Últimas noticias del Yo Digital: viene sin Yo.

Apr
27

Algo está pasando. Claro que estas cosas son propicias a la exageración, pero cuando los voceros gritan “¡Extra! ¡Extra!” suele estar pasando algo: seguro que no lo que dicen los titulares, pero algo al fin y al cabo.

Los titulares: “Microsoft desvela su nueva visión de Internet”, anuncia el periódico gratuito 20 minutos. “Probablemente el lanzamiento más importante de Microsoft para este año”, “la punta de lanza de Microsoft en la red”-dice Error 500 | Tecnología + Internet + Conocimiento. “La nueva joya de Microsoft” –se aventura Evaluamos.com  | Periodismo de Código Abierto. “La tierra prometida” de Microsoft –sugiere Scobleizer | Tech Geek Blogger. “Un hito en la estrategia de Microsoft”, según los analistas –apunta El Navegante del diario El Mundo. Y, por si fuera poco, parece que esto es “sólo la punta del iceberg” –si creemos a Ina Fried, de Beyond Binary.

san-francisco.jpgAdemás, las noticias vienen de donde vienen las noticias: ni más ni menos que San Francisco, California, ni más ni menos que la Web 2.0 Expo. Por si fuera poco, obedecen a una lógica conocida, previsible. Hace apenas unos días que la prestigiosa consultora de tecnología Gartner pronosticara el colapso de Windows, “sobrecargado por una herencia de casi dos décadas de códigos y decisiones” e incapaz de adaptarse a los nuevos tiempos, y recomendara al gigante de Redmond, Washington, renunciar a su modelo de desarrollo en favor de las aplicaciones online. Pero Microsoft, por supuesto, se había adray-ozzie.jpgelantado (léase con tanto aire irónico como quiera cada uno: ¿en qué terreno no se ha adelantado Microsoft al signo de los tiempos, últimamente?). Su flamante jefe de software, Ray Ozzie, había marcado ya el rumbo de una decidida apuesta por la red y por la integración de tecnologías. Dixit:

“A lo largo de los últimos diez años, la era del PC ha dado paso a una era en donde la Web es el centro de nuestras experiencias; experiencias no sólo a través del navegador sino a través de numerosos dispositivos como los PC, los teléfonos, los reproductores digitales, las videoconsolas, los televisores, los dispositivos de TDT, los coches y más”.

Así que aquí lo tenemos: una plataforma de sincronización de carpetas online que nos permitirá agregar cuantos dispositivos deseemos –el ordenador de casa, el del trabajo, el móvil, la cámara digital…– e integrar los archivos de todos ellos con sólo pinchar y arrastrar, en el mejor estilo Windows. Luego, claro, podremos acceder a todos esos datos –que, cada vez más, sería a lo que parece tanto como decir a toda nuestra vida– desde cualquier lugar del mundo en el que pudiéramos hacernos con un punto de acceso a Internet. No es raro que en la presentación de Live Mesh –así se llama el invento– resonaran los ecos de Here, there, and everywhere, una balada que los Beatles grabaron en 1966, en Abbey Road, para su séptimo disco de estudio, Revolver.

live-mesh-1.jpg

 

Tendremos, pues, andando el tiempo, las representaciones digitalizadas de nuestras experiencias vitales  sincronizadas y accesibles en todas partes: las fotos, las agendas, los live-mesh-2.jpginformes del trabajo, las invitaciones del cumpleaños del niño, los historiales médicos, los datos de Hacienda, las cuentas del banco, los libros que estamos leyendo, la guía con la que estamos preparando el viaje que haremos en verano, las canciones, incluso la balada de “Revolver” en que Paul McCartney intentaba cantar a lo Marianne Faithfull… Bien. Ésa es –qué duda cabe– parte de la intuición original que animó la idea del Yo Digital. Si Microsoft ha decidido traerla, pronto estará aquí.

