Archivo de abril, 2008

Últimas noticias del Yo Digital: viene sin Yo.

Algo está pasando. Claro que estas cosas son propicias a la exageración, pero cuando los voceros gritan “¡Extra! ¡Extra!” suele estar pasando algo: seguro que no lo que dicen los titulares, pero algo al fin y al cabo.

Los titulares: “Microsoft desvela su nueva visión de Internet”, anuncia el periódico gratuito 20 minutos. “Probablemente el lanzamiento más importante de Microsoft para este año”, “la punta de lanza de Microsoft en la red”-dice Error 500 | Tecnología + Internet + Conocimiento. “La nueva joya de Microsoft” –se aventura Evaluamos.com  | Periodismo de Código Abierto. “La tierra prometida” de Microsoft –sugiere Scobleizer | Tech Geek Blogger. “Un hito en la estrategia de Microsoft”, según los analistas –apunta El Navegante del diario El Mundo. Y, por si fuera poco, parece que esto es “sólo la punta del iceberg” –si creemos a Ina Fried, de Beyond Binary.

san-francisco.jpgAdemás, las noticias vienen de donde vienen las noticias: ni más ni menos que San Francisco, California, ni más ni menos que la Web 2.0 Expo. Por si fuera poco, obedecen a una lógica conocida, previsible. Hace apenas unos días que la prestigiosa consultora de tecnología Gartner pronosticara el colapso de Windows, “sobrecargado por una herencia de casi dos décadas de códigos y decisiones” e incapaz de adaptarse a los nuevos tiempos, y recomendara al gigante de Redmond, Washington, renunciar a su modelo de desarrollo en favor de las aplicaciones online. Pero Microsoft, por supuesto, se había adray-ozzie.jpgelantado (léase con tanto aire irónico como quiera cada uno: ¿en qué terreno no se ha adelantado Microsoft al signo de los tiempos, últimamente?). Su flamante jefe de software, Ray Ozzie, había marcado ya el rumbo de una decidida apuesta por la red y por la integración de tecnologías. Dixit:

“A lo largo de los últimos diez años, la era del PC ha dado paso a una era en donde la Web es el centro de nuestras experiencias; experiencias no sólo a través del navegador sino a través de numerosos dispositivos como los PC, los teléfonos, los reproductores digitales, las videoconsolas, los televisores, los dispositivos de TDT, los coches y más”.

Así que aquí lo tenemos: una plataforma de sincronización de carpetas online que nos permitirá agregar cuantos dispositivos deseemos –el ordenador de casa, el del trabajo, el móvil, la cámara digital…– e integrar los archivos de todos ellos con sólo pinchar y arrastrar, en el mejor estilo Windows. Luego, claro, podremos acceder a todos esos datos –que, cada vez más, sería a lo que parece tanto como decir a toda nuestra vida– desde cualquier lugar del mundo en el que pudiéramos hacernos con un punto de acceso a Internet. No es raro que en la presentación de Live Mesh –así se llama el invento– resonaran los ecos de Here, there, and everywhere, una balada que los Beatles grabaron en 1966, en Abbey Road, para su séptimo disco de estudio, Revolver.

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Tendremos, pues, andando el tiempo, las representaciones digitalizadas de nuestras experiencias vitales  sincronizadas y accesibles en todas partes: las fotos, las agendas, los live-mesh-2.jpginformes del trabajo, las invitaciones del cumpleaños del niño, los historiales médicos, los datos de Hacienda, las cuentas del banco, los libros que estamos leyendo, la guía con la que estamos preparando el viaje que haremos en verano, las canciones, incluso la balada de “Revolver” en que Paul McCartney intentaba cantar a lo Marianne Faithfull… Bien. Ésa es –qué duda cabe– parte de la intuición original que animó la idea del Yo Digital. Si Microsoft ha decidido traerla, pronto estará aquí.

