Archivo de diciembre, 2011

Cuando no exista el olvido

Vallekas, navidad de 2011, más allá de las doce de las noche, acabo de dejar a parte de la familia en casa tras la cena de nochebuena y como todos los años no puedo reprimirme y doy unas cuantas  vueltas en coche por mi antiguo barrio. Cuando recuerdos y emociones, además este año con la crisis, sin iluminación de navidad está más autentico. Cuando ha cambiado y cuanto sigue igual. Cuantos amig@s estaban por estos rincones, y todos estos recuerdos y emociones se perderán. (De hecho sólo recuerdo los que recuerdo).  Ya decíamos cuando iniciamos el yo digital: Lo que no está en la red no existe, y mi generación esta a caballo, media vida sin red y otra con ella.

Pero ¿cómo será la vida cuando no exista el olvido? Si estructuramos un poco la pregunta, podríamos distinguir entre los recuerdos, las imágenes, los lugares, … y las relaciones,  es decir todo aquello que fotografiamos, grabamos,  y que luego nunca vemos, y las personas con las que tratamos y nos relacionamos. No me cabe la menor duda que en pocos años todos tendremos un Yo digital que sea capaz de ordenar y recuperar emocionalmente los recuerdos que tenemos en formato digital.

Y en cuanto a nuestras relaciones, pues también. Aunque ahora estén perdidas por facebook, msn, tuenti, … como todos sufrimos en algún momento ataques de nostalgia aparecerán buscadores que nos pinten la red social de cada momento de nuestra historia. Tengo claro que la búsqueda de amigos de colegio de la época pre redes sociales y  que mucha gente hace artesanalmente se hará de manera automática, ergonómica, y formará parte de nuestro yo digital  futuro. Como todo el mundo lo demandará existirán estos buscadores, y serán pseudo gratis. “sólo a cambio de conocer nuestra red“. Entonces ¿no habrá olvido?
Porque si algo también tengo claro es que cada vez más nuestras amistades lo serán sin comparten nuestras redes sociales. No me imagino a ningún adolescente que tenga un/una novieta noviete  y que no vayan compartiendo según se intime, red social y teléfono móvil. Y aunque se pueda cambiar de número móvil la impronta en la red social no hay quién la borre.
Qué pena me da haber perdido en el camino a tantos amig@s, pero menos mal que olvide a algunas, pues sino seguiría cayendo en los mismos errores, con la misma gente y para bien o para mal no hubiese evolucionado. Pero ¿cómo será el mañana  cuando se tenga acceso a todas las relaciones que hemos vivido? Y además podamos evocar los recuerdos comunes que compartimos, es decir, nos traigamos el contexto de aquella relación en la red social de moda de aquel entonces.
Bueno eso es el futuro y no me preocupa mucho, máxime porque en todo futuro se vivirá en un presente, y en ese presente solo podremos abarcar el número finito de cosas que nuestro intelecto permita. Pero menudos ataques de sorpresa y nostalgia nos esperan.

 

