El tiempo corre que vuela y en eso ella llego al facebook

Feb
25
Posted in General. Yo digital beta 1.0
by José Sánchez Sánchez

Mini BecarioEn mis primero tiempos, allá entre becario, FPI, y doctorando, trabajé en un proyecto de correo electrónico. Y era un apasionado del tema, como siempre. Y me indignaba de mis colegas que sólo usaran el fax, herramienta odiosa donde la hubiere. En aquellos momentos era un apóstol del e-mail y mis amigos no telekos usaban el fax y les sonaban a ciencia ficción eso de que se podía meter voz, fotos e incluso imagen en un correo. Hoy nadie se acuerda de que el e-mail nació antes que el fax. Los nativos digitales dudo que sepan que es un fax.
El tiempo lo cambia todo.
robotMis colegas ya no usan el fax, me mandan chistes por e-mail, (bastante malos), y yo odio el correo electrónico.
Hace cinco años postulamos un modelo del yo digital en base a dos principios muy sencillos.

  1. Mi memoria, y como recuperar emocionalmente mis recuerdos digitales.

Mi personalidades en la red, y como poder gestionarlas intuitivamente tal y como lo hacemos en la realidad.

Esto último nos parecía muy avanzado, especialmente viendo la cara de a quién se lo contábamos para pedirles subvención.
El tiempo lo cambia todo.
Angeline jolie IIAhora mis colegas están en todas las redes sociales, y yo también. Y no sólo me gustaría poder gestionar distintas personalidades intuitivamente como distintos yo digitales si no lo que me parece obligado, siendo  el mismo yo digital, ocultar y modificar distintas partes de mi a mis distintos colegas.
Qué por qué?
No sólo mis colegas se han hecho mis amigos del facebook, si no que hasta mi mujer. Cuanta sapiencia tienen los nativos digitales, es decir mis hijos. A esos no los pillo ni en el Tuenti.

GOOGLEAR PUEDE SER PERJUDICIAL PARA LA INTIMIDAD.

Dec
14

fumar.jpgPues sí, me quede de piedra cuando leí lo que dice el Google Chief, Eric Schmidt : Only miscreants worry about net privacy. If you don't want anyone to know, don't do it . Lo que traduzco cómo. Sólo los malhechores se deberían preocupar de la privacidad de la red. Si tú no quieres que alguien lo sepa, no lo hagas.

Unas de las motivaciones más claras que teníamos cuando nos embarcamos en la aventura del yo digital era la de concienciar de la importancia del rastro de nuestra intimidad que vamos dejando por la red. Y opiniones como la de Eric Schmidt ponen de manifiesto la importancia de tal motivación.
Amén de las diferencias que tiene la vida digital con la biológica, cómo que las acciones digitales prevalecen para siempre y que además se pierde fácilmente el contexto de cuando se realizan encima esto

  • el-zorro.jpgPrevalecen: ¿Alguien intentó darse de baja de Facebook?
  • Contexto: Además google está guardando infinidad de nuestras acciones digitales. ¿Pero y el contexto? Qué fácil será malinterpretar cualquier cosa que dijimos hace varios años en un contexto determinado.

Yo cara a cara en una conversación verbal puedo decir, somos unos marikas, (Coloquialmente, sin tener nada en contra de la homosexualidad) y se entiende en el contexto en cuestión. Pero digitalmente si lo digo ahora, dentro de tres años se habrá perdido el contexto y el mensaje que queda estará desvirtuado.

Pero es preocupante estos comentarios vengan del chief de google, porque todos estamos y/o nos relacionamos con google y porque no es un don nadie. Y realmente todos estamos bajo sospecha de malhechores. Yo mismamente por haber hecho un comentario homofogo en este post.

Me recuerda a los curas ortodoxos, aquellos que decían que había pecados de hecho, pensamiento y omisión. Vamos si entras en una web pornográfica, eres un pornógrafo? El cura en cuestión tenía claro que si mirabas a una mujer (del vecino o no) era lujuria para empezar.
Además con esa amplitud de miras de Eric Schmidt, ¿quién decide lo que está bien o está mal? Y quién decide a años vista lo que estará bien o estará mal.
Supongo que se darán un montón de explicaciones plausibles a estos comentarios pero el mal ya está hecho, he sacado las palabras del google chief fuera de un contexto plausible, y ya no me creo nada.
Así pues declaro que he sido, soy o seré un malhechor digital.

