Archivo de enero, 2008

Mi Yo Digital se va de compras

Yo no soy de esas personas que disfrutan yendo de compras, que tienen la fortaleza y el empeño suficientes como para recorrerse todas las tiendas de una zona y acabar comprando lo que vieron en la primera tienda en la que entraron, que son capaces de "bucear" entre los percheros y encontrar Tienda i-Fashionuna maravillosa prenda a buen precio. Mi sueldo tampoco me permite ser de esas afortunadas personas que contratan a otras para que les compren la ropa. Así que, cuando no me queda más rmedio voy de compras y si encuentro lo que busco en la primera tienda, lo compro y se acaba la tortura.

Fue en el año 2004 cuando oi por primera vez hablar de maniquís virtuales que se probarían la ropa por nosotros, en ese momento me inavadió un sentimiento de felicidad que duró unos breves instantes, hasta que leí que el sistema no estaría disponible hasta 2006, ¡dos años! Pero como el tiempo pasa realmente rápido, en agosto de 2007 los almacenes Shinsegae Department Store de Korea del Sur anunciaban la apertura de una tienda i-Fashion, donde capturan tu imagen 3D y te permitían probarte la ropa sin entrar al probador.

¿No sería estupendo que mi Yo Digital tuviera ya esa imagen en 3D y así no la tuvieran que capturar en cada tienda? Mejor aún, ¿no sería maravilloso que mi Yo Digital con mi imagen en 3D, en función de mis gustos y según un determinado rango de precios, me buscara por las tiendas la Red aquellas prendas que me gustarían y me muestre una imagen en 3D para hacerme una idea de cómo me quedarían?

La verdad es que añadir la imagen 3D de uno mismo, e incluso la de cada una de sus personalidades, a su Yo Digital abre todo un mundo de posibilidades no sólo para evitar las compras sino para otros campos como el de las simulaciones o los juegos. Seguro que se os ocurren algunos más, ¿no?

Vendo el Yo Digital

que tengas suerteVendo el Yo Digital, o al menos lo intento. Es una experiencia tan enriquecedora como frustrante. No hay gloria sin esfuerzo. Aunque todos sabemos que el esfuerzo no lleva a la gloria.

Es bueno tener al menos un blog para desahogarse.

Pienso en como empezó todo. Un grupo de ingenieros con la oportunidad de innovar. Una buena idea, el yo digital, y una pizca de suerte. Consecuencia, un presupuesto y un proyecto de innovación, el Yo digital.

Space cowboys

Al principio sólo teníamos intuiciones, aunque pensábamos que estábamos en la idea absoluta y definitiva que resolvería la existencia futura de nuestra identidad, personalidades y memoria digital. Pero ahora veo que nuestras ideas sólo eran la punta de un iceberg, y mientras más gente se une al grupo más grande parece el iceberg, incluso puede que sea una isla, sin final. Evidentemente cuando el grupo se hizo multidisciplinar, y ya no éramos sólo ingenieros, sino también psicólogos, y dotamos a nuestras intuiciones, de mas intuiciones y le dimos una forma consistente en base a una formulación teórica y tuvimos un prototipo para discutir de nuestra idea estábamos en plena efervescencia.

Pero no, para continuar hay que vender el Yo Digital y hacer un producto, y ponerlo en manos de la comunidad digital, de su juicio, y de sus intuiciones. Y eso vuelve a requerir de suerte, y otro presupuesto. El esfuerzo y el trabajo, como el valor al soldado se dan por supuestos.

YO Producto

Y pienso que distintas son las charlas que ahora tengo del Yo Digital.

Al comienzo, eran del tipo, vamos a desarrollar está idea, cuéntame como te montas tu vida digital. Y pregunté a mis compañeros del curro y colegas de copas. Y la verdad es que obtuvimos de mentes abiertas muy buenas ideas que nos guiaron a la hora del diseño del prototipo. Y curiosamente todos hablaban de su vida en la red. Especialmente hablé personalmente con los ligones digitales, probablemente los más necesitados de tener un Yo Digital.

Sin embargo ahora, cuando cuento el Yo Digital, y me baso en el piloto que hemos desarrollado, básicamente todos los comentarios se concentran en la parte relacionada con mi Memoria.

Porque esa diferencia. Lo achaco varias razones.

  • Una, la gente habla de lo que entiende, y realmente, el desarrollo de mi memoria digital al estar basado en un modelo de memoria humana se entiende muy bien.
  • Dos, los decidores a la hora de habilitar un presupuesto, están en una edad donde prima más salvaguardar sus recuerdos que en lanzarse a integrar sus contactos digitales.
  • Tres, no hemos sabido relacionar, o al menos no lo explico tan bien, la relación entre los seres con que me relaciono y mis recuerdos.

que tengas suerteDe cualquier manera, cada día aprendo más de lo que debe ser el Yo Digital, pues el concepto engancha tanto, y todos somos tan distintos que en cada conversación e intento de venta, saco una nueva idea para el desarrollo del Yo Digital, que todos veréis.

Ahora sólo falta, suerte y un presupuesto.

Como no, admitimos sugerencias.

