La teoría de la conspiración. (Que es gratis)
Tecleemos en google: “Facebook CIA” y veremos un montón de resultados que dan por supuesto que de alguna manera la CIA, ha favorecido y financiado a Facebook y que por supuesto ha sido su laboratorio de experimentación en redes sociales.

En su momento escribimos: las guerras digitales y fervientemente creo que las primeras escaramuzas están en la red, y sino miremos al Magreb. Están las grandes agencias de espías trabajando en estas revueltas? Blanco y en botella, leche u horchata? Por supuesto que sí, y claro está, no se podrá demostrar puesto que son guerras secretas. Pero esto sí que debe ser un megaproyecto del yo digital, financiado sin límites y multidisciplinar: psicólogos, ingenieros, informáticos, lingüistas, sociólogos,… y militares, con un objetivo concreto y medible.
Cua
nto esfuerzo habrá habido para poner en contacto células afines digitales de manera segura y secreta, cuantos seres digitales sin reflejo en la vida real habrá sido necesario crear. Pero claro, no han tenido el verdadero éxito que pudieran haber tenido en otro ecosistema. La tasa de analfabetismo del Magreb ronda el 40 %. Por contra los regímenes autocráticos de la región no creo que se hayan molestado en un control exhaustivo de las redes, más allá de la censura religiosa. El problema vendrá ahora, cuando triunfen las revoluciones y sea necesario darle físico a seres virtuales. Ganar una guerra es fácil, véase Irak, mantener una paz es otra historia, exige unos esfuerzos que van más allá de la virtualidad de la red, o de la megatecnología de los misiles.
¿Y mientras tanto China qué? Pues China ha extremado sus filtros, ha aumentado su censura, y está cortando de raíz cualquier intento de convocatoria de reunión o manifestación que surja de la red. China sí que tiene una estrategia definida de control de su red y no simplemente guiada por la censura. Si uno de las principales armas para ganar la guerra fría fueron los anuncios, la publicidad y las películas de Hollywood con la american way of life de fondo, la única debilidad que le intuyó al gigante asiático es el enorme recorrido que tiene para igualarse al mundo desarrollado en cuanto a: beneficios sociales, vacaciones, jornadas laborales, y por supuesto los lujos occidentales, tan apreciados en oriente. Desde luego la mejor forma de fomentar e inducir esa revolución también está en la red. Bien que lo saben en Pekín.
¿Y de las pequeñas escaramuzas digitales a los aliados amigos de la Europa qué? Los cables de wikileaks no dicen gran cosa, pero quizá sea porque al menos aquí sí que se sabe guardar el secreto. ¡Qué fácil debe ser desacreditar a un político molesto no afín!, o quizá en países con redes libres y un desarrollo cultural elevado sea más complicado, se lo preguntaremos a Julian Assange. Probablemente aquí aun partiendo también de la red se deban utilizar otros algoritmos y no debe ser el momento de exponerse en muchos frentes a la vez.
¿Y mientras tanto yo con mi yo digital qué?, pues nada aquí sigo, currando, esperando haber acertado en algo, y que alguna espía, a ser posible no digital se interese. Ya os contaré. O no, porque en esto de la teoría de la conspiración nunca conviene dejar las cosas claras y soy un caballero.