elzorrofelino.jpg

La realidad es virtual

Oct
21
Posted in General. Yo digital beta 1.0
by José Sánchez Sánchez

diamanteBueno, siendo estricto no es nada nuevo, nada es verdad ni mentira, todo depende del color como se mira. ¿Qué es real y qué no lo es?
Lo cierto es que asistí a la conferencia las tres C cuyo eje giró en torno a la disertación de David Weinberger donde postulaba que lo virtual es ya más real que la realidad en sí. Y yo estaba de acuerdo. Las corrientes de opinión se rigen cada vez más por la influencia de la red y las redes sociales. Que se lo pregunten a Obama, y/o Rahaf Harfoush responsable de su campaña de marketing on-line.

weinberger.jpgrahaf.jpg
Para reforzar esta opinión busqué algo que escribí  hace mucho tiempo, lo que no esta en red no existe  y me encontré con este post que lo rebatía, Mi YO no es digital (ni lo será nunca). Curioso, pensé. Cómo me hubiera gustado rebatirlo en vivo y en directo, pero claro, no me enteré en su momento. Quizá porque no soy un nativo digital???  O porque no se inicio el debate en el post original.
Por lo demás dicho post a más de correctísimo, bien escrito y romántico, postula, cito textualmente:

1. “Lo que no está en la red no existe“. Preocupante, si fuera estrictamente cierto, para el 75% de la Humanidad que no se conecta a Internet. Pienso más bien que se trata de un abuso de lenguaje, que oculta la querencia hacia afirmar “sólo diré que es real lo que esté en Internet, y escogeré ignorar el resto“. Peligro.

Tiene su parte de razón y de sinrazón. La humanidad ha progresado en base a una mezcla decredarwing.jpgciente de creencias, y creciente de racionalidad. En este sentido, sólo de lo que ha tenido constancia, sólo en ello ha creído racionalmente. Es decir que ese 75 % de personas que existen y no se conectan a internet existen más porque alguien dice que existen que por que existan en realidad. Si alguien tiene una buena idea, esta tendrá sentido si se comparte, y perdurará si se escribe y documenta, Siglo XX y anteriores, o si se publica en la red, Siglo XXI, y finales del XX.  En este sentido es más real, don quijote de la Mancha o Indiana Jones que una tribu de seres humanos del amazona que aun nadie conoce. Hasta que alguien los descubra y publique sus fotos en el National Geografic. Mientras tanto salvemos el amazonas.

Siendo demagogo es más real Bin Laden, que está en la red, que dios. Ninguno de los dos se deja ver, pero uno de vez en cuando se aparece dando su charla por internet. Siendo pragmático la existencia de Dios es un tema no resuelto matemáticamente y Bin Laden al menos existía hasta hace poco.

Pero yendo más allá creo que es cierto que la realidad se esté decantando más por la virtualidad de la red que por realidad de lo físico. Cómo decía David W, ¿A quién hacemos más caso al vendedor de un coche, o a las múltiples opiniones colgadas en la red de sus usuarios? Qué es más real, o qué es más veraz.

Yo no soy un nativo digital, aunque siempre he estado en la brega, y siempre he sido pragmático y muy influenciado por la realidad física. Sin embargo empiezo a tener efectos colaterales, secundarios, que me hacen además ver y sentir que una parte mía real se ha acomodado en la red, especialmente cuando voy en la moto.

  • Echo de menos mi mapa de google maps indicando el camino. (Esto antes no me pasaba)
  • Me fastidia tener que desplazarme, especialmente si llueve como ayer, con lo cercano que está todo a un clic de ratón.
  • Cuando llego y no recuerdo quien era Minerva, también echo en falta teclear su nombre en la wikipedia.
  • Y más …

Un colega me dijo que eso eran los años, y puede que tenga razón, ergo es que además, la red rejuvenece. Espero que esto también sea realidad. Al menos, como también decíamos, sólo lo que está en la red perdura.

 

 miley-cyrus-moto-acuatica.jpgelgatofelino

Tomamos conciencia de Red?

Jul
11
Posted in General. Yo digital beta 1.0
by José Sánchez Sánchez

Empiezo mis vacaciones y empiezo mis buenos propósitos.
deseosEste año al contrario que otros he hecho mis buenos propósitos mientras trabajaba y voy a empezar a desarrollarlos directamente mientras disfruto. Entre ellos retomar el blog del yodigital.

