HElP ME, me vuelvo digital

Nov
25
Posted in General. Yo digital beta 1.0
by José Sánchez Sánchez

Tiempo ha, decidimos estudiar posibles comportamientos digitales, y lo primero que hicimos fue analizar las diferencias entre la vida digital y la “analógica”. Resumimos a modo de comienzo las siguientes como las más obvias. (Ver Ya nada es eterno, espero.)

 

Comunicación en Red Comunicación tradicional
Componente no Verbal No existe Existe y es muy importante
Contexto Se pierde Unido a la comunicación
Número de Personalidades Muchas y muy variadas, Necesidad de herramientas para gestionarlas adecuadamente Depende de nuestra idiosincrasia. Se manejan intuitivamente.

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Pero la vida digital evoluciona que da gusto, y me resultan más obvias unas y otras se me aparecen más difusas. Por ejemplo, el componente no verbal sigue sin existir, pero cada vez es más intuible el humor de quién twittea, o el estado de con quién chateamos. Ya sea por los emoticonos, por el mensaje personalizado del día. Con avatares gestuales de dentro de un par de versiones esto mejorará mucho, claro que aun no se podrá comparar con el mirar a la cara a quién te miente, o a los ojos de tu futura pareja que desdicen lo que dicen sus palabras mientras su pose te desconcierta aun más.

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El contexto se sigue perdiendo en la vida digital y de hecho una de las labores más arduas del proyecto del yo digital era como preservarlo, máxime para luego dar coherencia a las distintas personalidades que adoptabas, ante determinados interlocutores, en un contexto dado.
Pero luego observo más diferencias aun, que pensaba que me eran ajenas pero que cada vez más adopto, o quizá que ya tenía de serie. Por ejemplo me hace gracia que ningún adolescente sea capaz de haber oído un LP, CD entero, es más, supongo que sólo las canciones más relevantes, es más, a veces pienso que sólo es estribillo. Claro que luego lo analizo mejor y no sólo no es cierto sino que yo adolezco del mismo defecto aunque nunca reconocido. Ver la paja en ojo ajeno … Por ejemplo, soy incapaz de ver en televisión ninguna película que no haya visto antes. Con la falta de tiempo libre que tengo como para invertir dos horas en ver la tele, que tenga que dejar la peli a medias y que me estuviese gustando. (Caso más desfavorable a la vez que improbable dada la calidad y novedad de nuestras TVs). Supongo que el caso de mis adolescentes más cercanos les pasa algo similar, con el montón de canciones, videos, etc… pasemos al siguiente.
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Ya sea por abundancia de oferta, o por escasez de tiempo, el resultado es el mismo, nunca se concluye con la obra entera, solo con la parte comercial de la misma. Es esto nuevo, o la vida digital lo ha acentuado. Mirándome retrospectivamente, aun considerándome bastante indolente, creo que siempre hemos sido así y esta época digital lo acentúa. Por ejemplo, quién recuerda el otoño de Vivaldi, yo al menos ahora sólo la primavera, y especialmente su parte álgida.
En otra trampa que he caído en este mundo digital es la del tiempo compartido. El hecho de ir por el mundo analógico pegado a mi ventana digital, este tablet desde el que escribo estas ideas, me hace diluirme en un montón de cosas en los microtiempos muertos. Por ejemplo me acaba de llegar un correo suplicándome una invitación al google wave y he estado a punto de desviarme de mi objetivo, concluir este post. Esta vez lo he resistido, quizá por hacerme un poco el duro con la invitación, pero casi nunca lo consigo. Máxime ahora que he empezado a ir a un máster. Lo que pensaba que era una ventaja, escribir en el tablet y estar conectado al mundo digital se está volviendo en una distracción increíble, claro que al menos el otro día en una clase un pelín peñazo al menos vi como perdía Verdasco con Del Potro. Antaño, cuando iba a clase aprovechaba mejor el tiempo, y me evitaba los sinsabores del real time.
En fin, que me vuelvo digital y me diluyo. Help me, decidme que otras diferencias veis de esta transición del analógico al digital. Aparte de estas que podríamos llamar de tiempo digital compartido y la anterior de no profundizar en los contenidos digitales claro está.
Sin embargo aun me queda la esperanza o la limitación de que para las cosas importantes no nos distraemos, los estrenos los vemos en el cine, en el máster hacemos los exámenes sin pensar en otra cosa, al igual que cuando hacemos el amor con nuestra pareja (bueno si aquí también desvariamos, no es achacable a la vida digital)

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Red de redes. Relaciones de Intercambio: Web

Sep
02
Posted in General. Yo digital beta 1.0
by Javier Gómez Morales

Abstracción;  Simetría;  Cuantificación;  ¿existe,  qué  es la  marginación  digital?    ¡¡ Qué  sería  de  la  ciencia ficción  s.XX  sin estos  temores !!   …más allá  de Orión… …esos momentos se perderán en el tiempo, como  lágrimas  en  la  lluvia. …

Somos difusos aunque no anónimos por usar la Red.   Sí,  aun  somos  indefinidos,   como encontraba  José Sánchez  el  1 de Agosto en este Blog: Ya nada es eterno, espero.    Somos difusos por usar la Red;  ¿pero  solo por  usarla?  Somos difusos y abstractos porque serlo es un rasgo esencial humano.  Es una meta, o característica identificable en el devenir histórico humano.  Como somos difusos,  aun,  pero siempre;   lo seremos, y cada vez más,  porque  los  instrumentos  nos  lo  permitirán. 