windows-live.jpgSobre Live Mesh, por otra parte –como sobre Windows– podrían funcionar aplicaciones de todo tipo, tuvieran o no la firma de Microsoft. La estrategia –claro está– es “mantenerse como plataforma sobre la que otros construyen sus aplicaciones y servicios en la era de la web y los múltiples dispositivos por usuario”. Pero, pero, pero: por lo poco que se sabe –beta cerrada: sólo diez mil usuarios en pruebas– la cosa sólo funciona bajo Windows (tal vez se amplíe a Mac, pero Linux parece estar excluido sí o sí –por no hablar del acceso desde móviles, agendas PDA, o videoconsolas con sistema operativo propio) y, por el momento, sólo con formatos de archivo del entorno de Windows. Todo esto –desde luego– no era parte de las intuiciones primeras que hicieron germinar el proyecto Yo Digital: aquellas eran –eso creíamos al menos– intuiciones honestas, donde la tecnología estaba al servicio del usuario y no el usuario atado a la tecnología. Pero da igual, porque todo parece indicar que Microsoft no se saldrá con la suya en esto, y acabará claudicando.

laberintos-de-la-mente.gifLo importante es que la sincronización de información que se nos propone sigue siendo eso: sincronización de información, fusión de carpetas –carpetas, no nos dejemos engañar por la metáfora: los viejos directorios. Pero nada se atisba en Live Mesh de la idea de integración psicológica de esa información, de la capacidad que hemos tratado de otorgar al Yo Digital de dar sentido a ese maremágnum de datos, de darle la forma misma de nuestra vida. Lo hemos reiterado una y otra vez, con múltiples ejemplos: querríamos encontrar de pronto aquella canción de los Beatles -¿o era de McCartney en solitario?– que escuchábamos tanto durante el viaje por Gales, un verano -¿qué año sería?– y que aún nos provoca una agradable melancolía, acaso de un particular matiz azulado… pero quién sabe en qué carpeta estará. Queremos, sí, poder buscarla en cualquier parte, aunque no estemos en casa. Pero también poder buscarla como si estuviéramos en casa: tal como buscamos las cosas en los laberintos de nuestra propia memoria.

camaleon-humano.bmpMás: ni rastro parece haber en Live Mesh, tampoco, de las herramientas de gestión de identidades y redes sociales que forman parte del corazón del Yo Digital. Pero ya sabemos que quien busca tal o cual documento bien puede ser la esmerada profesional, la alocada noctámbula, la madre abnegada, la princesa élfica…, que casi todo cambia –sólo casi todo– según el caso, y que querríamos que la tecnología se hiciera eco de estos cambios en lugar de obligarnos a mostrar siempre ante ella una misma cara de nosotros mismos: el sufrido, resignado usuario.

Llega el Yo Digital, sí. Pero sin Yo.

Vendo el Yo Digital

Jan
25
Posted in General. Yo digital beta 1.0
by José Sánchez Sánchez

que tengas suerteVendo el Yo Digital, o al menos lo intento. Es una experiencia tan enriquecedora como frustrante. No hay gloria sin esfuerzo. Aunque todos sabemos que el esfuerzo no lleva a la gloria.

Es bueno tener al menos un blog para desahogarse.

Pienso en como empezó todo. Un grupo de ingenieros con la oportunidad de innovar. Una buena idea, el yo digital, y una pizca de suerte. Consecuencia, un presupuesto y un proyecto de innovación, el Yo digital.

Space cowboys

Al principio sólo teníamos intuiciones, aunque pensábamos que estábamos en la idea absoluta y definitiva que resolvería la existencia futura de nuestra identidad, personalidades y memoria digital. Pero ahora veo que nuestras ideas sólo eran la punta de un iceberg, y mientras más gente se une al grupo más grande parece el iceberg, incluso puede que sea una isla, sin final. Evidentemente cuando el grupo se hizo multidisciplinar, y ya no éramos sólo ingenieros, sino también psicólogos, y dotamos a nuestras intuiciones, de mas intuiciones y le dimos una forma consistente en base a una formulación teórica y tuvimos un prototipo para discutir de nuestra idea estábamos en plena efervescencia.

Pero no, para continuar hay que vender el Yo Digital y hacer un producto, y ponerlo en manos de la comunidad digital, de su juicio, y de sus intuiciones. Y eso vuelve a requerir de suerte, y otro presupuesto. El esfuerzo y el trabajo, como el valor al soldado se dan por supuestos.

YO Producto

Y pienso que distintas son las charlas que ahora tengo del Yo Digital.

Al comienzo, eran del tipo, vamos a desarrollar está idea, cuéntame como te montas tu vida digital. Y pregunté a mis compañeros del curro y colegas de copas. Y la verdad es que obtuvimos de mentes abiertas muy buenas ideas que nos guiaron a la hora del diseño del prototipo. Y curiosamente todos hablaban de su vida en la red. Especialmente hablé personalmente con los ligones digitales, probablemente los más necesitados de tener un Yo Digital.