Así que mirando en retrospectiva veo como he cambiado y como ha cambiado todo. Cuando comencé la aventura del yodigital mis principales motivaciones eran defender la identidad digital ante la desidia general que percibía. A nadie le importaba el rastro digital que se dejaba en la red. Además buscaba, buscamos concienciar  ante la necesidad de proteger y preservar nuestra intimidad y la confidencialidad de nuestras acciones digitales. Lo tomamos con tanto impulso que desarrollamos un modelo emocional de nuestro ser digital para interactuar en la red, (modelo que se quedo en piloto de laboratorio) y este blog.
cooperaciónAdemás había otras motivaciones, pero a mí personalmente siempre me intrigo cómo el ser humano podría progresar como especie.  Se podría incrementar el conocimiento humano? O habría un momento en el cual este sería tan denso e inalcanzable que necesitaría de toda una vida de estudio para alcanzar a su comprensión antes de poder aportar un granito de arena.
Y en esto llegó la red. Realmente pienso que estamos en un momento delicado del conocimiento. Como especie estamos ante un entorno que evoluciona más rápidamente que el ser humano. Al menos en términos de la sociedad del conocimiento estoy seguro que es así.
De pequeño, o de joven, tenía la sensación de que los grandes genios de la renacimientohumanidad lo eran en todas las facetas del saber. Admiraba a los genios del renacimiento por su horizontalidad, y tenía la sensación de que según avanzaban los siglos los genios lo eran en parcelas más especializadas. Quizá a esto ayudo la convivencia con algunos de mis compis de estudios a los que hoy se les llamaría frikis. Tendría esto un límite. Pienso que si, y que nos acercamos a él de manera logarítmica, pero eso lo contaré en otro momento.
Y en esto llegó la red. Cuando comenzamos el yodigital advertíamos de la importancia de nuestra vida en la red. Acuñamos el lema de “si no está en la red no existe” y a pesar de nuestra fe ciega en la red, la realidad supera  a nuestras expectativas. Quizá ahora estemos en otro momento crucial. Cuando empezamos a tener conciencia de que progresamos en red y como una red. Tuve la suerte de asistir a la conferencia de Rahaf Harfoush , responsable de la campaña de Marketing online de Obama y me reafirme en esta hipótesis. Además vi una aplicación práctica de la gestión de redes sociales con las “nuevas tecnologías” y que acaba en caso de éxito. Enhorabuena Rahaf & company. Y en el caso del saber es también así? Dos ejemplos, la secuenciación del genoma es más fácil si se realiza en red. El CERN expondrá sus resultados para que la red pueda estudiarlos .

Colmena
Me hago muchas preguntas y mis sentimientos son agridulces. Si debemos progresar como especie y como red, nos convertiremos en una sociedad donde prime lo colectivo a lo individual? La suma de individualidades conformará una red mejor? Hemos estado siempre progresando como una red unida por vínculos sociales y ahora tenemos herramientas que transcienden esos vínculos tradicionales? Puedo explicar esto matemáticamente? Soy un romántico individual y anarquista o debo adaptarme a este nuevo entorno y vivir por y para la red?

Bueno, de momento voy a tomar el hábito de seguir escribiendo en este blog, qué está en la Red.

elgatofelino

El tiempo digital también es relativo

Mar
20
Posted in General. Yo digital beta 1.0
by José Sánchez Sánchez

Parece una perogrullada, pero es así, es relativo. Este verano, cuando más lento pasa el tiempo, es cuando más consciente fui. En el sopor de las vacaciones los eventos fluían sin el orden establecido, esto es, tras trasnochar veía a Nadal en el Open de …, pero por la mañana al comprar los periódicos, contaban los partidos cómo si fuesen a suceder, cuando en realidad ya habían sucedido. Lo único que guardaba su ritmo era el Tour de Francia. Y luego ¿vinieron Olimpiadas, ¿las vimos en directo? No.  ¿En orden? Tampoco. Además para mi, que soy un romántico, perdieron parte de su encanto al ser consciente de que la señal estaba deliberadamente retrasada 10 seg por si las autoridades chinas tenían que censurar algún “desaguisado”. ¿Qué significaba esto? Pues que sabía que mientras yo veía en los tacos a Usain Bolt  él ya había llegado, y lamentablemente era consciente de mi situación.

