Archivo de diciembre, 2007

Cuéntame tu vida 4: EL LENGUAJE DEL TIEMPO

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No el lenguaje de los relojes, agendas y calendarios. El lenguaje con el que contamos nuesta vida a los demás y con el que nos contamos la vida a nosotros mismos. Las palabras que despiertan nuestros recuerdos.

CUANDOS=527

PARAS=80

El número de etapas encabezadas por CUANDO supera de forma significativa al número de etapas encabezadas por PARA.

Sólo un sujeto nos cuenta su vida utilizando más PARAS que CUANDOS:

PK, mujer, 25 años

Para ir al trabajo

Para ir a nadar

Cuando voy a la universidad

Cuando me cambié de colegio

Para cambiar mi habitación

Para preparar la maleta

Para viajar con mis amigos

Cuando iba a los Scouts

Cuando me diagnosticaron escoliosis

Para preparar las primeras navidades solas

Para salir con mi primo

En este protocolo, destaca el juego entre CUANDOS y PARAS:

Kyane, mujer, 22 años

Cuando se separaron mis padres

Para superarlo

 

Resumiendo el estudio piloto realizado, las narraciones autobiográficas de los alumnos de Psicología del CU Cardenal Cisneros son:

- Breves pero intensas: Muchas etapas de breve duración

- Lineales versus jerárquicas: Sin subetapas

- Temporales versus finales

¿Es el tiempo psicológico/mental/subjetivo en estas edades intenso, lineal y exento de finalidad? 

 

Digitalmente ‘BORGEANOS’

SEGUIMOS  BORGEANOS   y   ahora, trascendentales.   Hay otra imagen semejante al extravío de una lágrima en la intelecto.jpginteligencia.jpginmensidad de la lluvia.   Esta es:  lo  efímero  de  la  flor  del  almendro.   Cada conjunto de nuestros recuerdos, de cada mente;  no es más que una flor de un almendro. fotobjaguar.jpg Tan solo unos días en la eternidad.  Esta segunda imagen, sin embargo, muestra una lectura trascendente.  A cada mente le sucede otra y a ésta otra…  Así, desde que comenzó la hominización hace cuatro millones de años, o, acaso,  desde que comenzara la primatización, o desde que comenzara la vida…, o, …
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-¿ De  verdad  se  pierden  los  recuerdos  que  no  se  digitalizan ?     O  permanecen  como  posibilidad  para  las  siguientes  mentes,  para  las siguientes  centurias,  milenios,  eras  y  civilizaciones.    Los  recuerdos  y  los  contenidos  mentales  que  no  se  comunican,  como  las  palabras  que  nunca son  dichas.    ¿ Dónde  están ?
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¿Dónde está ese espacio, ese plano de  lo  posible ?   De lo que puede o pudo ser  pero todavía, ahora, no es.  Para el positivismo  solo cuenta lo real,  medible y cuantificable.  Las visiones positivistas igualan realidad a presente,  y  determinación pensado.jpg a  Historia.  Sin embargo, para  la  crítica al positivismo y para  el  post-historicismo:   lo posible  no se confunde con lo imposible   y  lo real puede extenderse hasta incluir lo posible.  Las interpretaciones ontológicas de la mecánica cuántica, en la física, han acotado, como nunca antes,  este espacio de realidades posibles sincrónicas con la nuestra.  ¿Pero cuál es  nuestra realidad?
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Esto la psicología lo llama:  pensar;  la capacidad para valorar alternativas de realidad, refutando las imposibles y explorando las posibles;  esto es la manipulación de Modelos Mentales.   En filosofía está cuestión desemboca en el esinteligencia2.jpgpensamiento.jpgtudio de   la  modalidad,  los modos de ser,  la lógica modal, y la valoración de los discursos sobre lo posible.
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BORGEANOS  SEGUIMOS:  cualquier memoria que una mente albergó, alguna vez, podrá, y  volverá  a, ser albergada en otros tiempos futuros y pasados, por otras mentes diferentes, pero en esencia la misma  MENTE.   Aristóteles denominó a esa mente, la eterna, y eternamente la misma:  nous  poietikós.    Esto es,  la  MENTE  GENERADORA,   la inteligencia y espíritu activo y generador;  intelecto agente para los escolásticos.
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La  capacidad  mental  del  hombre.    Donde  un  hombre  es  todos  los  hombres  como    El__Inmortal    Homero  de   J.L. Borges.  n053p05.jpg  La flor del almendro, que se sucede pero es eterna,  se desplaza en el tiempo como una hormiga, pero nunca cesa su desplazamiento. Acaso se desplaza no solo en el tiempo sino también por diferentes planos modales,  por  ALTER_nativas  de  realidad, sincrónicas con la nuestra.
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Todo  lo  que  no  sea    V A C I A D O    en  un   Yo Digital,  restará  aún  para  que  sea  rehecho,  redicho,  repensado, por otros  Yoes  futuros,  sí,  pero  también  pasados,  y  también  otros  Yoes  sincrónicos  con  los  que  ya,  en  este  ahora,   existimos  y  somos.
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ALTER_nativas,    en  otros  presentes,   a  nuestros  Yoes  e  identidades  digitales   y  naturales.