Sin embargo ahora, cuando cuento el Yo Digital, y me baso en el piloto que hemos desarrollado, básicamente todos los comentarios se concentran en la parte relacionada con mi Memoria.

Porque esa diferencia. Lo achaco varias razones.

  • Una, la gente habla de lo que entiende, y realmente, el desarrollo de mi memoria digital al estar basado en un modelo de memoria humana se entiende muy bien.
  • Dos, los decidores a la hora de habilitar un presupuesto, están en una edad donde prima más salvaguardar sus recuerdos que en lanzarse a integrar sus contactos digitales.
  • Tres, no hemos sabido relacionar, o al menos no lo explico tan bien, la relación entre los seres con que me relaciono y mis recuerdos.

que tengas suerteDe cualquier manera, cada día aprendo más de lo que debe ser el Yo Digital, pues el concepto engancha tanto, y todos somos tan distintos que en cada conversación e intento de venta, saco una nueva idea para el desarrollo del Yo Digital, que todos veréis.

Ahora sólo falta, suerte y un presupuesto.

Como no, admitimos sugerencias.

Digitalmente ‘BORGEANOS’

Dec
21
Posted in General. Yo digital beta 1.0, Gente virtual, Mi vida en la red
by Javier Gómez Morales
SEGUIMOS  BORGEANOS   y   ahora, trascendentales.   Hay otra imagen semejante al extravío de una lágrima en la intelecto.jpginteligencia.jpginmensidad de la lluvia.   Esta es:  lo  efímero  de  la  flor  del  almendro.   Cada conjunto de nuestros recuerdos, de cada mente;  no es más que una flor de un almendro. fotobjaguar.jpg Tan solo unos días en la eternidad.  Esta segunda imagen, sin embargo, muestra una lectura trascendente.  A cada mente le sucede otra y a ésta otra…  Así, desde que comenzó la hominización hace cuatro millones de años, o, acaso,  desde que comenzara la primatización, o desde que comenzara la vida…, o, …
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-¿ De  verdad  se  pierden  los  recuerdos  que  no  se  digitalizan ?     O  permanecen  como  posibilidad  para  las  siguientes  mentes,  para  las siguientes  centurias,  milenios,  eras  y  civilizaciones.    Los  recuerdos  y  los  contenidos  mentales  que  no  se  comunican,  como  las  palabras  que  nunca son  dichas.    ¿ Dónde  están ?
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¿Dónde está ese espacio, ese plano de  lo  posible ?   De lo que puede o pudo ser  pero todavía, ahora, no es.  Para el positivismo  solo cuenta lo real,  medible y cuantificable.  Las visiones positivistas igualan realidad a presente,  y  determinación pensado.jpg a  Historia.  Sin embargo, para  la  crítica al positivismo y para  el  post-historicismo:   lo posible  no se confunde con lo imposible   y  lo real puede extenderse hasta incluir lo posible.  Las interpretaciones ontológicas de la mecánica cuántica, en la física, han acotado, como nunca antes,  este espacio de realidades posibles sincrónicas con la nuestra.  ¿Pero cuál es  nuestra realidad?
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Esto la psicología lo llama:  pensar;  la capacidad para valorar alternativas de realidad, refutando las imposibles y explorando las posibles;  esto es la manipulación de Modelos Mentales.   En filosofía está cuestión desemboca en el esinteligencia2.jpgpensamiento.jpgtudio de   la  modalidad,  los modos de ser,  la lógica modal, y la valoración de los discursos sobre lo posible.
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BORGEANOS  SEGUIMOS:  cualquier memoria que una mente albergó, alguna vez, podrá, y  volverá  a, ser albergada en otros tiempos futuros y pasados, por otras mentes diferentes, pero en esencia la misma  MENTE.   Aristóteles denominó a esa mente, la eterna, y eternamente la misma:  nous  poietikós.    Esto es,  la  MENTE  GENERADORA,   la inteligencia y espíritu activo y generador;  intelecto agente para los escolásticos.
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La  capacidad  mental  del  hombre.    Donde  un  hombre  es  todos  los  hombres  como    El__Inmortal    Homero  de   J.L. Borges.  n053p05.jpg  La flor del almendro, que se sucede pero es eterna,  se desplaza en el tiempo como una hormiga, pero nunca cesa su desplazamiento. Acaso se desplaza no solo en el tiempo sino también por diferentes planos modales,  por  ALTER_nativas  de  realidad, sincrónicas con la nuestra.
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Todo  lo  que  no  sea    V A C I A D O    en  un   Yo Digital,  restará  aún  para  que  sea  rehecho,  redicho,  repensado, por otros  Yoes  futuros,  sí,  pero  también  pasados,  y  también  otros  Yoes  sincrónicos  con  los  que  ya,  en  este  ahora,   existimos  y  somos.
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ALTER_nativas,    en  otros  presentes,   a  nuestros  Yoes  e  identidades  digitales   y  naturales.