Otras desincronizaciones son más naturales o más cotidianas. Todos hemos experimentado cómo dos retransmisiones van separadas por un par de segundos según reciban la señal de la TDT, el Satélite o la vieja TV analógica. En las retransmisiones del directo es más evidente. Por ejemplo, me fui con mi hijo a ver el Italia Alemania del pasado mundial de futbol a un pub internacional. Íbamos con Italia, el público estaba equilibrado, una tercera parte de alemanes, otra de italianos y otra de nacionales. Todos mirábamos las modernas y enormes pantallas planas, que retransmitían digitalmente. Sin embargo en los corners y las faltas, mi hijo y yo nos volvíamos y mirábamos la panzuda, vieja, con nieve pero presta TV analógica. Y en una de esas Italia metió gol, mi hijo y yo lo cantamos, y a los dos segundos el resto del pub chilló, y luego cuando pasó la euforia nos miraron como a bichos raros, pero el mal ya estaba hecho, que hacer, mirar las nítidas y modernas TV o la vetusta del ángulo olvidado.

Si un evento único se observa en momentos diferentes por observadores que además están en el mismo lugar es porque el tiempo, en este caso digital es relativo. Tanto como concluyó Einstein con su famoso tren.

Acaba aquí estas irregularidades. No, sin movernos del sitio nos encontramos con seres  que viven en distintas edades digitales. Empecé hace un mes a dar clases en la universidad, y me surgía precisamente esa duda. Vivirán mis alumnos, nativos digitales, una época más avanzada que la mía, o me habré salvado de la obsolescencia tecnológica gracias a mi entorno de trabajo, y en menor medida a mi interés. Dominarán a la perfección la nueva web 2.0 way of life en cuyo caso seré ya una víctima de la brecha digital o aun tendré alguna ventaja competitiva tecnológica con la que suplir la inevitable deficiencia de agilidad mental de los años. Luego no fue para tanto, pero me di cuenta que cada uno estamos pegado a un tiempo digital distinto.

Quizá los más adelantados en este caso son unos conocidos que en cierto momento me parecen cyborg, por la cantidad de gadgets que llevan pero que viven más cerca del mundo y el tiempo digital que del analógico. A saber, ven a un conocido aparcando y dando con el parachoques a los cubos de basura, lo graban en directo y lo transmiten al ciberespacio. Twitean en cualquier reunión y están continuamente conectados.  A mí me resulta imposible seguirles el ritmo, mi tempo digital es más perezoso, y además muchas veces desconecto y me vuelvo terriblemente analógico. O lo que es peor, terriblemente vago. Siempre he dicho que soy tan vago como mi intelecto me permite, y a lo peor, en esta crisis digital que estoy pasando el problema es que mi tempo digital no me permite vaguear tanto como estaba acostumbrado en un tiempo analógico.

Estas disrupciones temporales no son nuevas, y siempre se han hecho evidentes especialmente  cuando había viajes. Todos recordamos las películas de ciencia ficción con sus paradojas espacio tiempo, que admitimos como dogma de fe en muchos casos, y olvidamos lo difícil que sería gestionar el imperio donde nunca se ponía el sol. Entonces Felipe II mandaba un virrey a las Indias con unas alianzas geoestratégicas y cuando llegaba probablemente estas habían cambiado. Eso sí que era desfase temporal.

De cualquier forma estas reflexiones debí escribirlas en verano, cuando se me ocurrieron, pero entonces estaba en plena eclosión creativa analógica viendo puestas de sol en el golfo de Cádiz, y total, me dije, qué más da, el tiempo digital también es relativo.

¿Por cuánto vendes tu vida privada?

Oct
20
Posted in Mi vida en la red, Mi consciencia digital
by Susana Jurado

PrivacidadUn artículo publicado recientemente, “Adiós a la privacidad en la red ”, me ha recordado los numerosos estudios que se están haciendo para explicar las motivaciones que impulsan a las personas (especialmente a los adolescentes) a mostrar al mundo hasta el más mínimo detalle de sus vidas privadas, a llevar una cámara incorporada que va grabando y mostrando en Internet lo que hace en cada momento, a colgar en la red y hacer públicas las ecografías de su futuro hijo, etc. Lo cual, dicho sea de paso, está facilitando cada vez más la labor de los departamentos de recursos humanos de las empresas, proporcionándoles una fuente de información interesante a la hora de seleccionar candidatos.