windows-live.jpgSobre Live Mesh, por otra parte –como sobre Windows– podrían funcionar aplicaciones de todo tipo, tuvieran o no la firma de Microsoft. La estrategia –claro está– es “mantenerse como plataforma sobre la que otros construyen sus aplicaciones y servicios en la era de la web y los múltiples dispositivos por usuario”. Pero, pero, pero: por lo poco que se sabe –beta cerrada: sólo diez mil usuarios en pruebas– la cosa sólo funciona bajo Windows (tal vez se amplíe a Mac, pero Linux parece estar excluido sí o sí –por no hablar del acceso desde móviles, agendas PDA, o videoconsolas con sistema operativo propio) y, por el momento, sólo con formatos de archivo del entorno de Windows. Todo esto –desde luego– no era parte de las intuiciones primeras que hicieron germinar el proyecto Yo Digital: aquellas eran –eso creíamos al menos– intuiciones honestas, donde la tecnología estaba al servicio del usuario y no el usuario atado a la tecnología. Pero da igual, porque todo parece indicar que Microsoft no se saldrá con la suya en esto, y acabará claudicando.

laberintos-de-la-mente.gifLo importante es que la sincronización de información que se nos propone sigue siendo eso: sincronización de información, fusión de carpetas –carpetas, no nos dejemos engañar por la metáfora: los viejos directorios. Pero nada se atisba en Live Mesh de la idea de integración psicológica de esa información, de la capacidad que hemos tratado de otorgar al Yo Digital de dar sentido a ese maremágnum de datos, de darle la forma misma de nuestra vida. Lo hemos reiterado una y otra vez, con múltiples ejemplos: querríamos encontrar de pronto aquella canción de los Beatles -¿o era de McCartney en solitario?– que escuchábamos tanto durante el viaje por Gales, un verano -¿qué año sería?– y que aún nos provoca una agradable melancolía, acaso de un particular matiz azulado… pero quién sabe en qué carpeta estará. Queremos, sí, poder buscarla en cualquier parte, aunque no estemos en casa. Pero también poder buscarla como si estuviéramos en casa: tal como buscamos las cosas en los laberintos de nuestra propia memoria.

camaleon-humano.bmpMás: ni rastro parece haber en Live Mesh, tampoco, de las herramientas de gestión de identidades y redes sociales que forman parte del corazón del Yo Digital. Pero ya sabemos que quien busca tal o cual documento bien puede ser la esmerada profesional, la alocada noctámbula, la madre abnegada, la princesa élfica…, que casi todo cambia –sólo casi todo– según el caso, y que querríamos que la tecnología se hiciera eco de estos cambios en lugar de obligarnos a mostrar siempre ante ella una misma cara de nosotros mismos: el sufrido, resignado usuario.

Llega el Yo Digital, sí. Pero sin Yo.

Estamos perdiendo la batalla

carga-mamelucos.jpgCuriosa reflexión en la cercanía del bicentenario del 2 de mayo. De tan singular fecha cuyas historias oí de mil bocas, y por multitud de medios, objetivamente solo tengo claro un par de cosas. Se perdió la batalla. ¿Se ganó la guerra? En este país se han ganado tantas guerras equivocadas y cuyas consecuencias han sufrido las siguientes generaciones. En este caso sin ir al fondo de la cuestión como premio de la victoria regresó Fernando VII y se cargó la Pepa, la constitución de las cortes de Cádiz. A más, tengo otra cosa clara, el dos de mayo fue un ejemplo de la voluntariedad, entusiasmo, cooperación, quijotismo y empuje del pueblo llano sin dirigentes. (¿cojones?) También otro 11 M más cercano, también en Madrid, el pueblo se organizó y respondió como uno sólo"¡Dios, que buen vassalo! ¡Si oviesse buen señor!" Esto no cambia. ¿Qué que tiene que ver esto con el YO DIGITAL? Todo, veréis.