Esta característica de lo humano:  la abstracción, la indefinición, la disolución de identidades individuales en colectivas o en emergencias más o menos des-humanizadas,  puede observarse especialmente en  tres  áreas, que pueden describirse por separado, pero que se hallan  en  estrecha  dependencia:  comunicación, política  y economía

229015565_86477ebac2.jpg1- la Comunicación humana (real o virtual, verbal o visual, directa o digitalizada, simétrica asimétrica),

2- en la  Estructura del/los Poder/es  (las tan  humanas  relaciones de poder  y/o dominación),

3- y  en los  Intercambios Económicos (también admiten descripción con tales términos)

Relaciones  de  Intercambio

Es bajo los epígrafes de  “Relaciones de Intercambio”  y   “Teorías del Intercambio”  donde los técnicos de investigación operativa, economistas, filósofos, antropólogos, psicólogos  y sociólogos   sitúan  la forma más  comprehensiva  de esta humana abstracción.   Estas disciplinas han descrito nociones como:   intercambio, retribución, refuerzo, castigo y recompensa, benefactor, bien, escasez, valor y precio, economía, riqueza, poder, dominación, dependencia, simetría, asimetría, contactos…  Han vertebrado ideas como:

àla  Ley  de Rendimientos decrecientes;  con conceptos como inversión, coste, rendimiento, etc.  se han descrito fenómenos distantes sobre la  acumulación.  Como son los casos del desarrollo económico y cultural, del proceso civilizatorio, la productividad, la obtención y consolidación del conocimiento humano, el aprendizaje animal o de la memoria

ào la  Teoría  de  Juegos  acompañada de conceptos como juego, equilibrio, inversión, ganancia, pérdida, suma cero… 

La  Abstracción

En la obtención y en la manipulación del conocimiento, la abstracción trae una simplificación de la realidad abstraída.  En las situaciones de interceick_internet.gifambio ocurre lo mismo (comunicación, mercado, difusión del poder o de la producción).  Un ejemplo de esta abstracción  lo fue, en su momento, la aparición del  dinero.  Este abstrajo y ocupó el lugar de otras unidades de cuenta concretas en el intercambio de bienes. Antes de concebir la moneda los humanos comerciaban con ganado, cereal, mujeres y  esclavos como unidades de cambio.   El siguiente paso en la abstracción, difusión, y anonimato parcial en los intercambios fue la aparición del  crédito   y las letras de cambio.  Este hecho se suele fechar con posterioridad al Renacimiento aunque se pueden encontrar antecedentes históricos anteriores. Esto inauguró el llamado capitalismo financiero que culmina en la 2º mitad s.XX con el dinero de plástico y el crédito para el consumo.  Un último paso, por ahora, en la  abstracción de las situaciones de intercambio lo supone la aparición de la Web, de las redes digitales planetarias.  Aquí no nos limitamos a ejemplos de intercambio económico y comercio electrónico con dinero web o digital.   

En la  Web  hay otros muchos tipos de intercambio pero más abstractos que los intercambios llamados reales.  En la Web hay intercambios de información, de conocimiento, de cultura, económicos, de poder, sociales, políticos, y un largo etc., incluyendo los intercambios sexuales, eróticos y amorosos, de contactos,   y matrimoniales  además de  los ‘patrimoniales’.

Cuantificación

La abstracción bajo  “situaciones de  intercambio”  de tantas relaciones posibles, responde, sí, a una simplificación. Pero necesita para ello de una  cuantificación.  Las teorías y descripciones del intercambio avanzan con el materialismo y positivismo de las ciencias humanas y económicas desde finales s.XVIII hasta la 2ª mitad s.XX, cuando el positivismo entra en una crisis en la que todavía nos hallamos.  Esta crisis no se limita a la antítesis cuantitativo -cualitativo, sino que todavía resulta más revelador y radical el cuestionamiento del estudio de  ‘lo real’  y del historicismo, rescatando el valor de  ‘lo posible’ y  de lo sincrónico

La Simetría

Este es otro atributo que sitúa a las relaciones de intercambio.  En el mundo digital como en el comercio, o la comunicación y el poder, puede haber situaciones más o menos  simétricas  y  más o menos  asimétricas.   Quizá  donde mejor se ejemplifique esto sea en el análisis del poder y la economía

Asumiendo que quizá la  simetría total no exista, hay relaciones que carecen casi por completo de ésta. Son las relaciones donde el poder, el gobierno y el intercambió se han convertido en dominación, explotación o esclavitud, o con un lenguaje más  s.XX  diríamos  ‘marginación’.

En algún momento próximo nos tocará hablar y escribir sobre esto:  ¿existe,  qué es la  marginación  digital?