El arte del olvido

Dos veces se ha cruzado ya con la cuestión de la muerte esta reflexión compartida sobre cómo la tecnología digital está alterando nuestros modos de vivir, de ser y de comprendernos.

Hemos rememorado la voz aciaga del último Nexus 6 anunciándonos que su final es también el de cosas que ni siquiera conocemos: “Yo he visto cosas que vosotros jamas creeríais: naves en llamas mas allá de Orión, rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Tannhäuser. Todos esos recuerdos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir”.

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Hemos recordado la “llamada muda” de los difuntos de Fayum: sus ojos clavados en nosotros desde los retratos que decoraban sus sarcófagos, pues, según relatara Herodoto, cuando alguien fallecía “los familiares se quedan con el cuerpo y encargan un cofre de madera, tallado a semejanza de la forma humana, en el que lo meten” y al que adhieren un retrato, luego “conservan ese valioso cofre en una cámara funeraria, donde lo colocan en posición vertical, pegado a la pared”.

En el noviembre de 2019 imaginado por Ridley Scott y en la provincia romana de Egipto, entre el siglo I y el IV de nuestra era, la angustia resulta ser la misma: que nuestros recuerdos nos sobrevivan en la memoria de otros.

cargo-containers.jpgParece que no somos los únicos en barruntar que la digitalización del yo cambiará no sólo nuestra forma de vivir, sino también nuestra forma de morir. El proyecto Mission Eternity Sarcophagus, de etoy.CORPORATION, se ha alzado ganador de VIDA 10.0, la X Edición del Premio Internacional de Arte y Vida Artificial convocado por la Fundación Telefónica. Mission Eternity Sarcophagus no es sino “un sepulcro móvil”, del tamaño de un contenedor de carga pero con el interior tapizado de pantallas LED, “que contiene y muestra retratos interactivos de aquellos que desean que sus memorias sean conservadas digitalmente”. Por “retratos interactivos” se entiende una amalgama de “textos, entrevistas, fotografías familiares, etc”. provenientes de los ordenadores interconectados de las personas que forman la red social del difunto, a las que el proyecto bautiza, entre la trascendencia y la ironía, como “Mission Eternity Angels”.

