Archivo de julio, 2011

Ordenando sentimientos en el mundo digital

Te reto. Una prueba simple y molesta. Recuerdas dónde fuiste de vacaciones el año pasado. Y el anterior, y hace 7 años. Y con quién fuiste en cada año. ¿Cuesta eh? ¡Cuántos recuerdos hemos olvidado! y es natural, somos así.  Sin embargo desde que existe la fotografía digital nos podemos apoyar en ella para  recordar en donde estuvimos  si hemos tenido un poco de orden al archivar nuestros álbumes digitales. En mi caso, que también tengo vacaciones en fotografías de papel, me resulta casi imposible ordenar donde estuve aquellos veranos predigitales y saber exactamente cuál fue el año de cada uno. Y desde luego, cuando era adolescente e íbamos de vacaciones en pandilla sólo recuerdo a unos pocos amig@s, luego en las fotografías aparecen más personajes anodinos ahora y probablemente entonces también.

Ordenando emocionalmente.

Pero aun en el caso de las vacaciones con fotografía digital tenemos otro problema. Cómo encontrar aquella la foto tan maravillosa que te viene a la memoria, sí aquella, en las que estabas abrazado con tu chica viendo una puesta de sol,  y totalmente emocionado. Evidentemente el nombre de la foto una vez encontrada, DSCN1260.jpg, no te ayudó nada. Incluso el directorio donde las guardaste, vacaciones 2002/playa tampoco. (Yo no recordaba exactamente qué año fue). Recordamos la sensación (intensa), el sentimiento (enamoradísimo), el color del momento, (anaranjado puesta de sol), la música (Kiko Veneno) e incluso su perfume (el olor, no el nombre). Y es que recordamos por emociones, algo que se olvida en todas las herramientas actuales, google +, Facebook, …, y si no podemos guardar nuestros recuerdos emocionalmente difícilmente los podemos recuperar intuitivamente como lo hacemos ahora.

Porque intuitivamente para rememorar el recuerdo de aquel momento con ella empezamos a filtrar por el sentimiento, el ambiente, la música e incluso el tacto de la brisa, y para nada recordamos ni el año, ni incluso el mes dentro del año. (Qué es como se guardan muchos álbumes digitales).

Además este mundo digital nos está cambiando la forma de usar nuestra memoria y por ende nuestros mecanismos de relacionar  la información.  Hemos tratado el tema en muchos post, por ejemplo en ¿internet nos hace más inteligentes? ¿Dónde está la memoria?,    Construyendo mi memoria digital … y como todo parecía apuntar parte de nuestra memoria también está en google, Investigación y Ciencia publica el efecto google,  en que narra una serie de experimentos según los cuales, los sujetos de los mismos obvian apuntar, o recordar la información que se les da, si suponen que la pueden encontrar en la red.

Pero lo que google ni nadie aun te da es como guardar emocionalmente tus recuerdos, así que tenlo en cuenta mientras construyes tu Yo Digital, pues si no atas la información a los sentimientos, probablemente no la puedas recuperar tan fácilmente. (¿A qué no sabías donde estabas ni con quién en 2005?)