Metáfora de la Red

Antes que los científicos de la computación e ingenieros, y Eduard Punset, nos hablaran de redes digitales, los matemáticos, antropólogos y psico-sociólogos, y los economistas  se habían apoyado ya en la metáfora de la Red.  El concepto o idea de ‘Red’ para explicar las relaciones;  el mismo concepto de  ‘relación’, hoy ubicuo, tiene un origen matemático.   La red como artefacto primitivo humano tiene una estructura sencilla re-iterativa que repitiendo muy pocos y simples elementos (grafos: más de tres ‘nodos’ y más de dos 'enlaces') logra objetivos complejos.  Así,  la  Red  representa, un salto  desde  lo simple hasta  lo complejo.  Hay toda una teoría matemática de grafos y redes en las que se ha apoyado el diseño del ‘Yo digital’.  Se acompaña de un conjunto numeroso de parámetros, p.ej., la centralidad.   Con frecuencia el tratamiento y descripción de una red compleja desemboca en cálculo matricial.

Psicólogos e ingenieros del conocimiento llevan también casi 60 años trabajando con la metáfora de la red, pero no para explicar relaciones de intercambio, sino para explicar relaciones de conocimiento, relaciones semánticas, formalismos de representación del conocimiento y describir los elementos de la memoria humana. De este modo se ha venido considerando a una idea o concepto como a un nodo de una red de memoria que resultará enlazado con otros nodos-ideas, construyendo conocimiento.  Esta propiedad de relación, de recursividad, que tienen los nodos de una red encarna muy bien esa misma característica que tienen los conceptos o ideas en el pensamiento humano.  Un nodo-idea puede llamar (recurrir, relacionarse) a cualquier otro. redredes.JPG Así, por recursividad un nodo puede incluso llamarse a sí mismo; por ejemplo la llamada ‘padre del  padre’ causa una idea nueva: ‘abuelo’.  De la misma forma ‘hijo del hijo’ causa ‘nieto’ o una autollamada de una idea sobre sí misma deriva en metáforas como ‘Rey de reyes’, ‘el tonto de los tontos’,  o,   la más pertinente en esta entrada al Blog :   ‘Red  de  redes’.   Hoy la inmensa mayoría de las personas reconocerán a la Web o redes digitales con la expresión  ‘Red  de  redes’;

aunque solo un purista se pondría a reconocer que cuando la función lógica ‘red’ se aplica sobre sí misma (sobre el significado ‘red’) se está aludiendo o causando un nuevo concepto:    la  Web

Historia  y  relaciones de poder

En las  relaciones de  poder  y dominación, en el desarrollo mismo de la  Historia humana, desde un punto de vista clásico historicista, desde Hegel,  historiadores, filósofos y economistas han constatado la progresiva  abstracción  de las relaciones de dominación.  Venimos de un pasado en el cual, literalmente, unos hombres se comían a otros. En la antropofagia la  abstracción  es mínima, pero es una forma clara de explotación  del hombre por el hombre en la prehistoria. Con la irrupción de la historia, en la antigüedad, aparecen los modos de producción esclavistas donde la explotación del hombre por el hombre se limita al secuestro y esclavitud; aquí la abstracción en la explotación ya  ha aumentado; es sutil pero el contacto es menos directo que en la antropofagia.

El siguiente eslabón historicista es el paso del modo de producción esclavista al modo de producción feudal.  Aquí, en el feudalismo, un hombre ya no se come a otro, ni lo esclaviza,  pero le avasalla. En el vasallaje feudal,  el noble, el señor feudal, al menos en teoría, no es el dueño de un hombre-animal, sino que hay una libertad teórica por la que los vasallos buscan la protección nobiliaria, de aquellos que poseen, sin discusión, los medios de producción.  Posteriormente, como nos contaron los socialistas decimonónicos, la explotación del hombre por el hombre habrá de continuar pero  más  abstracta  en forma de capitalismo: el hombre ya no se come al hombre, el hombre ya no esclaviza al hombre, el hombre ya no avasalla al hombre.  Ahora el hombre contrata al hombre.  La dominación continúa pero más abstracta, la relación es cada vez menos directa.  En el XVIII y XIX no había teóricamente amos y dueños pero había patronos.  La patronal contrataba masas de trabajadores pero entonces no había días de descanso, ni vacaciones, y las jornadas laborales eran de 16 horas;  no había edad mínima para trabajar, ni tampoco salario mínimo oficial.

En el s.XX   la   abstracción  da un gran salto en  “las relaciones de intercambio”  de explotación del hombre por pkd-do-androids-dream-of-electric-sheep.JPGel hombre.   br_wp_008.jpgAparece, entonces, el capitalismo financiero y las grandes corporaciones multinacionales. La explotación no se detiene pero es cada vez más abstracta.   No hay un hombre individual que explote directamente a otro sino que son 'consejos de administración' en los que sus miembros pueden ser fácilmente sustituidos.   La abstracción progresiva ha llevado a una disolución del explotador;  no se le reconoce individualmente.  No tanto  ha ocurrido con el explotado que sigue siendo reconocible con facilidad;    aun así,  hay algunos  modos de poder  en los que incluso cuesta reconocer individualmente a quienes reciben su acción:  subidas de los tipos de interés por los bancos centrales del primer mundo,  actuaciones del FMI,  situaciones de monopolio u oligopolios consentidos,  daño medio-ambiental,  calentamiento global del planeta, y  un largísimo etc.  La historia de la explotación del hombre por el hombre no cesa con esta etapa de capitalismo financiero en la que nos hallamos y tampoco cesa la progresiva  abstracción  en la relación de intercambio.  No  sabemos  cómo  y cuándo  vendrá  el  siguiente  eslabón  historicista  pero  lo  que  venga  habrá  de ser  todavía  más   abstracto  y  anónimo  que  el  capitalismo  financiero…

Algunos teóricos, comogalx.JPG el criticado Fujiyama, aventuran que lo próximo, está cerca, 671616938_9897790530_o.jpgy será una unión entre las biotecnologías y el mundo digital.  La explotación  del hombre devendrá entonces en  castas  diferentes de humanos en función de sus mejoras de ADN   e  implantes “ciber” y de su  acceso a  los  medios  digitales.

