protesta aceptada.
La tradición cartesiana, es lo que tiene.
Eso sí que no. Si la protesta llevaba una acusación velada de cartesianismo, reclamo mi derecho a una defensa justa. A saber:
Claro que te atas, te desatas, y te retiras (metafóricamente), y que varía la implicación adaptativa de la mente con el mundo. Está la percepción errónea, el juicio equivocado, el delirio, la alucinación,la obsesión, la compulsión… y están en todas partes, no sólo en unas mentes enfermas que podamos extirpar y poner aparte de las demás. No podemos renunciar a que nuestra concepción de la mente y de la identidad abarque eso también, a dejarlo de lado.
Lo que sí encuentro aceptable es que la implicación adaptativa de la mente nunca varía en el sentido de que incluso en esos casos la mente intenta (\
\(’intenta’ es otra metáfora, claro: podría añadirse ‘desesperadamente’) adaptarse a su entorno, aunque fracase; es decir, que esos fenómenos se dan debido a las presiones selectivas que han moldeado la mente a lo largo de la historia de la especie. Esos fenómenos son frutos de la evolución tanto como el que más, pero eso no implica que sean adaptativos en sí, sino sólo que están ligados biológicamente a alguna capacidad que sí lo es, o al menos lo ha sido en el pasado.
¿Hay cartesianismo en todo esto? Bueno, Descartes -como casi toda la tradición de la antropología cristiana- atribuía cualquier atisbo de negatividad -error, mal, carencia- al cuerpo, preservando para la mente un ámbito inmaculado. Pero ya no disponemos de una separación tan nítida entre ambos como para poder hablar así. El error, el mal, la carencia son para nosotros asuntos tan biológicos como psicológicos. Desatenderlos, en todo caso, podría ser vagamente cartesiano.
Efectivamente, los locos se desatan y se retiran y así les va.
Pero la persona que cree haber visto a una viejecita en la escena del crimen y se descubre, después de haberla ejecutado, que una viejecia similar aparecía en una peli de impacto que el testigo acababa de ver…. no es un loco que se ha desatado. Es una mente compleja que puede asomarse a un primer piso y ver detalles o subirse a la azotea y ver la escena general pero borrosa. Tan general y borrosa que se cuela la viejecita de la peli (por continuidad, semejanza emocional…). En ningún momento desconecta del mundo.
En cualquier caso, no se puede elegir, no te puedes desatar ni retirar voluntariamente. No hay opción más que la de llevarte bien con el entorno. No existes más que en esa relación y para esa relación (Esto es Teoría de Sistemas). No hay otro camino cognitivo.
Ojalá no hubiera más caminos para la mente que la plena salud o la plena locura, llevarte bien a cada paso con el entorno, o llevarte siempre mal. Los locos serían simplemente los otros, y quizá ni tuviéramos que molestarnos en entenderlos -salvo acaso por compasión. Pero no puedo dejar de pensar en que la desadaptación está por todas partes, entrelazada inextricablemente con la adaptación, en todos nosotros.
Por ejemplo: la mente del testigo que levanta falso testimonio sí se ha retirado del mundo, aunque sólo sea en el sentido mínimo de que la descripción del mundo derivada de su memoria es falsa, y el hecho de que sea falsa no le proporciona ninguna ventaja adaptativa. A esto venía la metáfora de la retirada, a la necesidad de distinguir los procesos reconstructivos de la memoria que preservan una verdad empírica de los que no lo hacen. Como decía, la capacidad general de abstracción que muestra el testigo sin duda es una ventaja adaptativa -por eso está ahí-, pero esto no implica que ese acto particular de abstracción sea adaptativo. También tendrían que serlo la percepción errónea o el fallo atencional que desencadenan la propia muerte, entonces.
Es cierto: atarte, desatarte, acercarte, retirarte expresan metáforas de actos sobre los que casi nunca tienes el poder de decidir. Pero algunas veces sí: dejarte llevar por una ficción -por ejemplo-, suspendiendo o invirtiendo, como venimos comentando en EMOCIONES EN LA RED, ciertos mecanismos cognitivos y emocionales, es algo sobre lo que poseemos cierto grado de control (no pleno, pero ¿sobre qué poseemos pleno control?); crear esa ficción es sin duda algo que implica aún un grado mayor de voluntariedad, y también cierto grado de retirada respecto de lo empírico, etc.
No existes más que en la relación con el entorno y para la relación con el entorno. De acuerdo. Pero que esa relación sólo pueda ser una buena relación nos sitúa en el mejor de los mundos posibles soñado por Leibniz, y quizá no sea exactamente allí donde vivimos. Aunque ojalá.