Y entre el extremo de los podríamos llamar exhibicionistas o inconscientes y el extremo opuesto de los que defienden a ultranza que se prohíba la recolección de datos personales y su procesamiento, nos encontramos una gran cantidad de personas que estamos dispuestas a ceder conscientemente parte de nuestra privacidad a cambio de algún beneficio (una cuenta de correo electrónico gratuita, un lugar en el que compartir las fotos, un sitio donde poder chatear y reunirse virtualmente con los amigos, la personalización de un sitio web, etc.). Y es precisamente el beneficio que vamos a obtener el que determina hasta dónde estamos dispuestos a llegar.

Es curioso porque si, cuando nos estamos registrando en sitio web para, por ejemplo, comprar algo, además de pedirnos el nombre y la dirección, nos pidieran que le contásemos qué hemos hecho durante el fin de semana, con quién hemos estado y que lo acompañásemos de fotos o vídeos que ilustrasen esas actividades, seguro que muchos pensaríamos que se han pasado de la raya y no finalizaríamos el proceso de compra. Sin embargo, esa percepción cambia cuando se trata de otro tipo de lugares, y sí estaríamos dispuestos a hacerlo en sitios como Facebook.

El problema es que muchas veces al ceder parte de nuestra privacidad a cambio de algún beneficio, no somos conscientes de en qué medida lo estamos haciendo. Cuando nos instalamos una herramienta como Google Chrome o nos damos de alta en una red social como Facebook , ¿cuántas personas se leen las condiciones (algunas veces de dudosa legalidad) que la correspondiente compañía impone para su uso antes de pulsar el botón “I accept”? En mi opinión son pocos los que dedican su tiempo a leer unos textos que, escritos en un lenguaje plagado de términos legales, los hacen difícilmente inteligibles para el común de los mortales. Más aún, no somos conscientes de que esta cesión limitada de acceso a nuestra privacidad, multiplicada por miles o millones, constituye la base del negocio de muchas compañías.

Si supieras que cuando te das de alta en una red social, ésta se convierte en la dueña de todos los datos personales, fotos, vídeos, etc. que incluyas en la misma y que incluso puede ceder esos datos a terceras empresas, ¿pulsarías el botón tan alegremente o pensarías que se han pasado de la raya? ¿Hasta dónde estás dispuesto a llegar? Más aún, ¿te has hecho alguna vez esa pregunta? Desde luego a mí me gustaría que mi Yo Digital me ayudase a gestionar esa frontera, a ser consciente y a asegurarme de que se cumplen mis deseos de forma sencilla y transparente.

Últimas noticias del Yo Digital: viene sin Yo.

Apr
27

Algo está pasando. Claro que estas cosas son propicias a la exageración, pero cuando los voceros gritan “¡Extra! ¡Extra!” suele estar pasando algo: seguro que no lo que dicen los titulares, pero algo al fin y al cabo.

Los titulares: “Microsoft desvela su nueva visión de Internet”, anuncia el periódico gratuito 20 minutos. “Probablemente el lanzamiento más importante de Microsoft para este año”, “la punta de lanza de Microsoft en la red”-dice Error 500 | Tecnología + Internet + Conocimiento. “La nueva joya de Microsoft” –se aventura Evaluamos.com  | Periodismo de Código Abierto. “La tierra prometida” de Microsoft –sugiere Scobleizer | Tech Geek Blogger. “Un hito en la estrategia de Microsoft”, según los analistas –apunta El Navegante del diario El Mundo. Y, por si fuera poco, parece que esto es “sólo la punta del iceberg” –si creemos a Ina Fried, de Beyond Binary.

san-francisco.jpgAdemás, las noticias vienen de donde vienen las noticias: ni más ni menos que San Francisco, California, ni más ni menos que la Web 2.0 Expo. Por si fuera poco, obedecen a una lógica conocida, previsible. Hace apenas unos días que la prestigiosa consultora de tecnología Gartner pronosticara el colapso de Windows, “sobrecargado por una herencia de casi dos décadas de códigos y decisiones” e incapaz de adaptarse a los nuevos tiempos, y recomendara al gigante de Redmond, Washington, renunciar a su modelo de desarrollo en favor de las aplicaciones online. Pero Microsoft, por supuesto, se había adray-ozzie.jpgelantado (léase con tanto aire irónico como quiera cada uno: ¿en qué terreno no se ha adelantado Microsoft al signo de los tiempos, últimamente?). Su flamante jefe de software, Ray Ozzie, había marcado ya el rumbo de una decidida apuesta por la red y por la integración de tecnologías. Dixit:

“A lo largo de los últimos diez años, la era del PC ha dado paso a una era en donde la Web es el centro de nuestras experiencias; experiencias no sólo a través del navegador sino a través de numerosos dispositivos como los PC, los teléfonos, los reproductores digitales, las videoconsolas, los televisores, los dispositivos de TDT, los coches y más”.