        

¡¡ Qué  sería  de  la  ciencia  ficción  s.XX   sin  estos  temores ¡¡ 

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20060905-blade-runner-01.jpg  

 "…  Yo  he  visto  cosas  que  vosotros  no  creeiríais.  Atacar  naves  en  llamas  más  allá  de  Orión.  He  visto  rayos  C  brillar  en  la  obscuridad  cerca  de  la  puerta  de  Tannhäuser.  Todos  esos  momentos  se  perderán  en  el  tiempo,  como  lágrimas  en  la  lluvia.   Es  hora  de  morir. "

La Red es tan difusa como la bolsa

La bolsa regula hoy intereses, deseos y miedos, amenazas, anhelos y advertencias, creencias, expectativas, firmezas y debilidades.

El capitalismo financiero y bursatil diluye identidades individuales pero a cambio permite la  EMERGENCIA  de otras macro-identidades.  A veces éstas son  fantasmas que  bien  de forma regional, o bien de forma  global, hunden o retrasan  economías locales, nacionales  o continentales.

Peromercado.jpg otras veces son mitos o quimeras visionarias.  Utopías capaces de financiar lo in-financiable  y  estirar el desarrollo y crecimiento económico.  Esto sucede, por ejemplo, mediante la inflación de burbujas inmobiliarias que, claro, provocan incontable sufrimiento indiviual  y frustraciones y explotación de seres humanos que por  587€ mensuales (S.M.)  persiguen quimeras como creer que pueden sobrevivir…

Los analistas bursátiles no dudan de la  macro-identidad-red  de  la bolsa.  Es habitual escucharles o leerles expresiones como:  “el mercado teme,  el mercado sospecha,  la bolsa ya ha reconocido,  el parqué percibió,  el parqué se alegra,  el mercado detecta olor a…  o sabe que…”.     Esto mismo está pasando  ya  con las  macro-identidades  digitales.

Yo la mamá y tú el bebé, ¿vale?: el origen de la ficción

Jul
30
Posted in Gente virtual
by Pilar Gallo

 Yo la mamá y tú el bebé, ¿vale?: el origen de la ficción

 Un homenaje a Angel Rivière (1949-2000)

 

juego-simbolico.jpg- Yo la mamá y tú el bebé, ¿vale?

- ¡¡No!!, ¿por qué tengo que ser yo siempre el bebé?

- Bueno, un ratito tú y un ratito yo.

En este diálogo dos niños están planeando actuar "como si" fueran otras personas distintas a las que son. Se están repartiendo los papeles de madre e hijo y, al no haber consenso, recurren a la alternancia de identidades en períodos de tiempo breves. En el ámbito de la Psicología Evolutiva este tipo de ficción mantiene el nombre de "juego simbólico", el que le dió Jean Piaget a principios del siglo pasado. 

El juego simbólico es muy frecuente en la primera infancia y constituye uno de los síntomas más representativos de un óptimo desarrollo intelectual. Según Angel Riviére, para llegar a jugar así el niño ha tenido que recorrer un largo camino conquistando espacios para la ficción. A través de la aplicación de mecanismos de suspensión va "dejando en el aire" aspectos de la realidad hasta alcanzar una dimensión lúdica en la que puede hacer y deshacer, ser y dejar de ser, sin que rijan las consecuencias adaptativas.

Las primeras "suspensiones" aparecen entre los 8 y 12 meses en entornos interactivos. Primero se deja en el aire la exploración del objeto sustituyéndose por el gesto de señalar. Imaginemos al bebé que, en vez de lanzarse hacia un cochecito nuevo para cogerlo, morderlo, estrujarlo o lanzarlo, nos mira y nos lo señala con el dedo índice para pedírnoslo o simplemente para mostrárnoslo. Después se deja en el aire la acción instrumental sustituyéndose por gestos enactivos. Imaginemos ahora a un niño que quiere bañarse y empieza a frotarse la tripita delante de su mamá, o a otro que sopla en el aire para que su papá le encienda una cerilla.