Cuéntame tu vida 5: Experiencias Vitales

Autor: CARLOS TEXIDOR DE MORA (5º de Psicología, CU Cardenal Cisneros)

En este pequeño trabajo se ha pedido la colaboración de una persona ajena al mundo de la psicología siendo el objetivo ver cómo elaboraba  sus etapas vitales utilizando cuandos y paras.

Es muy bueno ver las diferencias con otros trabajos, normalmente esta pruebas tienen como sujetos a personas que estudian psicología y en este caso es al contrario; la persona es ingeniera y actualmente trabaja por lo que creo que puede ser muy interesante ver si existe alguna diferencia con el resto de la muestra o es similar al resto

DATOS SUJETO:

Edad: 26 años

Sexo:mujer

Estudios: ingeniería

PUNTOS QUE DETERMINARON MI VIDA:

Cdo nací

Cdo empecé la guardería con todas aquellas funciones obligatorias

Para poder pasar de curso en el colegio todas aquellas tardes estudiando francés

Para poder acceder al colegio  tuve que hacer un montón de pruebas y aceptar que no todo el mundo tiene las mismas posibilidades en la vida

Para poder elegir la carrera que iba a estudiar tuve que pedir muchos consejos y opiniones

Cdo superé la primera asignatura aprobada de la ingeniería

Para poder crecer y superar los años de estudio tuve que aprender a levantarme  y a seguir luchando día a día sin descanso y con ilusión si no quería derumbarme.

Cuando me detectaron una enfermedad con 20 años  mi vida cambió, sobre todo en el plano religioso, aunque tras 6 meses había desaparecido, cosa que nadie supo explicar…..

Cdo me dí cuenta que la relación sentimental que mantenía iba a ser la definitiva mi forma de ver la vida cambió  y lo de mi alrededor cambió también

Cdo mi hermana pequeña enfermó, en esa época me di cuenta  de quién eran  mis verdaderos amigos y las personas que más me querían.En es momento vi la debilidad  hasta ahora inexistente de mis padres.

Cdo salieron los últimos resultados de los exámenes que me quedaban para terminar sufrí una tormenta de sentimientos  indescriptibles, entre ellos el temor a afrontar una nueva etapa de mi vida muy diferente a las anteriores

Para poder terminar de cerrar mi etapa de estudio de la carrera tuve que defender mi proyecto fin de carrera y sufrir hasta el último momento cuando me dieron mi sobresaliente, esta etapa se quedo  abierta casi un año más con un master, pero la carga sobre mí descendió mucho

Cdo superé mi primer día de trabajo en un mundo desconocido.

Para mi fue importante el día de la boda de mi hermano, asimilé que yá erámos mayores y responsables para dar un paso así

Cdo tuve que cambiar de trabajo

……………………………………..

Pasamos al posterior análisis:

Númeo de etapas =17

Cuandos= 9

Paras = 8

No tiene subetapas, pero tiene explicaciones extensas en cada etapa.

Conclusiones:

El sujeto muestra un número de etapas similar al de su edad, sin embargo es totalmente diferente el protocolo en cuanto al número de paras y de cuandos ( en ninguno anterior hay tantos paras).Además es peculiar el desarrollo de las etapas viendo incluso en la última puntos suspensivos dejando una puerta al futuro.

En el desarrollo del protocolo podemos ver cómo la  persona sintetiza de una manera muy sistemática las etapas de su vida con un orden cronológico muy claro; esto me lleva a considerar que tal vez el estilo narrativo de los ingenieros sea diferenta al de los psicólogos aunque no podemos generalizar resultados debido a la falta de muestra.

En el texto podemos apreciar no sólo una capacidad de análisis, si no también una gran capacidad de introspección , con lo que entraríamos en variables idiosincráticas de personalidad.

Personalmente pienso que hay descripciones  de un grado de sutilidad que podrían encajar más en el prototipo de "mente de letras"  que de una persona dedicada a las ciencias por completo y sin los complementos de formación literaria de los primeros.

Identidades situadas [I]: la presentación social del yo

Corría el año 1986 del siglo pasado, cuando Alaska y Dinarama se metieron en el bolsillo al mercado hispanohablante con la canción hasta ahora mas exitosa en la carrera de su vocalista: A quién le importa, cuyo archiconocido estribillo dice así…

no-es-pecado.jpg

¿A quién le importa lo que yo haga?

¿A quién le importa lo que yo diga?

Yo soy así, y así seguiré, nunca cambiaré

Como se puede apreciar, nos encontramos ante una filosofía diametralmente opuesta a las recomendaciones clásicas del refranero castellano: donde fueres haz lo que vieres; o como te presentes, así te mirará la gente.

¿Quién está más acertado: el "inmovilismo" de Dinarama, o la "plasticidad" del refranero? ¿Cómo nos comportamos en realidad los seres humanos cuando interactuamos entre nosotros?