El arte del olvido

Dos veces se ha cruzado ya con la cuestión de la muerte esta reflexión compartida sobre cómo la tecnología digital está alterando nuestros modos de vivir, de ser y de comprendernos.

Hemos rememorado la voz aciaga del último Nexus 6 anunciándonos que su final es también el de cosas que ni siquiera conocemos: “Yo he visto cosas que vosotros jamas creeríais: naves en llamas mas allá de Orión, rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Tannhäuser. Todos esos recuerdos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir”.


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Hemos recordado la “llamada muda” de los difuntos de Fayum: sus ojos clavados en nosotros desde los retratos que decoraban sus sarcófagos, pues, según relatara Herodoto, cuando alguien fallecía “los familiares se quedan con el cuerpo y encargan un cofre de madera, tallado a semejanza de la forma humana, en el que lo meten” y al que adhieren un retrato, luego “conservan ese valioso cofre en una cámara funeraria, donde lo colocan en posición vertical, pegado a la pared”.

En el noviembre de 2019 imaginado por Ridley Scott y en la provincia romana de Egipto, entre el siglo I y el IV de nuestra era, la angustia resulta ser la misma: que nuestros recuerdos nos sobrevivan en la memoria de otros.

cargo-containers.jpgParece que no somos los únicos en barruntar que la digitalización del yo cambiará no sólo nuestra forma de vivir, sino también nuestra forma de morir. El proyecto Mission Eternity Sarcophagus, de etoy.CORPORATION, se ha alzado ganador de VIDA 10.0, la X Edición del Premio Internacional de Arte y Vida Artificial convocado por la Fundación Telefónica. Mission Eternity Sarcophagus no es sino “un sepulcro móvil”, del tamaño de un contenedor de carga pero con el interior tapizado de pantallas LED, “que contiene y muestra retratos interactivos de aquellos que desean que sus memorias sean conservadas digitalmente”. Por “retratos interactivos” se entiende una amalgama de “textos, entrevistas, fotografías familiares, etc”. provenientes de los ordenadores interconectados de las personas que forman la red social del difunto, a las que el proyecto bautiza, entre la trascendencia y la ironía, como “Mission Eternity Angels”.

sarcophagus-2.jpg sarcophagus-1.jpg

borges.jpgPero la hipermnesia que encierra para la vida la digitalización del yo impregnaría así también la muerte. Recordando la atormentada condición de Funes el Memorioso, el “vaciadero de basuras” de su memoria, nos hemos preguntado si nos será grata esa proliferación de recuerdos, si querremos hacerlos nuestros o más bien desearemos que nuestras prótesis digitales nos ayuden también, a veces, a olvidar, a desprendernos, como en las hogueras de la noche de San Juan, de lo que ya no deseamos en nuestra vida. ¿Era en verdad un don la memoria total cuyo secreto buscaban Raimundo Lulio, Giordano Bruno, Giulio Camilo o el propio Leibniz, o era una maldición? La misma pregunta –claro- vale para esa vida después de la muerte que ya los héroes homéricoshomero.jpg anhelaban: la pervivencia del recuerdo, que no era para ellos sino la gloria –el único modo de salvar la penosa inmortalidad de las almas en el reino de Hades, desprovistas de todo recuerdo o pasión. La misma pregunta: lo deseamos porque nos falta, pero, si de verdad pudiéramos tenerlo, ¿seguiríamos deseándolo? ¿Querríamos de todo corazón que nuestros seres queridos no nos olvidaran? Al fin y al cabo, ya decía el propio Borges que “no basta ser valiente para aprender el arte del olvido. Un símbolo, una rosa te desgarra…”. ¿Querremos rituales funerarios digitalizados que entorpezcan nuestra desaparición definitiva, para siempre, “como lágrimas en la lluvia”?