"Lo que está haciendo el niño es dejar en suspenso la acción, dejarla en el aire de tal manera que esa acción ya no ejerce una causación eficiente sobre el mundo: ya no toca el mundo, lo toca de lejos, lo toca semióticamente, lo toca para otro"

Sgesto-deictico.jpgiguiendo a Angel Riviere, los gestos deícticos y los gestos enactivos son requisitos imprescindibles para que surja la ficción. Así, a partir del primer año de vida, el niño no se conforma con suspender acciones sino que llega a suspender las propiedades de los objetos. Las manifestaciones conductuales de esta ampliación del espacio de ficción ya se pueden etiquetar como juegos: el niño que utiliza una escoba como si fuera un caballo, el plátano como si fuera un teléfono…

"Si tú descubres que tu acción, en la medida en que ya no es una acción que empuja, que golpea, que clava, que apaga el fuego, que modifica o desplaza un objeto, sino que es una acción que ejerce semiosis, porque tú no terminas la acción, la dejas cortada a la mitad, la presentas -sólo la presentas- para el otro, comienzas a descubrir una cosa importante y es que no existe una relación unívoca entre los objetos y que las acciones y las propiedades mismas de los objetos se pueden dejar en suspenso, que las propiedades de lo real se pueden dejar en suspenso. Ahora sí que estamos hablando de juego de ficción en el que, en ese proceso de semiosis de sustituir un objeto con otro, tú puedes hacer como si la escoba en la que cabalgas fuese un caballo"

jugando-a-los-medicos.JPGSólo nos queda un paso para llegar al ejemplo que encabeza la entrada: la capacidad para alterar las identidades. Paul Harris describe su adquisición en tres etapas:

1. Entre los 12 y los 13 meses el niño empieza a realizar acciones "en el vacío": con un cojín en el suelo hace como si durmiera, con un cacharrito hace como si comiera. El referente es siempre el propio niño.

2. A partir de los 18 meses empieza a ejercer este tipo de acciones sobre un receptor pasivo: da de comer o duerme a un muñeco.

3. A partir de los 2 años y medio convierte al muñeco en un agente independiente, con mente propia. Como un director de teatro va generando monólogos de este tipo: "Cuqui tiene sed. Va a la cocina…¡No, que me da miedo el pasillo!. Toma, Cuqui, yo te doy agua. No me gusta, quiero leche….". 

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Los muñecos entran en el mundo de ficción abriendo el paso a las personas de carne y hueso. El niño descubre que se pueden dejar en el aire las propiedades de las personas. Es posible jugar a transformarse y a transformar a los demás. Yo puedo ser mi mamá y mi hermana puede ser el bebé. Pero si mi hermana no quiere jugar así, no importa, yo también puedo ser el bebé.

 

 

Referencias

Comunicación, suspensión y semiosis humana: Los orígenes de la práctica y de la comprensión interpersonales. Angel Rivière y María Sotillos. Obras Escogidas, Vol. III; Cap. 13. Madrid: Editorial Panamericana. 2002.

Los niños y las emociones. Paul L. Harris. Madrid: Alianza Psicología minor. 2001.

 

 

Meterse en la cabeza de los demás

Jul
20
Posted in Emociones digitales
by Pilar Gallo

Meterse en la cabeza de los demás:

El enigma del lenguaje facial

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Tras los viajes interplanetarios y el desciframiento del genoma los seres humanos tenemos la sensación de vivir en un mundo explorado y conocido. ¿Quién nos diría que aún quedan misterios sin resolver y que no hay que irse muy lejos para toparse con ellos?. Es suficiente con plantarse delante de un espejo, mirar nuestra cara y empezar a jugar con el enigma de la sonrisa, de la tristeza, del enfado, del miedo, del asco, de la sorpresa.

De este sistema expresivo facial queda por explicar:

- Su UNIVERSALIDAD: Si viajamos a un país lejano no entenderemos la lengua de sus habitantes pero podremos interpretar sin problemas su lenguaje facial.

- Su ORIGEN: En la escala filogenética no hemos sido los primeros en emplear este lenguaje. Al ver fotografías de primates lo que nos da esa sensación de cercanía -de humanidad- es la expresividad de su rostro. Incluso algunos mamíferos marinos -como la ballena belluga- muestran un rudimentario pero encantador repertorio de caras. En la escala ontogenética el bebé humano despliega su competencia en la sincronización de ojos, cejas y nariz mucho antes de andar y hablar.

 

El planteamiento del enigma ya estaba en Darwin. En su libro "El origen de las expresiones emocionales en el hombre y en los animales" muestra su interés por el tema. Entre la imagen de un mono trepando por los árboles y la de un hombre leyendo es difícil plantear la continuidad evolutiva. No lo es tanto ante una imagen de una mamá chimpancé y de su cría mirándose amorosamente.

Siguiendo su razonamiento, las expresiones emocionales serían un componente del sistema de activación. Por ejemplo, si voy paseando por el bosque y se me aparece un oso, se iniciará una cadena de cambios en mi cuerpo: aumento del ritmo cardíaco, del ritmo respiratorio, erizamiento del vello… Además abriré mucho los ojos y la boca, echaré la cabeza hacia atrás, tensaré la frente… La emoción de miedo abarcaría el fragmento facial de la reacción del cuerpo para emprender la huida.

¿Cómo se segregó la expresión emocional?. Empezaré dando una pista: el lenguaje facial se desarrolla en especies animales en las que se establecen fuertes vínculos entre los miembros de la misma especie. Los reptiles no tienen expresiones emocionales. Algunos mamíferos sí.

Si voy por el bosque y veo un oso mi reacción corporal puede salvarme a mí. La expresión de mi cara, si es interpretada como señal de peligro, puede salvar también a mi familia. No es necesario que vean al oso, es suficiente con que se fijen en mi rostro, con que vean mi expresión de miedo.