Quizás no es buena la expresión “llevarse bien con el entorno”. En ese “llevarse bien” no estoy refiriéndome a una relación idílica sino simplemente a la que te permita sobrevivir. Para llevarte bien con el entorno puedes llegar incluso a matar. Y la historia de la humanidad, en ese sentido, con sus bombas atómicas incluidas y sus atentados ecológicos, es de una buena relación con el entorno en esos términos de supervivencia.
Primero el objetivo de adaptación, al que se vuelca por entero nuestra cognición (que no es otra cosa que procedimientos para adaptarse), luego viene el éxito o el fracaso. Los locos fracasan estrepitosamente y, en menor medida, todos fracasamos porque la complejidad del mundo siempre nos supera.
Pero esto no cuestiona el hecho de que la cognición se realiza siempre en un marco de supervivencia. Los procesos cognitivos siempre son procesos abiertos al entorno, nunca cerrados, atados, retirados.
Una buena ficción es aquella que explica mejor el entorno o, mejor dicho, la que mejora mi relación de supervivencia con él. Una ficción desatada es un delirio. Una ficción errónea como la del testigo ha perjudicado a la pobre viejecita ejecutada, pero al testigo le ha permitido dar coherencia a una situación traumática, quitarse de encima como sospechoso…
A ver si me pongo con la entrada del juego de ficción.
Me parece que estamos de acuerdo, por fin: nuestra cognición ’se vuelca por entero’ al objetivo de la adaptación al entorno, pero en alguna medida ‘todos fracasamos porque la complejidad del mundo siempre nos supera’. Es decir: nuestras capacidades cognitivas siempre desempeñan funciones adaptativas, pero no siempre las desempeñan adecuadamente.
Es verdad que en el caso del error del testigo, cabe en efecto alguna ventaja adaptativa a su falso testimonio. Pero la táctica no va a funcionar con carácter general: fallará, por ejemplo, en el caso de un error perceptivo o atencional que desencadena tu propia muerte.
Ése fue precisamente el origen del debate. La cognición a veces se ‘desata’ o ‘retira’ del mundo, en el sentido de que deja de ceñirse estrictamente a lo empírico, generando representaciones falsas, o ficticias, o abstractas (las cuales se entienden mejor con la metáfora de la altura), etc.
Eso a veces es útil (adaptativo) y a veces no. Y nosotros -a veces, no siempre- somos capaces de diferenciar las representaciones adaptativas y verdaderas de las adaptativas pero falsas (como la del testigo, supongamos), de las desadaptativas y falsas (las alucinaciones del esquizofrénico, por ejemplo, o el error perceptivo que origina la muerte), e incluso de representaciones verdaderas pero desadaptativas.
Más exactamente, el origen del debate fue que la concepción de la memoria como reconstrucción nos obliga a reelaborar la distinción entre representaciones verdaderas y falsas. La razón es que -creo- necesitamos mantener esa distinción (porque si no lo hacemos, perdemos de vista cómo es que somos capaces de ver la diferencia entre lo adaptativo y lo verdadero, etc.), pero ya no podemos mantenerla como antes, dado que hemos admitido que en las representaciones verdaderas, también, hay distorsión y reconstrucción. Dicho de otro modo, necesitamos integrar la distinción entre representación verdadera y representación falsa en un esquema más amplio en que entren también la ficción, la abstracción, la reconstrucción de los recuerdos, etc. Dicho de otro modo: verdadero / falso es una distinción epistémica; necesitamos su trasunto psicológico.
En cualquier caso, que una representación sea desadaptativa no implica que los procesos cognitivos que la han generado sean desadaptativos: sólo significa que en ese caso particular no han funcionado adecuadamente. Pero -estoy de acuerdo- los procesos como tales siempre son adaptativos -o al menos no son desadaptativos-, porque de lo contrario se habrían extinguido. O sea, porque la cognición se vuelca por entero al objetivo de la adaptación al entorno, y sólo existe en y para ese objetivo. Eso sí.
Sí, quizás la clave está en qué es lo empírico, qué es el mundo real, si podemos utilizarlo para determinar lo que es verdadero/falso (que la tradición filosófica ya quedó en que no) o si lo podemos utilizar para distinguir, a lo Darwin, lo que es o no adaptativo. Quizás tampoco, pero nuestra ciencia y nuestra cultura se basan en este segundo presupuesto.
En fin, creo que estamos ya aburriendo a la audiencia. Podemos trasladar la polémica a otro tema. A ver si me pongo con el juego de ficción.
Vale.