por ejemplo el fuego. No conozco ya a nadie que sea capaz de hacer fuego en el campo sin ayuda de herramientas. (mechero, lupas, …) y ya no es importante. Mi abuelo por ejemplo tenía su kit de pedernal yesca y demás, montaba todo tipo de bestia, conocía los vientos del lugar, y una noche de verano cuando empezó a enseñarme los nombres de las estrellas y nos miramos nos vimos cada uno de un mundo diferente. Al ver mi cara de extrañez debió pensar que ese niño de Madrid ya estaba perdido para la causa y corrompido por las comodidades.
Realmente pocas de las habilidades de mi abuelo me servirían en la ciudad, pero no contento con ello he ido despojándome de otros conocimientos que parecían imprescindibles en la vida de mis mayores. En cuanto toque la primera calculadora pensé que jamás tendría que hacer una cuenta con lápiz y papel, y así lo dije para disgusto de mi profesor de física. La mecánica, no tengo ni idea de qué hacer si se rompe el coche o la moto, es más sentí una gran satisfacción al comprarme una moto donde todo estaba regido por un procesador y que me aliviaba de tener que saber del motor. Y la escritura, apenas escribo ya con la pluma, tan solo algún crisma en navidad, y qué fueron de aquellas prácticas de escritura en una máquina de escribir, (yo ahora se las recomendaría a aquellos que quieran practicar kárate por la fuerza y destreza que adquirí en los dedos), ya no quedan máquinas de escribir, y además se escribe solo con dos dedos, los pulgares, y en móviles o tablets. De la ortografía hablamos otro día.
Aunque ya sé que el mundo no es así, de hecho trabajo en una pradera, con los ruidos de todos mis compañeros, atendiendo a interrupciones del móvil, y con varias ventanas disjuntas y desordenadas en la pantalla del ordenador.
Creo recordar, porque no lo tengo a mano, que 




Y más cosas, son los que multiplican por dos la adopción de los e-readers. Por inferencia ¿significará esto que leer libros caerá también en desuso? Qué pena y nostalgia, porque tengo que reconocer que cada vez me cuesta más disciplinarme para acabar un libro.

La de wikileaks es más asimétrica aun. Toda la administración USA contra wikileaks y mira por donde se produce un movimiento inesperado de guerrillas contra el ejército imperial. Esto bien novelado sería una historia propia de Viriato contra las legiones imperiales romanas o de partisanos contra cualquier otro ejército regular.
Y yo me pregunto, como son, y como se reclutan los soldados digitales. Me imagino una sala sin apenas decoración ni comodidades llena de jóvenes matemáticos, ingenieros e informáticos chinos contra la poderosa y glamourosa Google. (probablemente armada de jóvenes universitarios en gran parte de origen asiático también). Como podrán mentalizar y motivar a estos soldados en el país de mayor número de millonarios del planeta, es decir China. Porque claro el dinero no lo es todo.
Estábamos en el departamento de Ingeniería Telemática de la Carlos III discutiendo sobre la web 3D y conveníamos que uno de los grandes aportes que se deberían dar a los avatares de nueva generación era dotarlos de emociones, de una comunicación no verbal. Aunque una vez de acuerdo en ponerle el cascabel al gato hay que hacerlo, aunque eso ya es otra historia.
Por ejemplo, de pequeño, cuando me aburría, (No tenía TV, a lo mejor era un poco friki), salía a la calle e intentaba mirando a la gente intentar adivinar qué voz tendrían y que tono emplearían. Con el tiempo logré acertar incluso en el sentido contrario, oyendo una voz, le ponía una cara y no solía fallar por mucho en los rasgos y la expresión.
Además de colaborar en la Carlos III también imparto clases de mus en mis ratos de ocio, y he notado que efectivamente los nativos digitales tienen unas habilidades del engaño no verbal distintas. Diferentes. Serán debidas a esa falta de aprendizaje en la calle, o a la deformación que nos da la caja tonta.






En mis primero tiempos, allá entre becario, FPI, y doctorando, trabajé en un proyecto de correo electrónico. Y era un apasionado del tema, como siempre. Y me indignaba de mis colegas que sólo usaran el fax, herramienta odiosa donde la hubiere. En aquellos momentos era un apóstol del e-mail y mis amigos no telekos usaban el fax y les sonaban a ciencia ficción eso de que se podía meter voz, fotos e incluso imagen en un correo. Hoy nadie se acuerda de que el e-mail nació antes que el fax. Los nativos digitales dudo que sepan que es un fax.
Mis colegas ya no usan el fax, me mandan chistes por e-mail, (bastante malos), y yo odio el correo electrónico.
Ahora mis colegas están en todas las redes sociales, y yo también. Y no sólo me gustaría poder gestionar distintas personalidades intuitivamente como distintos yo digitales si no lo que me parece obligado, siendo el mismo yo digital, ocultar y modificar distintas partes de mi a mis distintos colegas.
Pues sí, me quede de piedra cuando leí lo que dice el
Prevalecen: ¿Alguien intentó darse de baja de Facebook?