El cuerpo tiene otras formas de manifestarse. El olor -predominante en roedores o en perros-, el color -en los camaleones- … Estas primitivas conquistas evolutivas permiten al cuerpo informar sobre su estado. Sobre esta base algunas especies han generado sistemas referenciales para informar sobre el entorno. Evidentemente, ninguno llega a la complejidad léxica y morfosintáctica del lenguaje humano. Las expresiones faciales no son referenciales pero componen un sistema de comunicación mucho más sofisticado que las paletas de olores y colores. Su capacidad para combinarse en emociones complejas nos sugiere una gramática ancestral y oculta.

Los seres humanos somos unos grandes lectores de caras. De manera implícita, sin que nadie nos enseñe, desarrollamos la capacidad para asomarnos al interior de la otra persona a partir de sus expresiones faciales. Es el procedimiento básico para una especie que posee Teoría de la Mente, es decir, que infiere en los demás lo que no es visible: sentimientos, pensamientos, intenciones….

En la actualidad se ha puesto en marcha una simulación de este proceso de decodificación. A partir de un vídeo del rostro de una persona, un software analiza sus cuatro componentes claves -cara, ojos, cejas y nariz- y consigue reconocer si es hombre o mujer y si está triste o alegre. El objetivo es llegar a conseguir "meterse en la cabeza de una persona" para conocer su reacción ante, por ejemplo, un anuncio publicitario.

Fuente: Un software determina el estado de ánimo de las personas en tiempo real

http://www.tendencias21.net/index.php?action=article&id_article=678934

 

Además de estas aplicaciones comerciales, un software de este tipo resultaría de gran ayuda para las personas autistas ya que el núcleo de su trastorno es la incapacidad para desarrollar implícitamente una Teoría de la Mente. Aunque estemos muy lejos de resolver el enigma del lenguaje facial, es una buena noticia que se haya emprendido el camino.

El Yo en “Auxilio de la Memoria”

Jul
16
Posted in Mi vida en la red
by Javier Gómez Morales

-Símbolos densos corporeizados

-El Yo y la cognición corporeizada

-¿Es la memoria humana un almacén?

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El Yo, junto con otras descripciones –modelos- del medio y de los grupos humanos, fue una de las primeras Extensiones de la Memoria biológica. El Yo humano, una vez tejido con palabras y conceptos por el Homo Sapiens, parafraseando a Dennett, se constituyó en una idea (descripción, representación o modelo mental) que junto con otras estaba disponible para ser utilizada en auxilio de la memoria. Para apoyarla y apuntalarla pero también para re-construirla. El Yo, igual que la noción de grupo humano primario, familia o clan, hubo de ser uno de los primeros recursos mnemónicos para organizar y recrear la memoria. Los investigadores de la memoria humana agotan esta tesis distinguiendo entre el yo como herramienta para recordar, y entre el yo como objeto en si mismo de recuerdo. En cuanto al yo como objeto de recuerdo -el conocimiento autobiográfico- hablaremos próximamente en este blog, pues la organización y el conocimiento autobiográfico es una dimensión fundamental del Yo Digital.

En lo referente al Yo como herramienta para recordar -El Yo en auxilio de la memoria-, nos sitúa en el ámbito de la cognición corporeizada. Ahí, además de ésta, aparecerán también más entradas próximas en el blog… Ahora vamos a reseñar:

1. Símbolos densos y articulados

2. Memoria asociativa. El modelo CHARM

3. Comunicación de símbolos densos y Teoría de la Mente

1. Símbolos densos y articulados. ¿Es la memoria humana un almacén?

Mantener la hipótesis de la memoria como almacén nos llevaría a su necesaria separación de continente (memoria), contenido (símbolos, estructuras y reglas) y procesos (sobre tales contenidos). El hipotético almacén necesita también que los contenidos sean estables. Así, la documentación de experimentos sobre como las claves determinan incluso el contenido del recuerdo (p.ej. en Ruiz, 2004: 25-50), comprometen la naturaleza estable de los símbolos. Los recuerdos se ven ahora, sólo como operaciones, como actividad cognitiva misma. Por esto, cobra significación, ahora, la distinción de Kolers (1973-1984) y Glenberg (1997) entre símbolos densos y articulados. Los símbolos articulados son los que entendemos como símbolos prototípicos (lo que siempre entendíamos por símbolo), analíticos, separables –alográficos- e independientes del continente, son comunicables. Los símbolos densos no son independientes del continente, son autográficos, no se pueden copiar, p.ej. el trazo y textura del pincel en un Tiziano o en un Velázquez es parte de su significado (y de la intención del autor) no reproducible en una fotografía del cuadro

Los símbolos densos están corporeizados. Kolers, expone los contenidos mentales como símbolos densos vinculados a la propia acción de pensarlos, son personales –asociados al Yo-. Son símbolos subjetivos con una historia sobre como se construyen y modifican. Su historia –única- forma parte, también, de su significado, por lo que no son comunicables, y, son inseparables de las circunstancias que permitieron y acompañaron su construcción. El contenido denso es personal, continuo, y analógico (muestra iso-morfismo estructural, su relación con el referente es punto a punto). La sintaxis de los símbolos densos es inseparable de la relación que la persona guarda con los referentes externos. No son –no pueden ser- conocimiento abstracto pues están vinculados a la misma obtención y actividad de conocimiento. En ellos no se puede separar el contenido del proceso, pues tales símbolos también son el proceso. Aquí, el conocimiento es el acto mismo de conocer. Recordar es reactivar los procesos de conocimiento. Se aproxima a la llamada representación sub-simbólica de algunos modelos conexionistas (cfr., p.ej., Smolensky, 1988).