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borges.jpgPero la hipermnesia que encierra para la vida la digitalización del yo impregnaría así también la muerte. Recordando la atormentada condición de Funes el Memorioso, el “vaciadero de basuras” de su memoria, nos hemos preguntado si nos será grata esa proliferación de recuerdos, si querremos hacerlos nuestros o más bien desearemos que nuestras prótesis digitales nos ayuden también, a veces, a olvidar, a desprendernos, como en las hogueras de la noche de San Juan, de lo que ya no deseamos en nuestra vida. ¿Era en verdad un don la memoria total cuyo secreto buscaban Raimundo Lulio, Giordano Bruno, Giulio Camilo o el propio Leibniz, o era una maldición? La misma pregunta –claro- vale para esa vida después de la muerte que ya los héroes homéricoshomero.jpg anhelaban: la pervivencia del recuerdo, que no era para ellos sino la gloria –el único modo de salvar la penosa inmortalidad de las almas en el reino de Hades, desprovistas de todo recuerdo o pasión. La misma pregunta: lo deseamos porque nos falta, pero, si de verdad pudiéramos tenerlo, ¿seguiríamos deseándolo? ¿Querríamos de todo corazón que nuestros seres queridos no nos olvidaran? Al fin y al cabo, ya decía el propio Borges que “no basta ser valiente para aprender el arte del olvido. Un símbolo, una rosa te desgarra…”. ¿Querremos rituales funerarios digitalizados que entorpezcan nuestra desaparición definitiva, para siempre, “como lágrimas en la lluvia”?

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Cuéntame tu vida 3: ¿YOES LÓGICOS?

 

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Las narraciones autobiográficas pueden ser de dos tipos:

- LINEALES: Cuando las etapas se suceden una detrás de la otra

- JERÁRQUICAS: Cuando se establece una jerarquía entre etapas principales y subetapas.

En el estudio piloto que estamos presentando (alumnos de Psicología, entre 17 y 27 años de edad) aparecen las dos modalidades:

Narración autobiográfica lineal

Marte (Mujer, 22 años)

Cuando estaba en Cifuentes

Cuando empecé el colegio

Cuando fuí al campamento de verano

Cuando empecé la academia para aprobar la Selectividad

Cuando salí por Tribunal con mis compañeros de la facultad

Cuando cambié de carrera para estudiar Psicología

Cuando viajé con mi hermana

Cuando me regañaban por no estudiar lo suficiente

Cuando me sentía insegura en el instituto

Cuando conocí a mi mejor amiga

Cuando estaba en Forestales

Cuando me sentía frustrada por mi peso

 

Narración autobiográfica jerárquica

Libra (Mujer, 23 años)

Cuando vivía en Fuencaliente

Cuando vivía en Picón

Cuando era amiga de….

Cuando iba al colegio de Ciudad Real

Cuando vine a Madrid

Para estudiar Psicología

Para salir de mi casa

Cuando estaba en la residencia

Cuando me fuí a vivir sola

Para sacarme el carnet de conducir

Cuando estaba en 4º

Cuando salía con…

Cuando me fuí a vivir sola

Para salir de un mal momento

Cuando escribía relatos

Cuando era amiga de…

Para ir al colegio

Las narraciones jeráquicas se configuran en torno a categorizaciones temporales:

- De ciclo vital:  Cuando era pequeña, cuando era adolescente (hasta los 14 años aprox.), cuando era adolescente (desde los 14 a los 18), mi madre (Helena, 18 años, mujer)

- De ciclo académico: Cuando estaba en Primaria, cuando estaba en la ESO, cuando estaba en el Bachillerato (Nessy, 19 años, mujer)

De los 51 estudiantes que participaron en el estudio sólo un 31% elaboró narraciones jerárquicas. Este dato nos lleva a plantearnos las siguientes preguntas:

- ¿Las narraciones autobiográficas son de naturaleza lineales? o

- ¿Siguen una pauta evolutiva desde la linealidad a la jerarquización?

Como lágrimas en la lluvia

En 1982, el director norteamericano Ridley Scott estrenó una película basada en la novela de Phillip K. Dick ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, que habría de convertirse en icono del cine de ciencia-ficción: Blade Runner

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Veinticinco años, siete versiones, unas cuantas secuelas y varios documentales después, los cinéfilos todavía siguen embarcados en sesudas discusiones acerca del mensaje filosófico del film, de la verdadera naturaleza de sus personajes, o del significado de cada uno de sus planos.