Tanto la Sociología como la Psicología Social han estudiado ampliamente el fenómeno de las relaciones interpersonales y las autopresentaciones (James, 1890; Cooley, 1902; Mead, 1934; Festinger, 1954; Goffman, 1959, 1967; Alexander y Rudd, 1981, Baumeister y Hutton, 1987; y un largo etcétera), debido al complejo cruce entre variables de personalidad y demandas específicas del entorno social que se produce durante las mismas.

autoncepto.jpgAUTOCONCEPTO Y AUTOESTIMA

Desde la Psicología Social se denomina autoconcepto al conjunto de conocimientos y convicciones que una persona sostiene acerca de sus propios atributos, mientras que la autoestima se refiere a la valoración que hacemos de nosotros mismos, ya sea de modo holístico -autoestima general- o en relación a un área concreta de nuestra identidad -académica, profesional, personal, etc-

Ahora bien, ¿cómo se construye este conjunto de afirmaciones? ¿En base a qué elementos otorgamos las valoraciones que nos hacen sentirnos mejor o peor con nosotros mismos? Numerosas pruebas empíricas demuestran que el autoconcepto se construye a partir de dos vías fundamentales

  • Valoraciones transmitidas por personas relevantes en la vida del individuo -padres, amigos, parejas, etc- (McNulty y Swann, 1994; Baldwin y Holmes, 1987)
  • Procesos de comparación social con personas y grupos similares a nosotros en algún atributo representativo para dicha categoría de comparación (Turner, 1999) Es decir, cuando preguntamos a un alumno universitario si es bueno jugando al baloncesto, es más probable que su respuesta venga dada por el resultado de la comparación con sus compañeros de estudios -quizá con los miembros del equipo de la facultad- que por el contraste con la selección española de baloncesto.

autoobservacion.jpgIDENTIDADES SITUADAS

En el epígrafe anterior hemos visto que el autoconcepto se compone de elementos muy diversos. Sin embargo, es evidente que no hacemos uso de todos ellos para presentarnos al resto de los invitados de una fiesta donde sólo conocemos a nuestro anfitrión.

El sociólogo y escritor Erving Goffman (1922-1982) propuso en su enfoque dramatúrgico que las personas interactuamos como si estuviéramos representando una obra de teatro, donde destaca lo que él denominó apariencia: la valoración social positiva que presentamos sobre nosotros mismos en dicha interacción.

La razón que explica dicha presentación positiva es sencilla: controlar las impresiones que los demás se forman de nosotros, porque nos gusta agradar a los otros -audiencia favorable- (Baumeister y Hutton, 1987), pero también porque nos gusta acercarnos al máximo al ideal de persona que desearíamos ser -autoconstrucción- (Baumeister, 1996).

Por supuesto, estos fenómenos no son generales en todas las presentaciones que mantenemos en la vida cotidiana, sino que varían en función del "escenario" de interacción en el que nos encontramos, de ahí que Alexander y Rudd (1981) hablen de identidades situadas, sometidas a constantes procesos de negociación.

Es decir, una chica que se esfuerza por presentarse ante sus compañeros de clase como líder -destacando sus rasgos asertivos y conductas proactivas- , como intelectual ante sus profesores -potenciando su vena crítica, y demostrando conocimientos superiores a la media-, y como hiperfemenina ante su novio -fomentando una imagen tierna, desvalida y superficial- probablemente se verá obligada a negociar la combinación de esas identidades situadas el día de su graduación, cuando tenga que interactuar con todos esos grupos en un mismo escenario.

AUTOOBSERVACIÓNfull-monty-candidatos.JPG
Ahora bien, es un hecho contrastado que no todas las personas utilizamos las mismas estrategias para presentarnos: basta con ver el proceso de selección de candidatos de la película Full Monty para darnos cuenta.

Así, entendemos por autoobservación el acto de ajustar nuestra conducta a las normas de la situación, controlando la presentación verbal y no verbal de uno mismo para responder a o las expectativas de los demás (Snyder, 1974, 1979, 1987)

Los individuos que puntúan bajo en autoobsevación destacan por la congruencia de su conducta, independientemente de la situación social en la que se encuentren. Se suele decir que tiene un "yo de principios", así como una imagen personal más definida, y un estilo de presentación más sincero y menos flexible… Justo como nos proponen en A quién le importa.

Por contra, las personas con alto grado de autoobservación se preocupan mucho por lo apropiado de su comportamiento, de modo que están muy atentas a las señales que transmiten quienes les rodean acerca de lo que es o no adecuado en cada contexto. Por este motivo son muy capaces de cambiar su forma de presentarse, y poseen un variado repertorio de conductas diferentes ante situaciones distintas. Se suele decir que tienen un "yo pragmático"

Es decir, si una persona con alto grado de autoobservación tuviese que pensar en los términos que sirvieron de introducción a este post, probablemente se mostraría más conforme con la filosofía del refranero que con la de Alaska y Dinarama.

Hemos analizado los principales elementos que toman parte en el proceso de presentación social de las identidades individuales del ser humano en la interacción social… ¿Pero qué ocurre en cuando dos personas interactúan en el mundo digital? ¿Se mantienen estos mismos elementos? ¿Surgen nuevos patrones de relación? ¿Entran en juego otros componentes de la identidad? Trataremos de encontrar respuesta a estas preguntas en próximas entradas.