Los símbolos densos no son analíticos –diferenciables-, no hay posibilidad de distinguir lo sintáctico de lo semántico. Son símbolos difusos que establecen relaciones cambiantes entre sí. Inherentemente inestables, son de una persona en una situación concreta.

Estos símbolos densos muestran una gran fidelidad al referente. Son tan específicos, al no tener concepto general, que todo el referente “entra” en el símbolo –en el significante o representación-, cfr. Ruiz -2004-.

lights.jpg melena.jpgPara explicar cómo un procesador de contenido siempre cambiante puede recuperar estados anteriores, desde luego, no nos sirve la hipótesis de la reaparición del modelo del almacén. ¿De dónde proviene la apariencia de “recuperación de información”? Proviene de la semejanza perceptible entre “lo recuperado” y “lo captado” –aprehendido-.

Para explicar “la recuperación” bastará entonces con explicar esa semejanza sin postular un almacén, esto se puede hacer en términos asociativos. Entender la recuperación como una respuesta –reacción- ante un estímulo ya pasado.

Con lo dicho, pareciera que nos referimos a un modelo de aprendizaje E_R, pero estamos en modelos de memoria asociativa, capaces de recuperar lo aprendido sin almacén. Caso, del modelo CHARM (pero no el único modelo) que se apoya en la metáfora de la memoria humana asociativa como un “vector”, como un conjunto de operaciones vectoriales: la convolución y la correlación vectorial. Aquí, el cálculo vectorial y el álgebra lineal hacen posible describir asociaciones y recuperaciones sin almacén, en base a principios holográficos. El holograma como modelo y explicación de la memoria humana: el modelo CHARM.

2. Memoria asociativa. El modelo CHARM

En términos asociativos la recuperación es una respuesta –reacción- ante un estímulo expuesto al sistema cognitivo humano. Los modelos asociativos clásicos, y, referentes centrales sobre los que se han desarrollado otros posteriores son, p.ej., el modelo TODAM de Murdoch (1982), Theory of Distributed Associative Memory, y el TODAM2 Murdoch (1993-1997), o el Minerva II de Hintzman (1983-1990). Describen la recuperación de lo aprendido sin almacén. Representan la memoria asociativa como un vector (o también, como en Pike 1984, o en Humphreys, et al., 1989, en una matriz), como un conjunto de operaciones vectoriales, específicamente, la convolución y la correlación vectorial. El cálculo vectorial y el álgebra lineal posibilitan la descripción de las asociaciones y las respuestas-recuperaciones sin almacén.

El modelo CHARM de J.M. Eich 1982-1985 que, en base a principios holográficos, propone el holograma como modelo, da explicación de la memoria humana. El CHARM, Composite Holographic Associative Recall Model, permite recuperar un contenido concreto e individualizado de donde no está presente como tal. Esto se puede expresar así, considerando que el estímulo-presente transforma (convoluciona) al procesador (asociador) para ofrecer una respuesta-futura que pueda “parecer” -desde un punto de vista externo- que estuviera “almacenada”. Delimitamos un contexto de aprendizaje de pares asociados A-B, representativo de las tareas de memoria. Ante una clave asociada anteriormente con una respuesta, el motor asociador ofrece la “misma” respuesta, incluso ante una clave que se le asemeje.

Los elementos se representan en un vector, como una serie, donde el orden no es arbitrario sino totalmente relevante. La asociación se produce por la operación convolución entre dos vectores. La convolución es una síntesis interactiva de los elementos de dos vectores cualesquiera.esquemaconvolucion.jpg

Lo que resulta de mayor interés, en el modelo, es que en el vector resultante de la operación de convolución, los valores de todas, y cada una, de las dimensiones están determinados por todas las dimensiones de los vectores originales. Este carácter interactivo, es en sí, la propiedad formal de un holograma (véase figura). La convolución no lleva a una relación directa entre el orden de los vectores originales y el del vector resultante. Cada una de las unidades obtenidas en el vector convolución es resultado de la participación (disolución) de varias unidades de las señales (o contexto) originales. En el nivel de análisis simbólico, esto, nos lleva a la des-localización del significado. El vector convolución es, simultáneamente, representación distribuida y asociación. El significado de sus elementos no se relaciona con el significado de los elementos originales. Hay representación, y asociación, pero no hay simbolismo, por ello, Smolensky 1988, ha hablado de representación sub-simbólica.

Para una descripción completa y analítica con el detalle de las ecuaciones puede consultarse Ruiz, 2004, Las caras de la memoria. Madrid: Pearson-Preantice Hall.

CHARM aprende acumulando experiencias en un vector memoria, M, que es una suma vectorial de convoluciones, el vector M está indexado temporalmente Mt.