Eso era lo que quería decir. Desde luego, si admitimos el dictamen de ‘la tradición filosófica’ (cierta tradición filosófica, claro) según el cual la noción de verdad empírica debe ser abandonada de una vez para siempre, entonces habrá que renunciar al concepto de “falso recuerdo”. Pero cuidado: también al de ilusión perceptiva, al de alucinación, al de fallo atencional, al de sesgo cognitivo, e incluso al de recuerdo como reconstrucción (por no decir nada del de responsabilidad, y con él otros como el de ordenamiento jurídico, etc.). Frases como “recuerdan equivocadamente que siempre habían pensado igual” serían absurdas, porque se referirían a quiméricos hechos empíricos (como el de que en realidad antes no pensaban igual), pero también sería absurda la idea de que al recordar un episodio de nuestra vida lo adaptamos para encajarlo en nuestra identidad: ¿’adaptarlo’ significaría distorsionarlo con respecto a qué?
Lo que intento hacer ver es que podemos prescindir si queremos de rearmar el concepto de verdad empírica, pero no podemos hacerlo alegremente: las consecuencias son mucho más severas de lo que imaginamos.
Por poner un ejemplo: resulta más bien sorprendente la tesis de que nuestra ciencia se basa en la idea que no se pueden establecer criterios de contraste empírico. Entre otras cosas porque cabe preguntarse cómo habríamos llegado a establecer la verdad de dicha tesis.
En fin, tienes razón. Empezamos a andar en círculos, y es mejor no fatigarse así. Pensemos en otra cosa.
En el libro de Damasio, En busca de Spinoza, se recoge una posible salida:
“El alma humana no percibe ningún cuerpo exterior como existente en acto sino por obra de las ideas de las afecciones de su propio cuerpo”
La cognición se origina en el contacto, en la afección que algo externo causa en el cuerpo. La reacción posterior puede ser o no adaptativa (tenderá a lo segundo pero puede no conseguirlo).
Más adelante insinua que los miembros de una misma especie son afectados de forma similar lo cual es la base de la ilusión de la comunicación. Esto entronca con la otra salida que me parece igual de interesante, la social de Vygotsky.
Ni lo verdadero/falso, ni lo adaptativo/no adaptativo. La clave estaría en lo que afecta/no afecta, y , en una especie como la nuestra, lo que nos afecta/lo que no nos afecta.
En términos piagetianos, lo que podemos asimilar. Luego vendrá la acomodación.
La asimilación, lo que del objeto externo se puede conocer, y que al conocerlo es deformado por nuestros esquemas que nunca pueden con su complejidad.
La acomodación, cambiar para ir superarando los retos que el entorno nos impone.
I just got my laptop 1 week ago and now i have viruses. I don’t know what to do i’m only 13. Anyone? Please! i need this laptop for school and 12 of my projects got deleted. Tell me what to do and all i go on is youtube google myspace and face-book someone tell me what to do i was going to get virus protection today but now its too late! santoramaa
Don’t you understand that this is correct time to receive the lowest-rate-loans.com, which can make you dreams real.
Pretty insightful post. Never thought that it was this simple after all. I had spent a good deal of my time looking for someone to explain this subject clearly and you’re the only one that ever did that. Kudos to you! Keep it up
es un gran cartel, yo siempre como el amor para leer lo que encreve, sobre mi también ha UMS contenido y algunas noticias Muy bueno . besos , http://sensuaisegatas.blogspot.com
es un gran cartel, yo siempre como el amor para leer lo que encreve, en mi sitio web también ha UMS artículos y algunas noticias Muy bueno . abrazos, http://sensuaisegatas.blogspot.com
Hypotheek informatie, hypotheek aanvragen of afsluiten? Hypotheekrentes bekijken. Hypotheek aanbieders vergelijken, hypotheek vormen, bijkomende kosten,
Hypotheken? Heel veel hypotheek informatie: verschillende hypotheekvormen, hypotheekrentes, nationale hypotheek garantie, hoe een hypotheek te vergelijken.
U wilt geld lenen zonder BKR toetsing? De opties hiervoor worden groter, kijk verder en ontdek hoe u wél geld kunt lenen, snel & eenvoudig.
Do you have any more info on this?
Hoewel migraine op elke leeftijd voor het eerst kan optreden, begint dit type hoofdpijn meestal tussen de tien en veertig jaar. Bij de meeste mensen treedt
Migraine is hoofdpijn die in aanvallen komt. De hoofdpijn komt plotseling op, soms midden in de nacht zodat u er wakker van wordt. De pijn zit meestal aan
“этот вне конкуренции”
главное не париться, и тогда все получится хорошо! Успехов Вам!
Вот решил вам немного помочь и послал этот пост в социальные закладки. Очень надеюсь ваш рейтинг возрастет.
Данной информации, не сомневаюсь, и так достаточно, чтобы сделать вывод, как не надо делать.
имхо, автор не прав
прикона)
Как вам вчерашний праздник?