Así que aquí lo tenemos: una plataforma de sincronización de carpetas online que nos permitirá agregar cuantos dispositivos deseemos –el ordenador de casa, el del trabajo, el móvil, la cámara digital…– e integrar los archivos de todos ellos con sólo pinchar y arrastrar, en el mejor estilo Windows. Luego, claro, podremos acceder a todos esos datos –que, cada vez más, sería a lo que parece tanto como decir a toda nuestra vida– desde cualquier lugar del mundo en el que pudiéramos hacernos con un punto de acceso a Internet. No es raro que en la presentación de Live Mesh –así se llama el invento– resonaran los ecos de Here, there, and everywhere, una balada que los Beatles grabaron en 1966, en Abbey Road, para su séptimo disco de estudio, Revolver.

live-mesh-1.jpg

 

Tendremos, pues, andando el tiempo, las representaciones digitalizadas de nuestras experiencias vitales  sincronizadas y accesibles en todas partes: las fotos, las agendas, los live-mesh-2.jpginformes del trabajo, las invitaciones del cumpleaños del niño, los historiales médicos, los datos de Hacienda, las cuentas del banco, los libros que estamos leyendo, la guía con la que estamos preparando el viaje que haremos en verano, las canciones, incluso la balada de “Revolver” en que Paul McCartney intentaba cantar a lo Marianne Faithfull… Bien. Ésa es –qué duda cabe– parte de la intuición original que animó la idea del Yo Digital. Si Microsoft ha decidido traerla, pronto estará aquí.

windows-live.jpgSobre Live Mesh, por otra parte –como sobre Windows– podrían funcionar aplicaciones de todo tipo, tuvieran o no la firma de Microsoft. La estrategia –claro está– es “mantenerse como plataforma sobre la que otros construyen sus aplicaciones y servicios en la era de la web y los múltiples dispositivos por usuario”. Pero, pero, pero: por lo poco que se sabe –beta cerrada: sólo diez mil usuarios en pruebas– la cosa sólo funciona bajo Windows (tal vez se amplíe a Mac, pero Linux parece estar excluido sí o sí –por no hablar del acceso desde móviles, agendas PDA, o videoconsolas con sistema operativo propio) y, por el momento, sólo con formatos de archivo del entorno de Windows. Todo esto –desde luego– no era parte de las intuiciones primeras que hicieron germinar el proyecto Yo Digital: aquellas eran –eso creíamos al menos– intuiciones honestas, donde la tecnología estaba al servicio del usuario y no el usuario atado a la tecnología. Pero da igual, porque todo parece indicar que Microsoft no se saldrá con la suya en esto, y acabará claudicando.

laberintos-de-la-mente.gifLo importante es que la sincronización de información que se nos propone sigue siendo eso: sincronización de información, fusión de carpetas –carpetas, no nos dejemos engañar por la metáfora: los viejos directorios. Pero nada se atisba en Live Mesh de la idea de integración psicológica de esa información, de la capacidad que hemos tratado de otorgar al Yo Digital de dar sentido a ese maremágnum de datos, de darle la forma misma de nuestra vida. Lo hemos reiterado una y otra vez, con múltiples ejemplos: querríamos encontrar de pronto aquella canción de los Beatles -¿o era de McCartney en solitario?– que escuchábamos tanto durante el viaje por Gales, un verano -¿qué año sería?– y que aún nos provoca una agradable melancolía, acaso de un particular matiz azulado… pero quién sabe en qué carpeta estará. Queremos, sí, poder buscarla en cualquier parte, aunque no estemos en casa. Pero también poder buscarla como si estuviéramos en casa: tal como buscamos las cosas en los laberintos de nuestra propia memoria.

camaleon-humano.bmpMás: ni rastro parece haber en Live Mesh, tampoco, de las herramientas de gestión de identidades y redes sociales que forman parte del corazón del Yo Digital. Pero ya sabemos que quien busca tal o cual documento bien puede ser la esmerada profesional, la alocada noctámbula, la madre abnegada, la princesa élfica…, que casi todo cambia –sólo casi todo– según el caso, y que querríamos que la tecnología se hiciera eco de estos cambios en lugar de obligarnos a mostrar siempre ante ella una misma cara de nosotros mismos: el sufrido, resignado usuario.