En mi caso, la primera vez que vi a la dramática historia de los replicantes sentenciados por una exigua fecha de caducidad, yo estaba en segundo de carrera, y la pantalla del salón de actos de la facultad de Psicología de la Complutense donde se proyectaba era demasiado pequeña, de modo que las imágenes se "desbordaban" ligeramente sobre la pared. En cierto modo, a mí me ocurrió algo similar con el mensaje que me transmitían: sabía que había visto algo más que una película de ciencia-ficción, pero no tenía del todo claro qué era.

bladerunner.jpgHace unas semanas asistí a una proyección de Blade Runner: The final cut, la última revisión del director con motivo del cuarto de siglo desde su estreno, en pantalla gigante, sesión nocturna y versión original. Quizá en parte por el entorno, pero sin duda por la predisposición psicológica que ha generado el proyecto del Yo Digital en todo el equipo, esta vez reparé en unas cuantas ideas que no había analizado la primera vez que ví la película y que, aún a riesgo de convertirme en SPOILER para futuras generaciones de espectadores, me voy a permitir el lujo de exponer… Porque a pesar de haber sido rodada en 1982, la filosofía de Blade Runner enlaza directamente con dos de los elementos que hemos empleado en el proyecto Yo Digital para caracterizar la identidad humana: las emociones y la memoria.

Por supuesto, para que este análisis pueda comprenderse en toda su extensión, es imprescindible haber visto el film (recomendado) o al menos, conocer una sinopsis de su argumento.

Si te has animado a hacer click en el enlace anterior o ya conoces la película, voy a pedirte que traigas a tu memoria la conversación entre Deckard y Mr. Tyrell después de que el primero compruebe mediante el test Voight-Kampff que Rachel, la joven secretaria de Tyrell Corporation, es en realidad una replicante experimental.

  • Pero ella tiene recuerdos… – se asombra Deckardrachel.jpg
  • Todos falsos – corrige Tyrell, para explicar a continuación el motivo de que una replicante albergue narraciones sobre un pasado del que carece.

Uno de los problemas observados a medida que avanzaba el desarrollo de los modelos Nexus -viene a decir el presidente de Tyrell Corporation- es que éstos eran capaces de aprender emociones humanas. Sin embargo, la gestión de esas reacciones superaba sus habilidades cognitivas, lo que les desequilibraba enormemente. Y para evitarlo… se les dota de un soporte racional, que permita integrar tal aprendizaje. Es decir, se les implantan esos "recuerdos".

Cuando comenzamos a definir los elementos que integrarían el modelo psicológico del Yo Digital, el equipo ICIV tuvo muy claro que una de las principales diferencia entre un almacén informático de datos y la memoria humana es que ésta última está teñida de emociones.

Como ya se indicaba en la entrada Cuéntame tu vida, nuestra mente organiza sus recuerdos de forma temporal, pero no siguiendo una secuencia cronológica, sino emocional: aquél suceso que nos impactó, el año malo en que nos mudamos de casa y rompimos con nuestra pareja de toda la vida… ¿Les faltaba eso a los Nexus anteriores a Rachel en Blade Runner? ¡Porque entonces no es de extrañar que fueran incapaces de organizar sus cogniciones!

Sin llegar a la extrema propuesta de replicantes inmortalizados por los guionistas Hampton Fancher y David Peoples, es innegable que todo intento computacional para emular el funcionamiento de la memoria humana debe combinar emociones y narraciones tematizadas, tal y como estamos desarrollando en el proyecto del Yo Digital. Pero no sólo eso.

roy-batty.jpg¿Quién no conoce el monólogo final de Roy Batty -Rutger Hauer- cuando, después de salvar la vida al maltrecho Blade Runner que le persigue para "retirarlo", hace un recuento de todas sus vivencias como esclavo en las colonias exteriores? Porque él ha visto atacar naves en llamas más allá de Orión, y rayos C brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Tanhauser…

Todos esos momentos, dice el replicante, se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia.