Tiempo digital en verano

Las vacaciones se acercan y cómo no, estoy preparando todo lo que voy a necesitar, y curiosamente, me preocupo cada vez más de mis no vacaciones digitales. Este año nos vamos a un país extranjero y por ende nos desconectaremos, sin móvil, sin internet, sin consolas, sin TV, aunque ésta ya no la veíamos. Y principalmente sin acceso on-line a todo: A los amigos, a las noticias, a la información… Qué tienes la memoria blanda y no sabes quién cantaba “pretty woman”  pues lo siento, no tendrás al Sr Google en el móvil para que te lo diga. ¡Cómo mola, un viaje al siglo XX! ¿O no? La respuesta exacta será a la vuelta.
No obstante aquí me tienes, descargándome mapas para ese instrumento obsoleto que no creí fuese a usar otra vez. El TomTom. Quién me iba a decir que iba a quedar anticuado tan pronto, casi me parece ayer cuando sin aviso me presente en casa con un GPS y recibí comentarios negativos de todo tipo, que si caro, que si no útil, …, claro que en poco tiempo era imprescindible, y en vacaciones más. Y ahora tienen una ventaja incalculable, sólo necesita conectarse a la red de satélites que sigue siendo gratis. Nuestros modernos smartphones necesitarían además una conexión a datos en roaming, y somos demasiado tacaños.
Dicen que las vacaciones son las mayores causantes de divorcios. No me extraña, conozco a parejas de workalcoholic que se ven un cuarto de hora a la semana, claro así no discuten y un cuarto de hora da tiempo para lo que da. Pero la verdad es que ahora que lo pienso va resultar molesto rellenar el tiempo digital que cada uno tiene a lo largo del día. ¡Qué hará mi hijo sin la Xbox, ni el tuenti! Mi mujer sin su Facebook, o mi otro hijo sin la Nintendo. (Ya que nos ponemos nos ponemos, o todos o ninguno así que la DS tampoco). La verdad es que las vacaciones son necesarias, salir del confort cotidiano también, y además sirven para darnos cuenta de los pequeños detalles que necesitamos y no damos la importancia que se merecen, la comida casera, el agua de Madrid, … y sobre todo la red en todas sus vertientes.
En fin, yo por si acaso voy a llevarme un montón de libros, eso sí en un kindle, que se sepa que venimos del SXXI. Y todas las increíbles aventuras que acontezcan lamentablemente no serán contadas on-line vía twitter or google+ pero seguraremente estarán documentadas en algún albúm digital.

Me encanta google +

Me encanta Google +, y me encanta especialmente por sus círculos. Con ellos etiquetamos a nuestros contactos y así podemos dirigir nuestras comunicaciones con restricciones hacia nuestros amigos, la familia, los compañeros del trabajo, … Y podemos crear todos los círculos que queramos. Los amigos del barrio, los amigos de carrera, (que nunca se llevaron bien) La familia propia, la familia política, (Que te voy a contar),… Vamos como la vida real. Yo nunca digo lo mismo dependiendo de mi audiencia, y no es qué sea un político. Es más tampoco me comporto igual con las mismas personas dependiendo del contexto, por ejemplo no es lo mismo hablar en el trabajo, que con los mismos compañeros en el pub. Claro que esto último aun no lo ha implementado el Google +.

 

 

El problema viene ahora. Supongo que cada vez querré más de estos círculos. Primero que mis colegas estén, hace falta que ellos se apunten a google + y yo los tenga como contactos. (Creo que aún no está implementado el inclúyeme en un círculo) Pero curiosamente he comprobado que una parte significativa de mis contactos están entrando en google +, quizá por probar, quizá por convencimiento. Básicamente están todos los de mi entorno profesional y son más reticentes los foráneos a este entorno y que empezaron por Facebook. “Puff cambiar ahora”, ¡Con lo que me han machacado acerca de la resistencia al cambio (ellos son de letras y me consideran de ciencias)!. Les comento, las para mi indudables ventajas, por ejemplo, ahora no sigo a mi hijo en twitter, por no invadir su intimidad, mientras que con políticas de este estilo, ya sería cuestión de mi hijo el ponerme en el círculo adecuado, (familiares anticuados?), restringirme de la información compartida con el resto de adolescentes en la edad del pavo, y quizá compartir opiniones futboleras.
Además se formarán redes muchos más parecidas a las reales, yo puedo tener a un contacto como amigo, y este a mí como conocido no fiable. Lo bien que se lo van a pasar en google analizando estas relaciones. Esto sí que va a ser una dimensión más a la hora de caracterizar la red social.
Y Facebook qué, otra vez campeón de la champions (Como decía el anuncio). Evidentemente supongo que tendrá una reacción inmediata. El bien ya está hecho y supongo que todas las redes sociales se moverán en este sentido. (De hecho Facebook tenía algo similar con listas).
Ahora me queda jugar y experimentar con este google +. Claro que en este mundo de abundancia digital en el que vivimos, (Aquí no hay crisis), todo crece excepto el tiempo libre y mi intelecto. (Creo que ambos están menguando). Espero que con herramientas de este tipo acabe gestionando mejor el tiempo, y en cuanto al intelecto se hará lo que se pueda.

