Cuéntame tu vida 5: Experiencias Vitales
Autor: CARLOS TEXIDOR DE MORA (5º de Psicología, CU Cardenal Cisneros)
En este pequeño trabajo se ha pedido la colaboración de una persona ajena al mundo de la psicología siendo el objetivo ver cómo elaboraba sus etapas vitales utilizando cuandos y paras.
Es muy bueno ver las diferencias con otros trabajos, normalmente esta pruebas tienen como sujetos a personas que estudian psicología y en este caso es al contrario; la persona es ingeniera y actualmente trabaja por lo que creo que puede ser muy interesante ver si existe alguna diferencia con el resto de la muestra o es similar al resto
DATOS SUJETO:
Edad: 26 años
Sexo:mujer
Estudios: ingeniería
PUNTOS QUE DETERMINARON MI VIDA:
Cdo nací
Cdo empecé la guardería con todas aquellas funciones obligatorias
Para poder pasar de curso en el colegio todas aquellas tardes estudiando francés
Para poder acceder al colegio tuve que hacer un montón de pruebas y aceptar que no todo el mundo tiene las mismas posibilidades en la vida
Para poder elegir la carrera que iba a estudiar tuve que pedir muchos consejos y opiniones
Cdo superé la primera asignatura aprobada de la ingeniería
Para poder crecer y superar los años de estudio tuve que aprender a levantarme y a seguir luchando día a día sin descanso y con ilusión si no quería derumbarme.
Cuando me detectaron una enfermedad con 20 años mi vida cambió, sobre todo en el plano religioso, aunque tras 6 meses había desaparecido, cosa que nadie supo explicar…..
Cdo me dí cuenta que la relación sentimental que mantenía iba a ser la definitiva mi forma de ver la vida cambió y lo de mi alrededor cambió también
Cdo mi hermana pequeña enfermó, en esa época me di cuenta de quién eran mis verdaderos amigos y las personas que más me querían.En es momento vi la debilidad hasta ahora inexistente de mis padres.
Cdo salieron los últimos resultados de los exámenes que me quedaban para terminar sufrí una tormenta de sentimientos indescriptibles, entre ellos el temor a afrontar una nueva etapa de mi vida muy diferente a las anteriores
Para poder terminar de cerrar mi etapa de estudio de la carrera tuve que defender mi proyecto fin de carrera y sufrir hasta el último momento cuando me dieron mi sobresaliente, esta etapa se quedo abierta casi un año más con un master, pero la carga sobre mí descendió mucho
Cdo superé mi primer día de trabajo en un mundo desconocido.
Para mi fue importante el día de la boda de mi hermano, asimilé que yá erámos mayores y responsables para dar un paso así
Cdo tuve que cambiar de trabajo
……………………………………..
Pasamos al posterior análisis:
Númeo de etapas =17
Cuandos= 9
Paras = 8
No tiene subetapas, pero tiene explicaciones extensas en cada etapa.
Conclusiones:
El sujeto muestra un número de etapas similar al de su edad, sin embargo es totalmente diferente el protocolo en cuanto al número de paras y de cuandos ( en ninguno anterior hay tantos paras).Además es peculiar el desarrollo de las etapas viendo incluso en la última puntos suspensivos dejando una puerta al futuro.
En el desarrollo del protocolo podemos ver cómo la persona sintetiza de una manera muy sistemática las etapas de su vida con un orden cronológico muy claro; esto me lleva a considerar que tal vez el estilo narrativo de los ingenieros sea diferenta al de los psicólogos aunque no podemos generalizar resultados debido a la falta de muestra.
En el texto podemos apreciar no sólo una capacidad de análisis, si no también una gran capacidad de introspección , con lo que entraríamos en variables idiosincráticas de personalidad.
Personalmente pienso que hay descripciones de un grado de sutilidad que podrían encajar más en el prototipo de "mente de letras" que de una persona dedicada a las ciencias por completo y sin los complementos de formación literaria de los primeros.


inmensidad de la lluvia. Esta es:
Tan solo unos días en la eternidad.



tudio de


Parece que no somos los únicos en barruntar que la digitalización del yo cambiará no sólo nuestra forma de vivir, sino también nuestra forma de morir. El proyecto

Pero la hipermnesia que encierra para la vida la digitalización del yo impregnaría así también la muerte. Recordando la atormentada condición de Funes el Memorioso, el “vaciadero de basuras” de su memoria, nos hemos preguntado si nos será grata esa proliferación de recuerdos, si querremos hacerlos nuestros o más bien desearemos que nuestras prótesis digitales nos ayuden también, a veces, a olvidar, a desprendernos, como en las hogueras de la noche de San Juan, de lo que ya no deseamos en nuestra vida. ¿Era en verdad un don la memoria total cuyo secreto buscaban Raimundo Lulio, Giordano Bruno, Giulio Camilo o el propio Leibniz, o era una maldición? La misma pregunta –claro- vale para esa vida después de la muerte que ya los héroes homéricos
anhelaban: la pervivencia del recuerdo, que no era para ellos sino la gloria –el único modo de salvar la penosa inmortalidad de las almas en el reino de Hades, desprovistas de todo recuerdo o pasión. La misma pregunta: lo deseamos porque nos falta, pero, si de verdad pudiéramos tenerlo, ¿seguiríamos deseándolo? ¿Querríamos de todo corazón que nuestros seres queridos no nos olvidaran? Al fin y al cabo, ya decía el propio Borges que 


El Condado de Santa Clara, en California, se despliega a lo largo de la orilla suroeste de la Bahía de San Francisco. El Pueblo de San José de Guadalupe, fundado en 1777, es hoy su capital –San José–, además de la población hispana más antigua de California y su primera capital. Santa Clara fue siempre un fértil y soleado valle, que proveía de suministros agrícolas a los destacamentos militares cercanos.
La razón es que Magitti no tiene en cuenta cómo me siento, si estoy trabajando o dando una vuelta, si estoy con compañeros de trabajo o con mi jefe, o con unos viejos amigos de la Universidad, si he conseguido o no acabar el proyecto al que llevo toda la semana dando vueltas, qué opinan de ese restaurante o de esa película mis amigos –pero sólo aquellos de cuyos gustos me fío–, o, aunque esté en casa o en un café, cuál de mis identidades en cuál de los metaversos que suelo transitar es la que prima en este momento –si soy el reputado empresario o el rey de los trasgos. Si Magitti supiera todo eso, podría hacernos sugerencias mucho más –digamos– sugerentes, o podría incluso sospechar cuándo no tengo ganas de recibir sugerencias. Todo eso, y un buen número de cosas más, es lo que está preparado para incorporar el sistema de gestión de conocimiento autobiográfico, emocional y social del Yo Digital.


El elemento que justifica dedicar una entrada de este blog a Richard Garriott/Lord British es que investido de esta identidad virtual, Garriott desempeña un papel fundamental en numerosas instituciones de las distintas versiones de Ultima, de tal manera que muchas tramas secundarias giran en torno a sus aventuras, o sus proyectos de trabajos públicos.
Así por ejemplo, el 8 de agosto de 1997, un personaje jugador de UO causó un terremoto digital en el metaverso MMORPG al asesinar a Lord British. Su acción no sólo supuso el primer "magnicidio" virtual de la Historia, sino que sentó un precedente en este metaverso, demostrando que el 