¿Pero por qué Roy Batty salva a Deckard, y le cuenta todos estos recuerdos? ¿Es acaso el blade runner un replicante más -aunque él mismo lo ignora-, y de ahí la piedad de su enemigo? ¿O tal vez es una muestra de bondad del Nexus 6, capaz de manifestar un grado de humanidad superior al del mismísimo género humano?

Aunque ambas hipótesis son discutidas y contrastadas por los expertos en el film, yo tengo mi propia teoría al respecto: ni la naturaleza del blade runner ni la humanidad del replicante tienen importancia para explicar la conducta de éste último.

En mi opinión, Roy no salva a Deckard por piedad hacia un ser inferior -un humano- ni hacia un homólogo replicante, sino por "afán de supervivencia". Él no sólo está irremisiblemente condenado a morir -sus cuatro años de vida tocan a su fin-, sino que tras la caída de sus compañeros Zhora y León, y la de Pris, su pareja, es el último Nexus 6 en la galaxia. ¿Quién recordará entonces su existencia, si no queda nadie que pueda dar fe de ella?A falta de un pasado real y de una red social de familiares y amigos, ¿qué será de esos recuerdos que tan intensamente atesora? Porque la inmortalidad no consiste en vivir físicamente para siempre, sino en dejar una huella en los seres queridos que nos sobreviven.

Por eso Roy salva la vida de Deckard, y le habla de naves en llamas, y de rayos C: para que su recuerdo, su imagen más emocional, se instale en la memoria de otro ser vivo -humano o replicante, qué importa-, permitiéndole alcanzar al fin esa supervivencia que tanto anhela… Aunque sea de un modo virtual.

En cierto modo, el proyecto del Yo Digital se apoya en una filosofía similar, pues si yo almaceno mis recuerdos -mis datos-, mis identidades, e incluso mis proyecciones futuras en un sistema integrado y con estructura similar a la memoria humana… ¿No podrán heredarlo mis descendientes, y tener así una imagen vívida de lo que fue la vida de su antepasado? O, al menos, evitar que mis recuerdos se pierdan en el tiempo, como lágrimas en la lluvia.

Cuéntame tu vida 2: UNA VIDA BREVE PERO INTENSA

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Uno de los datos más sorprendentes del estudio realizado con alumnos de Psicología del CU Cardenal Cisneros ha sido el elevado número de etapas que componen sus narraciones autobiográficas teniendo en cuenta que tienen entre 17 y 27 años de edad.

Veamos los dos protocolos más extensos:

Julio Cesar (18 años)

Nº de etaoas = 20

Cuando iba al parque

Cuando iba a ver al frutero

Cuando los reyes me trajeron la moto eléctrica

Cuando todos los viernes iba al aeropuerto a buscar a mi padre

Cuando nos mudamos por primera vez

Cuando empecé a ir a la guardería

Cuando tuve a la cuidadora

Cuando empecé el colegio

Cuando los reyes me trajeron el tren eléctrico

Cuando volvemos a mudarnos

Cuando empecé en el nuevo colegio

Cuando me regalaron el perro

Cuando me gustó por primera vez una chica

Cuando pasé al instituto

Cuando tuve la primera novia

Cuando fuí a Italia de viaje de fin de curso

Cuando pasé a bachillerato

Cuando repetí 2º de bachillerato

Cuando aprobé Selectividad

Cuando empecé la universidad

Nalita (23 años)

Nº de etapas = 30

Cuando era pequeña

Cuando me cambiaron de colegio

Cuando me ingresaron en el hospital

Cuando tuve bulimia

Cuando me enamoré de mi profesor

Para aprobar en el colegio

Para aprender  a conducir

Para conservar mi amiga

Cuando tuve mi primer novio (1º)