¡Viva San Fermín! que todo lo ve.

Acabándose el Siglo XX tuve la suerte de asistir a una charla en el Instituto de Empresa donde el ponente comenzó la misma, con voz de niño diciendo: “Abuelo, es verdad que cuando eras joven los teléfonos estaban atados a la pared, y sólo servían para hablar”. A más de un comienzo impactante para aquella época donde los móviles sólo tenían sms fue anticipando un motón de adelantos y lamento enormemente no acordarme de su nombre. (Para uno que acierta)
Ayer cenando con mis amigos pensaba en la razón que tenía y la vigencia que tiene aún su predicción. De hecho mucha gente sigue concibiendo el mundo digital frente a la pantalla de un ordenador, que si bien, ya no está atado por un cable lo está a la cobertura wifi del hogar. (Y además algún colega me confesaba que sólo quería el móvil para hablar!!!)
Probablemente la mejor forma de predecir el futuro de manera continuista es mirar como era antes, como es ahora, y multiplicar por diez como será mañana.  Por ejemplo, en el 82 acabándose en mundial de fútbol y estando España ya eliminada, (esto también ha cambiado) mi amigo Gerardo, su vespa y yo nos fuimos a vivir los San Fermines.

Evidentemente ni había móviles ni se los esperaba, (fíjate que ya no pienso en internet sino en el móvil), y por ende ni cámara de fotos, ni red social a cuestas, ni un montón de anexos al smartphone que sólo mirando atrás y con esta perspectiva podemos descubrir. No me cabe duda viendo el encierro todas las mañanas que mis San Fermines de entonces, como las golondrinas de Becquer, esos si no volverán. Por ejemplo:

Al cuarto de hora de llegar a Pamplona le deje la cartera a mi colega, (más responsable que yo) y a la media hora nos perdimos. (Nos encontramos cuatro días después)

Evidentemente hoy le hubiese podido dejar la cartera pero jamás el móvil, y hubiésemos estado perdidos el tiempo de llamarnos y quedar en cualquier lugar.

Mis recuerdos, los tengo totalmente distorsionados, creo que no he pasado más frío en mi vida, sobre todo al despertarme en el parque mirando a la ciudadela, pero aun así son todos intensos y guardo cantidad de imágenes en mi memoria, gente pintoresca (allí vi el primer piel roja, y tenía la piel roja de verdad),  conocí a gente increíble y viví situaciones irrepetibles.

En los San Fermines actuales  tendría un montón de fotos que no podría distorsionar para bien, como hago con mis recuerdos, y probablemente nos serviría a mi amigo Gerardo y a mí para saber lo que realmente hicimos. Hablando del tema tenemos lagunas inmensas.

En el fragor de la fiesta conocí a otra estudiante, era gallega venía con sus colegas de Bilbao, empatizamos intensamente y lamentablemente al acabar los san fermines intercambiamos un par de cartas (no e-mails) y San se acabó. Qué razón tenía en aquella época el Tango: “Dicen que la distancia es el olvido”

En el mundo digital de hoy seguiríamos en contacto, por el móvil, por el WhatsApp, por el Facebook, … nos habríamos olvidado, pero seguro que cuando hubiese ido a Bilbao o ella venido a Madrid, algunas cañas o zuritos habrían caído.