Llega el Yo Digital, sí. Pero sin Yo.

Tu vida en un grafo

Apr
04

TouchGraph de Google¿Accederemos en el futuro a ggg.yodigital.es en lugar de a www.yodigital.es? En noviembre de 2007 Tim Berners-Lee, el padre de la World Wide Web, escribió un post en el que hablaba por primera vez del Giant Global Graph (en la entrada "Giant Global Graph, by timbl" del blog La cofa se resume en qué consiste). A partir de ese momento se han sucedido las noticias acerca del salto de la WWW a la GGG. Independientemente de si dicho salto se produce o no, lo cierto es que Internet está cambiando y las relaciones y las conexiones son cada vez más importantes. En mis anteriores entradas hablaba del éxito de las redes sociales. Por otro lado, comienzan a aparecer herramientas como TouchGraph de Google, Kartoo, Grokker o TheBrain, que presentan el resultado de una búsqueda en forma de grafo o mapa, siendo esta una forma distinta de presentar y navegar por la información.

La idea del grafo va más allá de una red social. El grafo representa todas las conexiones que una persona tiene, incluye las redes sociales a las queMi Yo Social pertenece la persona pero también lugares, vídeos, fotos, documentos, compañías u organismos, etc. El grafo de nuestra vida digital cada vez se va extendiendo más a medida que Internet se va haciendo más imprescindible en nuestras vidas y tendemos a guardar nuestros recuerdos (ya sean personales, laborales o académicos) en formato digital.

En mi Yo Digital yo tengo mi grafo y puedo, por ejemplo, bucear por él para localizar las fotos que me pasó un amigo de la ceremonia de graduación en la universidad. El Yo Digital me permite localizar lo que estoy buscando a partir de mi grafo social, pero ¿qué pasa si no recuerdo qué amigo fue el que me pasó las fotos de la graduación?, por supuesto tampoco recuerdo la fecha ni en dónde las guardé. Sin embargo, sí recuerdo que fue cuando acabé la carrera, que estaba contenta, con mis compañeros de la universidad y que cuando entramos al bar al que fuimos a celebrarlo curiosamente sonaba la canción de "We are the champions" de fondo. Mi memoria funciona así. El Yo Digital me permite asociar estos aspectos (además de otros) a aquellas fotografías, para que cuando quiera recuperarlas no tenga que recordar quién hizo las fotos, en qué fecha o lugar se hicieron, dónde las guardé, etc. Es decir, mi Yo Digital es la suma de mi grafo y mi memoria.

Mi Yo Social es mío

En mi anterior entrada "Mi Yo Social, ¿es mío?" me preguntaba si toda la información que hay sobre nosotros en la Red y en particular en las redes sociales es nuestra o más bien de los sitios web que la albergan. Tim O'Reilly ya pronosticaba en su artículo sobre la Web 2.0 que en el futuro el poder residiría en los datos y, por tanto, en quien los tuviese. Ya se está viendo esa lucha de titanes en las redes sociales, que cada vez tienen más usuarios y, por tanto, másLogotipos de redes sociales información, pero todavía no saben cómo rentabilizarla. La publicidad es la posibilidad más obvia que se baraja fundamentalmente como fuente de ingresos. Sin embargo no todos los usuarios parecen estar muy por la labor de que se use su información para ofrecerles publicidad personalizada o de forma intrusiva. Por no hablar de si se están respetando las políticas de privacidad en cuanto a protección de datos personales.

Pero al margen de esa lucha de titanes se encuentra el usuario, que es el que ha creado su perfil, ha introducido su información y ha invitado a sus amigos a participar en estas redes. Y resulta que si quieres pertenecer a otras redes o te quieres cambiar de red, no te puedes llevar tu perfil, tu información y tus amigos contigo (como le pasó a Robert Scoble, famoso blogger, cuando Facebook le deshabilitó su cuenta por intentar mover su grafo social a otros sitios), y es misión imposible borrar tu cuenta. Existen iniciativas abiertas como DataPortability.org cuyo objetivo es permitir que un usuario pueda llevarse su información a donde quiera, evitando tener que volver a teclear o configurar una y otra vez su perfil o perfiles y teniendo que cargar una y otra vez su información. Esto es lo que Logotipo de DataPortabilityintenta representar la maleta que aparece en el logotipo de DataPortability, que es la iniciativa en este ámbito que parece tener más probabilidades de triunfar. Se espera que para el verano exista ya una primera versión y los gigantes de Internet y las redes sociales parece que han dicho que lo van a aceptar (habrá que ver la interpretación que hacen de la iniciativa y en qué términos permiten las migraciones de datos).