King kong, la sociedad de la información, y otras crisis

Llega la navidad, las plazas se llenas de abetos mutantes, y si algo bueno tiene esta época es que nos trastoca el ritmo y nos hace cumplir con costumbres olvidadas el resto del año. Como la de reunirnos presencialmente con otros seres que apenas vemos el resto del tiempo. (Por algo será) y si algo constato año a año es que incluso los seres más escépticos se hayan ya inmersos y sin retorno en la sociedad de la información, (aun no del conocimiento).
Y es que estamos en pleno siglo XXI, y gozando a pesar de la crisis, de una abundancia digital sin precedentes. Cualquier momento es bueno para la reflexión, y porque no en este periodo tan extravagante como la navidad. No sé qué noche de esta semana puse la tele al llegar a casa, a deshora, y aparecieron tropecientos canales en la TDT, miré la guía y de entre todos escogí en el que echaban King Kong, total para coger el sueño cualquiera era bueno. Pero he aquí mi sorpresa cuando apareció un King Kong en blanco y negro, aquel que tanto insistió mi tío en que viésemos juntos hace una eternidad en su tele de blanco y negro todavía. Miré la ficha de la película y era de 1933, y el guión de las escenas que vi eran prácticamente iguales a las del King Kong de Peter Jackson . Evidentemente ahora la lucha con los dinosaurios había ganado mucho en realismo, que no en credibilidad. Pensé en mi tío, cuánto tiempo pasaría desde que se rodó la película  hasta que el la vio. Esto ahora con la Sociedad de la Información ya no pasa. Cuanto se ha reducido este tiempo hoy en día, ahora los fenómenos son prácticamente instantáneos en todo el planeta que está conectado, y cada vez más parte del planeta lo está.
Pensaba en los comensales de la cena que sufrí, a pesar de la crisis, estoy seguro de que todos estaban dispuestos a renunciar a cenas y salir, pero no a su internet ni a sus móviles de última generación. (Lo dicen las estadísticas y lo comprobé en vivo). El año que viene cuando vuelva a sufrir la misma reunión presencial veré si han cambiado los patrones y no hace falta esperar a la tertulia para que todos saquen el móvil y enseñen las fotos de sus hijos, mascotas o vacaciones, y de paso farden de móvil. Un gran avance sería que todos las hubiesen compartido por alguna red social. Puede que a lo mejor no me apetecía estar con ellos porque no coincidimos en ningún círculo digital. Pero eso ya es sociedad del conocimiento, que va más allá de la sociedad de la información.
Por cierto, aquella noche no acabé de ver la peli de King Kong, pasé a las noticias y por supuesto estaba la crisis, la real, nada de abundancia, aunque era casi lo mismo que la peli, con su luchas entre gorilas y dinosaurios. Por algo perviven los mitos.

Mi intimidad digital, ¿Existe? Carrier IQ

Pues creo que no, y casos como el de Carrier IQ, tienden a confirmármelo.

CarrierIQ is watching You

Hechos: El software de Carrier IQ, del que la mayoría de usuarios no teníamos  consciencia, registra todo lo que haces con tu Smartphone. Trevor Eckhard, es el desarrollador de Android que ha puesto al descubierto que esta aplicación, al parecer millones de móviles Android, Blackberry y Nokia están vigilando constantemente nuestra actividad y registrándolo todo: pulsaciones de teclas, sms, y ubicaciones. Lo denuncia en su página web.

Excusas:

  • Carrier IQ, se disculpa:
    • no debería haber guardado tal cantidad de datos en un fichero de log, y arguye que aunque los guarde no los retransmite.
    • Argumenta que otros pueden haber usado su plataforma para recabar datos de carácter personal como las pulsaciones y sms. (Como si la ubicación no lo fuera)
  • Los fabricantes:
  • Las operadoras que han admitido usar este SW, AT&T, Sprint y T-Mobile, se ponen de perfil mirando a Carrier IQ cuando se les pregunta como usan, funciona, este software.
    Y vuelta a empezar.

Conclusiones:

  • ¿Se puede vulnerar mi intimidad? Claramente si, este es un caso fragante. Quién tuviese acceso a este fichero de log, sabría donde estuve y a qué hora, con quién hable, y hasta que tecleé.
  • ¿Se puede hacer sin nuestro consentimiento? Si, e incluso sin nuestro conocimiento, Carrier IQ estará instalado en 150 millones de móviles actualmente. (casi nada)

Soluciones:

  • Legales: Están bien pero suelen llegar tarde. Mis datos ya andarán volando por ahí a saber en manos de quién.
  • Compromiso por parte de la industria, Telcos, fabricantes de dispositivos, desarrolladores de SW: No lo creo, es una responsabilidad demasiado diluida entre muchos.

Yo sólo confío en una mayor concienciación por parte de todos para evitar estos abusos. Este no es el caso de un adolescente que deja temerariamente sus fotos colgadas en Facebook, que también tendría que tener derecho a rectificar, sino de un ataque a nuestra más profunda intimidad digital.

¿Estamos ante una obsesión? Pues no. Ya se ha dado casos, Facebook vendió datos de  sus clientes para campañas comerciales. Y todos sabemos que nuestras cookies andan por ahí en multitud de datawarehouse.
¿Es este el caso final? No, es el principio. Y si no pensad en la multitud de cámaras que nos graban diariamente. Y cada día hay más, y más programas de reconocimiento facial, y más dispositivos con GPS, y más satélites mirándonos … Tenemos ya todas las piezas del puzzle.
¡Ah pero no sería factible manejar esa información! Probablemente ahora no, o al menos no toda la información de todos a la vez, pero quizás pasado mañana sí. Más difícil hubiese parecido hace 15 años pronosticar que un tal Google sería capaz de conocer toda la red, y casi en tiempo real. (Y eso que hace 15 años la red era minúscula comparara con la actual).
Bueno, he aquí un problema, y hay que buscar la solución. (No vale ser bueno y en todo momento)