 

Hoy mirando el encierro de los San Fermines he visto al público grabando el encierro con sus móviles, incluso a algún corredor, he supuesto que lo están colgando en youtube, Facebook, etc… y que cuando regresen a sus casas su colegas sabrán más o menos como lo pasaron. Los míos tuvieron que esperar a las fiestas del Carmen en Vallekas a saber cómo nos fue.
Y Hemingway, ¿cómo habría vivido la fiesta en el mundo digital? Una parte del éxito de los San Fermines se le debe a la leyenda de Hemingway, no sé qué pensaría él, pero al menos, después de pasar por Pamplona, donde ya estuvo Hemingway, por la Floridita o la Bodeguita de enmedio en la Habana donde también estuvo él,  e incluso en por mis madriles me queda el consuelo de que al menos estás reflexiones no se las hizo él. (Ya estaba harto de que en estos sitios donde me lo he pasado tan bién él hubiese estado antes, y probablemente pasado mejor, o quizá no, tendría que haber leído su blog)

Indignado Digital. (Actualización de políticas de servicio y privacidad)

Hoy me he mosqueado. Cuando uno piensa que está acostumbrado a todo recibe un mail con el siguiente subject: Updates to Dropbox Terms of Service and Privacy Statement. (Actualización de los términos de Servicio y privacidad del Dropbox). Sirva de adelanto soy un  entusiasta del dropbox por su sencillez y fiabilidad, hasta el extremo que soy cliente y pago por su servicio. (Que mal suena el verbo pagar en primera persona)
Pero claro, mosquea recibir correos de cambio de los términos de servicio y de la política de privacidad. (Supongo que en algún momento acepté todos estos atropellos en algún farragoso párrafo de esos que nunca leo cuando instalo el software) Claro que  también me cambian las condiciones de las cuentas bancarias por internet y parece lo más natural.
Luego una vez leídas las nuevas condiciones me he quedado un poco más tranquilo, no son tan despóticas como las de Facebook, a fin de cuentas aquí pago por mantener segura mi información y en Facebook cobran por difundir nuestras fotos, videos y todo lo que decimos. (por cierto quedándose con los derechos).
Y me asalta la pregunta de siempre. Cuando habrá un defensor de los derechos de mi Yo Digital. Y me refiero un defensor del ciudadano y no de los creadores digitales, a ser posible un defensor a nivel de la UE, de la ONU sería fantástico. (Día mundial de los derechos del Yo Digital). ¿No estamos hartos de en caso de conflicto tener que basarnos en las leyes californianas? Por ejemplo de párrafos como este:
THESE TERMS AND THE USE OF THE SERVICES AND SOFTWARE WILL BE GOVERNED BY CALIFORNIA LAW EXCEPT FOR ITS CONFLICTS OF LAWS PRINCIPLES. ALL CLAIMS ARISING OUT OF OR RELATING TO THESE TERMS OR THE SERVICES OR SOFTWARE MUST BE LITIGATED EXCLUSIVELY IN THE FEDERAL OR STATE COURTS OF SAN FRANCISCO COUNTY, CALIFORNIA, AND BOTH PARTIES CONSENT TO VENUE AND PERSONAL JURISDICTION THERE.
Ahora está de moda que subamos todo a la nube, pero y nuestros derechos. Y las Telcos, cuándo se decidirán a dar servicios fiables, al margen de la voz. Por lo menos las Telcos están adscritas a leyes nacionales. Existirá en algún momento el derecho de portabilidad de datos de un proveedor de nube a otro, y por ley, como sucede con la portabilidad de números.
Nos resulta muy fácil criticar las prácticas represoras de gobiernos no democráticos como el chino: Secretos para burlar la censura en china y sin embargo admitimos prácticas poco respetuosas con nuestra privacidad como la de Facebook.
Cuándo habrá un defensor de los derechos de nuestro yo digital a nivel supranacional que sancione tal o cual aplicación dándole todos los beneplácitos a aquellas que cumplan con los estándares aun no escritos de privacidad, intimidad, ….
Y que se ponga del lado del individuo permitiéndonos algún pecadillo venial, como pasarnos obras que son cultura y conocimiento. Y digo lo del pecado porque cuando se inventó la imprenta la iglesia puso el grito en el cielo, “Ahora todos podrían tener su biblia e interpretarla sin ayuda”.
Probablemente gracias a los libros y a esos pequeños pecados de interpretación occidente es ahora más avanzado y más tolerante.