¿Y si a una iniciativa como DataPortability se le une el Yo Digital? Al fin y al cabo ambas parten de la misma premisa, que el usuario es el dueño de sus datos y su información, y, por tanto, van allá donde vaya. El Yo Digital proporcionaría al usuario una forma de encontrar la información o la persona que necesita en cada momento y gestionar sus personalidades en red (que no es lo mismo que perfiles) dentro de ese inmenso océano en que se está convirtiendo nuestra vida digital, en la medida en que Internet forma cada vez más parte de nuestras vidas y que almacenamos nuestros recuerdos en formato digital.

Susana tiene “un temita”

Mar
01
Posted in General. Yo digital beta 1.0
by José Sánchez Sánchez

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Cuando se nos dio la libertad de desarrollar ideas rompedoras dentro del plan de innovación de Telefónica I+D, no tuvimos ninguna duda de elegir el YO DIGITAL. La idea, tras unas emocionantes reuniones de un muy reducido grupo, se articuló rápidamente, y prendió el interés en las esferas decisorias que otorgan presupuestos y recursos. Nos lanzamos a la aventura.

Curiosamente siempre nos guiaron buenos principios a la hora de desarrollarlo. Queríamos crear algo útil a la comunidad digital allá donde esté, sin poner el foco en la rentabilidad económica, con la convicción de que si algo es útil, necesariamente será rentable. Allí estaba el ejemplo de Google.

Uno de los principios substanciales que ha estado siempre presente es el de la concienciación de nuestra esencia digital, nuestros derechos digitales de intimidad, confidencialidad, y la divulgación de este principio a resto del mundo que existe más allá de esta pantalla de ordenador. Véanse por ejemplo: Las tres leyes de la robótica Vs Yo DIGITAL o La segunda ley del yo digital

Esta semana han sucedido dos hechos que me han hecho replantearme cuanto soy de digital y cuanto no quiero ser de digital.
email_filter.jpg El primero de ellos la migración en mi empresa de plataforma de correo. Con los consiguientes cortes de servicio. Creo que en este siglo XXI, sería más eficaz prescindir del teléfono que del e-mail. Yo que pensaba que el correo electrónico estaba superado, tenemos blogs, twiters, facebook, videoconferencias, etc… etc… Veasé: DIRECTOR CIENTÍFICO DE NOKIA: «FACEBOOK REPRESENTA EL FUTURO», Y EL CORREO ELECTRÓNICO EL PASADO.
Luego te falta algo tan molesto, tan generador de spam, y no sabes como seguir coordinándote con otros seres digitales fuera de tu empresa y país. Estuve a punto de pasarles mis otras direcciones de correo, que son parte de mis otras identidades digitales, pero afortunadamente se resolvió el problema antes.

beersblogsmadrid.jpgOtro hecho que me hace replantearme mi esencia digital son los Beers & Blogs de madrid , reuniones mensuales entre notables blogleros alrededor de la cerveza y que gracias a Mariluz de barriblog tengo el privilegio de compartir. Realmente la experiencia del contacto presencial con los blogers supera con creces los intercambios digitales, y desde luego las dosis de ingenio y creatividad intercambiadas acrecentadas por el efecto catalizador de la birra es sumamente gratificante. Lástima que haya tan poca presencia femenina todavía en estas citas.

En definitiva que esta semana me he dado cuenta de que soy más digital y dependo de herramientas digitales que creía obsoletas. Que realmente lo gratificante son las experiencias presenciales, aunque esto siempre lo he sabido, y que si no fuese por mi faceta digital muchos contactos reales tampoco hubieran podido llegar a concretarse.

Que por qué el titulo de Susana tiene un “temita”, pues porque yo en realidad quería escribir acerca de la interconectividad de la red, medito mucho sobre ello. De si realmente estamos todos a seis grados de distancia . y de si se puede relacionar el número e con los grados de conexión de los cluster de red. Pero también me gustaría saber en que está trabajando Susana con el Yo Digital, pero cada vez que le pregunto me responde, tengo un temita.

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