Cuando murió mi abuela

Cuando murió mi tío

Cuando murió mi padre

Para aprobar la selectividad

Para matricularme en Económicas

Cuando me cambié a Psicología

Cuando conocí a mi novio (2º)

Cuando sus padres no me querían

Cuando decoramos el piso

Cuando me plantee ir a vivir a Valencia

Cuando mi madre se lió con mi novio (1º)

Cuando empecé el Master

Para aprender a ser una buena psicóloga

Cuando atropellaron a mi gato y le operaron

Para salvar a mi gato

Para defender a mi tía

Cuando decidí dejar a mi novio (2º)

Cuando me compré el coche

Cuando recogí a gatos y perros de la calle para protegerlos

Cuando mi madre se fue de casa, a vivir con mi novio

Cuando tuve que empezar a trabajar

La media es de 11.8 secuencias autobiográficas por protocolo. Este dato nos lleva a plantearnos las siguientes hipótesis:

1. ¿La edad y las etapas autobiográficas correlacionan de forma inversa?, ¿a más edad menos etapas?.

2. ¿La intensidad de los recuerdos durante la juventud no deja que sean excluidos del guión autobiográfico?

3. ¿La brevedad de la experiencia permite autobiografías de detalle?

Yo soy un ingeniero de UNIX

Cada cual, profesionalmente, queda marcado por la época de sus últimos años de carrera. Y a mi me toco, tuve la suerte de estar, cuando UNIX empezó a plantearse una alternativa a los monolíticos sistemas operativos existentes. Con gran entusiasmo y convicción tome partido, junto con muchos más de aquel entonces, por los sistemas abiertos contra los monopolios principalmente el VMS de IBM.

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 Con la ingenuidad propia de la época todos nos aliamos con quien fuera con tal degnu.JPG luchar con el establisment informático reinante, y con la ingenuidad propia de una tardía adolescencia apoyamos iniciativas tan antisistema como el MSDOS, compañero de camino. Todos cometemos errores, pero era una época divertida. Nacieron conceptos tan de moda actualmente como el sotware libre, Richard Stallman lanzo su iniciativa de GNU, aun guardo un viejo manual de Emacs Version 17 February 1986. Sinceramente, veo muchas similitudes de aquella época y entusiasmo con la actual donde predominan el concepto de las redes sociales, la web 2.0 y de hecho henos aquí en el blog del YO DIGITAL. Creo que en aquel entonces gestamos los principios de lo que ahora técnicamente es posible. No es lo mismo trabajar en base a web services, que lidiar con Telnet, ftps, gopher, etc… Aunque el espíritu era muy similar.

 

 

 

Y sin embargo, me hago y me hacen preguntas que no se responder. ¿Por qué la gente cuelga sus fotos en las páginas de contactos? ¿Por qué la gente cuenta que hace en cada momento en el twitter? ¿Por qué las parejas no formales escriben sms cuasi porno sin planearse lo que les pueden llegar a comprometer en el futuro? (Seguro que ahora que son pareja formal el principísimo Charles no le escribe lo mismo a su querida Camila)

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Y antes de intentar responderlas me pregunto, lo habría hecho en su momento de haber tenido oportunidad. Y me respondo, por supuesto. Y me pregunto, y por qué no lo hago ahora y me respondo. Pscheeee.

Quizá la única pregunta sincera que puedo contestar en este blog es la del twitter, la de las fotos y sms lo haré tomando cervezas. No twitteo en cada momento lo que voy a hacer por que no siento la necesidad de hacerlo, y porque probablemente a nadie le importe. Aunque no me extrañaría que mis enanos dentro de poco tiempo estén twiteando con su pandilla.

 

No obstante para construir y meditar sobre el concepto del YO DIGITAL es necesario plantearnos siempre estas cuestiones y comparar ambas épocas puede resultar muy práctico, viendo lo que siempre se ha querido, y lo que se ha podido hacer. Sólo tengo clara una convicción y es que al menos, en aquella época, la música era mejor.

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