85.JPGArgumentábamos que es imposible ganar la batalla. Nadie puede estar en todas las redes sociales, ser cool y estar antes de ayer en el Messenger , ayer en el Second Life , hace unas horas en Facebook , y luego en linkedin , etc… Nadie puede seguir este ritmo, tenemos perdida la batalla y por eso necesitamos un YO DIGITAL, un modelo que transporte nuestras personalidades, recuerdos y relaciones al campo digital. Algo que nos permita ser nuestro YO DIGITAL compartiendo lo esencial con independencia de la herramienta. Nosotros tenemos, o creemos tener, el modelo teórico que lo hace. Y en este blog intentamos concienciar de la importancia que tiene nuestra existencia digital.

 

Tanto es así que iluso de mí hasta comencé a crear el YO DIGITAL de otros enanos, mis enanos. Nacieron antes de la era de la fotografía digital, pero y qué, digitalicé las fotos de papel, les introduje en la red, les ayude a montar su primer blog, y miraba de reojo como chateaban con sus amigos. Pero inconsciente de mí, esta batalla sí que la tengo perdida. Al menos mis padres y anteriores generaciones solo perdían la batalla real, yo además perderé la batalla virtual. Me di cuenta el otro fin de semana mientras veía la peli y oía como llamaban por el ordenata a mi enano.

Como en el dos de mayo, no puedo ganar en empuje ni en entusiasmo al pueblo llano, mis vástagos, y malo sería que así fuera. Tampoco los gano en tiempo libre. Es más tienen toda la vida por delante. ¿Ganarán la guerra? Seguro que sí, como aquella guerra de la independencia, ¿lo pillas?. ¿Será para bien? ¿? Yo sólo espero que mi papel consista en alentar a la Pepa antes que imponer la restauración absolutista. Eso sí que se preparen los enanos de mis enanos si llegan.

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Por cierto y aunque no venga a cuento Manuel de Malasaña era de vallekas de la del 11 M y probablemente de descendencia francesa por parte de algún abuelo, de ahí su apellido. Demasiadas paradojas para querer ganar guerras, mejor batallar.

Experiencias quasi-misticas, narraciones, y anotaciones en mi Yo Digital

pueblo.jpgNo lo esperaba pero sucedió en Siria, quien me iba a decir que resolvería el enigma de Santa Tecla, antigua heroína que los informáticos hicieron patrona, aunque luego ha sido relegada por un sabio mallorquí también santo -Raimundo Llull- inventor de la maquina de computación universal. Me encontré con Santa Tecla en Malula pueblo recóndito acomodado en el fondo de un acantilado pétreo formado por laderas de los montes de Kalamun en Siria.

Nunca había creído en la santidad de esa tecla tan tocada en todo momento para sacar partido de estos dispositivos con los que algunos nos ganamos la vida. Casi ni pensaba que fuera real, pero apareció allí en medio de aquel antiquisimo valle donde todavía se habla el arameo. Su historia es fascinante e increíble como la de muchos santos. Tenemos que remontarnos al siglo tercero, a las persecuciones del emperador Diocleciano que harto del poder contestatario de los cristianos decidió expropiarles los bienes materiales de los que tanto abominaban y mandar al reino de los cielos a los que ofrecieran resistencia. Santa Tecla era al parecer hija rebelde-cristiana de un padre centurión romano encargado de cumplir el mandato imperial.

the-gap.jpgCuentan que santa Tecla huyó de casa, no se sabe bien si por conflictos generacionales, o asqueada por la misión del padre, o quizás por ambos motivos, el caso es que se escapó y el padre mandó la tropa tras ella, tampoco se sabe si para hacerla volver y encerrarla en casa ocultándola al posible castigo, o para aplicarselo a su manera y hacer pública gala del cumplimiento del rigor imperial. El caso es que la fugitiva tras penar por el desierto, llegó exhausta a la barrera montañosa del Kalamun y allí se encomendó a Dios porque la tropa le pisaba los talones. Entonces se produjo el milagro: la montaña se abrió y dejó paso a la santa por un angosto desfiladero, cerrándose ante la atónita soldadesca que tuvo que volver frustrada a enfrentarse con el centurión. Santa Tecla siguió por el desfiladero hasta encontrar una cueva donde cayó rendida, pero como tenía sed apoyó su índice sobre la roca y automáticamente manó un agua limpia y cristalina con la que sació su sed y de la que podemos disfrutar hoy tanto los creyentes como los escépticos. No dejé de rociar mi garganta con ese milagro natural fresco y reconfortante, a pesar de las recomendaciones de algunos que alertaban sobre los riesgos de usar un vaso metálico común, quizás de la época de la santa.