Mi yo digital vivirá en la nube

Asumámoslo, Bill Gates se retiró y Steve Jobs ha muerto. Uno popularizó, vulgarizó, el PC, el otro sublimó el resto de dispositivos, ipod, tablet y sobre todos iphones a las altas más altas cotas de exquisitez. Gracias a ambos hemos visto al tendero de la esquina tecleando nuestra cuenta en una pantalla táctil y a la Sra María enseñándonos las fotos de sus nietos en un iPhone. Pero ahora no se vislumbra ningún nuevo dispositivo disruptivo.  (Evidentemente si se adivinase a no sería rompedor) Pero eso sí todos hablamos, consciente o inconscientemente de la nube. En esta época de crisis, ¿sólo nos queda la nube?
Posteriores a Bill y Steve, a la vez que coetáneos con ellos están las compañías que nacieron y viven en y desde la nube. Google la más significativa, y aunque apuesta significativamente por los androids no creo que sea capaz de crear ningún dispositivo con el glamour de difunto Steve. Pero no importa, todos sabemos ya que el futuro está en la nube. Y dentro de unos ciclos más de nuestra CPU colectiva (un año o dos) puede que no importe tanto el dispositivo con el que accedamos a la nube, como el contenido que tengamos ella.
Evidentemente es bueno tener grandes autopistas y más agradable conducir un ferrari que un utilitario. Pero lo importante es viajar. Poco a poco las Telco construirán esas autopistas y todos tendremos un coche. O no. Hoy en día para viajar sirve cualquier coche, pero se farda más con unos que con otros. Igualmente se farda más con un iphone/android que con un android/Iphone. Bueno va en gustos, pero sólo sirven para acceder a la nube. Ah y para hablar, se me olvidaba.
Incluso en el caso de apareciese ese dispositivo rompedor sería para facilitarnos el acceso a la nube. Sigo teniendo mis esperanzas en el grafeno, en la computación cuántica, y en los derivados que pueden crear. Hace tres o cuatro décadas, todas las pelis de ciencia ficción cuando hablaban de los 2000s pintaban el futuro con coches voladores. Igual no se han construido porque no es a esas nubes a las que queremos ir.
Y mientras tanto, como será mi yo digital en la nube. Pues tengo clara una cosa. Mi memoria, mis recuerdos será fácilmente transportable a la nube. Seguramente todos tarde o temprano subamos nuestras fotos, películas, libros, … a la nube. No me queda duda que será un servicio a no muy alto precio que nos será ofertado. Si algo ha bajado hoy en día es el coste de almacenamiento. Cada día cuestan menos las memorias y cada vez se gestionan mejor. Poco a poco nos convenceremos que las fotos están más seguras en la nube, que en CDs, USBs, o en próximo PC a punto de perderse, romperse, ….¿darán gratis este servicio las Telcos? Si, por ejemplo Movistar tiene el Terabox. ¿Pero estaremos dispuestos a no cambiar de compañía solo por el hecho de no poder migrar nuestros recuerdos?
Y nuestras relaciones, amistades, y distintas personalidades/identidades que mantenemos en la red. Bueno, eso es más difícil. Hoy por hoy están en Facebook, quizá pasado mañana en google+, y ayer estuvieron en MSN, pero aun no existe un yo digital que gestionen nuestras distintas instancias en las redes sociales. Es un problema que no se sabe resolver pero para eso estamos aquí.
Y nuestro yo digital en la nube será gratis. Pues no, todo tiene un precio y aunque barato tendremos que pagar. Supongo que pagaremos por almacenar seguramente nuestros recuerdos, porque es un problema que las grandes compañías saben vender ( Google, Amazon, …), y a nosotros nos interesa estar seguros de que no se pierden. En cuanto a nuestras relaciones seguirán durante bastante tiempo en las redes sociales, gratis por supuesto.
Yo mientras tanto intentaré gastarme lo mínimo en dispositivos glamurosos y programas con licencia propietaria, iphones, u Offices de Microsoft, puesto que lo importante estará en el viaje y no en el vehículo.