La representación de los vectores originales, no se almacena en el vector memoria, sino que se diluyen en él. En el vector memoria no se distinguen sus aportaciones, ni siquiera, son distinguibles las diferentes convoluciones que se hayan acumulado. Se hace patente que la memoria no es un conjunto de elementos en un almacén (Ruiz 2004: 61), sino que es un solo elemento asociador –matriz- cuya forma y disposición intrínseca es resultado de acumular asociaciones interactivas entre elementos del medio. Un patrón interactivo resultante de asociar “casi todo” con “casi todo”, en incontables acumulaciones de asociar “cada” elemento con “casi todos” los demás. La convolución vectorial expresa esto paradigmáticamente. Un vector, y una matriz, es un ente formal–matemático, único, singular, no plural, que expresa propiedades emergentes de las partes que han contribuido en su formación, pero sin que estas partes componentes puedan ser reconocibles ni separadas, esas partes no están, se han diluido en una estructura singular en un nivel de análisis diferente: el de la matriz o memoria asociativa.

Un vector memoria en un instante t, no contiene ni más ni menos elementos que en un instante previo, t-1 ó t-n. No hay diferencia de cantidad ni de capacidad de almacenamiento. Los vectores, como otros entes formales se distingue por pasar por estados diferentes, procesuales, no se distinguen por cantidad. Luego no tiene sentido hablar de capacidad de almacenamiento en las memorias biológicas, cfr. Ruiz, op.cit.

Bajo estas condiciones de los sistemas no-supervisados, como las memorias o motores asociativos, la imagen del “almacén” simbólico e individualizado se torna inoperante y poco clarificadora. Surge, sin embargo, la imagen de la memoria asociativa como “una estructura de datos” distribuida y dinámica, capaz de aprender y ofrecer respuestas semejantes ante lo aprendido. Un “recogedor" (recoger, aprehender) no_supervisado de la redundancia y covariación informativa del medio. Pero el “recogedor” no sólo recoge, pues también es un “completador” o un “re-constructor”; cuando se encuentra con trocitos de realidad, segmentos del medio, puede completarlo con los trocitos y segmentos que le faltan. Pero este “completado” no se realiza recuperando de un almacén, sino reconstruyendo –respondiendo con- las claves de asociación, respondiendo con el contexto de aprendizaje. Para la implementación de estas estructuras, cfr., las redes de memoria retroasociativa de Hopfield 1982, o, los mapas de características autorganizativos de Kohonen 1984-2001.

Consecuencia de lo anterior, es que la re-construcción de las claves de aprendizaje -la respuesta-, no es literal e idéntica como ocurriría en la recuperación desde un almacén de símbolos, sino que es una aproximación dinámica -una segregación, una emergencia- sobre un fondo de ruido.

La correlación de un contexto -clave- sobre una memoria acumulada ofrece una respuesta-recuperación, del estímulo aprendido en ese contexto, sobre un fondo de ruido. Según la memoria-vector incluya más aprendizajes ortogonales con el contexto de prueba, más aumentará el ruido de fondo (varianza error). Esto es lo que sucede con los aprendizajes biológicos.

La discriminación, o rescate de la respuesta (recuperación), sobre un fondo de ruido nos coloca en todos los trabajos y estudios existentes sobre análisis de la señal y discriminación de señales, tanto en los desarrollos aplicados en las ingenierías, como en la descripción psicológica (atención, psicofísica, percepción y memoria, y teoría de la decisión), como en ciencia cognitiva. El marco de la descripción científica y formalizada de la discriminación nos sitúa en la Teoría de Detección de Señales; para una exposición canónica de la TDS, cfr. Fdez. Trespalacios 1997.

En los modelos de memoria asociativa como el CHARM, la reacción del sistema al estímulo contiene –no_segregada- la respuesta. Desde mediados del siglo pasado los acercamientos a esta cuestión han incluido el término resonancia “resemblance”, como Neisser 1967-1975. La resonancia del sistema es la aproximación a la respuesta, que será buena mientras la varianza error se mantenga a raya. La información no está almacenada, sino que sólo es una posibilidad reconstruida que tendrá que ser “discriminada” sobre ruido.

Esto es: el recuerdo como posibilidad. Si cambian las condiciones de recuperación, las claves ofrecidas al sistema, la respuesta será otra, y, si la historia de aprendizaje del asociador no es muy “ortogonal” la respuesta también será otra.

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3. Comunicación de símbolos densos y Teoría de la Mente

Puesto que hemos expuesto los símbolos densos como únicos y personales e históricos, ¿cómo pueden permitir la comunicación? La salida a este enigma, sólo puede abordarse, al modo cuasi-Chomskyano, apelando a nuestra constitución biológica resultado de las necesidades adaptativas en la evolución. En los límites de la Teoría de la Mente, p.ej., Riviere 1991-2003, ó Dennett 1991-1995, podemos entender los contenidos mentales de otros por analogía con los nuestros. Los símbolos densos pueden ser entendidos aunque no comunicados. Son empáticamente atribuidos a los otros.

Los símbolos articulados posibilitan la comunicación, el pensamiento simbólico y la representación del mundo. Los símbolos personales, les llamemos como les llamemos, densos o corporeizados (Kolers 1984 ó Glenberg 1997), o lenguaje “privado” como los identificó Wittgenstein 1953: PI, representan nuestra realidad interior, personal, mi historia y mi relación con el mundo físico y social.