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Ahora consciente de los estragos de la rutina y del olvido, y muy en contacto no con una sino con multitud de teclas, me enfrento a la prosaica tarea de hacer eternas todas estas sensaciones en mi Yo Digital. No es tarea fácil. Le pongo color? ¿Le asocio música? Bueno, veamos como anoto este par de imágenes – que además no son mías – ¿Quizás con toda la historia? También me gustaría relacionarlo con otras historias que afloran a mi consciente, el paso del mar Rojo por los judíos perseguidos, (también Moisés pinchó con su vara y salió agua, ) ¿Cuantos santos lo han hecho? Pero ya es la quinta vez que interrumpo mis elucubraciones – llamadas, preguntas, deberes caseros, no hay forma de concentrarse – Lo dejo con lo que tiene – para mas INRI en inglés- , y espero que mi agente inteligente se las apañe, aunque luego no para de atosigarme a reproches, que si no entiende lo que quiero que busque, que le de más información, que si está al borde de la desintegración porque no me sirve de nada, en fin que me da tanto la vara y me hace tantas preguntas que estoy pensando en volver al cuadernillo de viaje.

Tu vida en un grafo

TouchGraph de Google¿Accederemos en el futuro a ggg.yodigital.es en lugar de a www.yodigital.es? En noviembre de 2007 Tim Berners-Lee, el padre de la World Wide Web, escribió un post en el que hablaba por primera vez del Giant Global Graph (en la entrada "Giant Global Graph, by timbl" del blog La cofa se resume en qué consiste). A partir de ese momento se han sucedido las noticias acerca del salto de la WWW a la GGG. Independientemente de si dicho salto se produce o no, lo cierto es que Internet está cambiando y las relaciones y las conexiones son cada vez más importantes. En mis anteriores entradas hablaba del éxito de las redes sociales. Por otro lado, comienzan a aparecer herramientas como TouchGraph de Google, Kartoo, Grokker o TheBrain, que presentan el resultado de una búsqueda en forma de grafo o mapa, siendo esta una forma distinta de presentar y navegar por la información.

La idea del grafo va más allá de una red social. El grafo representa todas las conexiones que una persona tiene, incluye las redes sociales a las queMi Yo Social pertenece la persona pero también lugares, vídeos, fotos, documentos, compañías u organismos, etc. El grafo de nuestra vida digital cada vez se va extendiendo más a medida que Internet se va haciendo más imprescindible en nuestras vidas y tendemos a guardar nuestros recuerdos (ya sean personales, laborales o académicos) en formato digital.

En mi Yo Digital yo tengo mi grafo y puedo, por ejemplo, bucear por él para localizar las fotos que me pasó un amigo de la ceremonia de graduación en la universidad. El Yo Digital me permite localizar lo que estoy buscando a partir de mi grafo social, pero ¿qué pasa si no recuerdo qué amigo fue el que me pasó las fotos de la graduación?, por supuesto tampoco recuerdo la fecha ni en dónde las guardé. Sin embargo, sí recuerdo que fue cuando acabé la carrera, que estaba contenta, con mis compañeros de la universidad y que cuando entramos al bar al que fuimos a celebrarlo curiosamente sonaba la canción de "We are the champions" de fondo. Mi memoria funciona así. El Yo Digital me permite asociar estos aspectos (además de otros) a aquellas fotografías, para que cuando quiera recuperarlas no tenga que recordar quién hizo las fotos, en qué fecha o lugar se hicieron, dónde las guardé, etc. Es decir, mi Yo Digital es la suma de mi grafo y mi memoria.