iliada.jpg

 

Como lágrimas en la lluvia

Dec
11
Posted in Emociones digitales, Mi consciencia digital
by Nuria Calderón García-Botey

En 1982, el director norteamericano Ridley Scott estrenó una película basada en la novela de Phillip K. Dick ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, que habría de convertirse en icono del cine de ciencia-ficción: Blade Runner

blade-runner1.jpg blade_runner.jpg blade_runner_5.jpg

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Veinticinco años, siete versiones, unas cuantas secuelas y varios documentales después, los cinéfilos todavía siguen embarcados en sesudas discusiones acerca del mensaje filosófico del film, de la verdadera naturaleza de sus personajes, o del significado de cada uno de sus planos.

En mi caso, la primera vez que vi a la dramática historia de los replicantes sentenciados por una exigua fecha de caducidad, yo estaba en segundo de carrera, y la pantalla del salón de actos de la facultad de Psicología de la Complutense donde se proyectaba era demasiado pequeña, de modo que las imágenes se "desbordaban" ligeramente sobre la pared. En cierto modo, a mí me ocurrió algo similar con el mensaje que me transmitían: sabía que había visto algo más que una película de ciencia-ficción, pero no tenía del todo claro qué era.

bladerunner.jpgHace unas semanas asistí a una proyección de Blade Runner: The final cut, la última revisión del director con motivo del cuarto de siglo desde su estreno, en pantalla gigante, sesión nocturna y versión original. Quizá en parte por el entorno, pero sin duda por la predisposición psicológica que ha generado el proyecto del Yo Digital en todo el equipo, esta vez reparé en unas cuantas ideas que no había analizado la primera vez que ví la película y que, aún a riesgo de convertirme en SPOILER para futuras generaciones de espectadores, me voy a permitir el lujo de exponer… Porque a pesar de haber sido rodada en 1982, la filosofía de Blade Runner enlaza directamente con dos de los elementos que hemos empleado en el proyecto Yo Digital para caracterizar la identidad humana: las emociones y la memoria.

Por supuesto, para que este análisis pueda comprenderse en toda su extensión, es imprescindible haber visto el film (recomendado) o al menos, conocer una sinopsis de su argumento.

Si te has animado a hacer click en el enlace anterior o ya conoces la película, voy a pedirte que traigas a tu memoria la conversación entre Deckard y Mr. Tyrell después de que el primero compruebe mediante el test Voight-Kampff que Rachel, la joven secretaria de Tyrell Corporation, es en realidad una replicante experimental.

  • Pero ella tiene recuerdos… - se asombra Deckardrachel.jpg
  • Todos falsos - corrige Tyrell, para explicar a continuación el motivo de que una replicante albergue narraciones sobre un pasado del que carece.

Uno de los problemas observados a medida que avanzaba el desarrollo de los modelos Nexus -viene a decir el presidente de Tyrell Corporation- es que éstos eran capaces de aprender emociones humanas. Sin embargo, la gestión de esas reacciones superaba sus habilidades cognitivas, lo que les desequilibraba enormemente. Y para evitarlo… se les dota de un soporte racional, que permita integrar tal aprendizaje. Es decir, se les implantan esos "recuerdos".

Cuando comenzamos a definir los elementos que integrarían el modelo psicológico del Yo Digital, el equipo ICIV tuvo muy claro que una de las principales diferencia entre un almacén informático de datos y la memoria humana es que ésta última está teñida de emociones.

Como ya se indicaba en la entrada Cuéntame tu vida, nuestra mente organiza sus recuerdos de forma temporal, pero no siguiendo una secuencia cronológica, sino emocional: aquél suceso que nos impactó, el año malo en que nos mudamos de casa y rompimos con nuestra pareja de toda la vida… ¿Les faltaba eso a los Nexus anteriores a Rachel en Blade Runner? ¡Porque entonces no es de extrañar que fueran incapaces de organizar sus cogniciones!

Sin llegar a la extrema propuesta de replicantes inmortalizados por los guionistas Hampton Fancher y David Peoples, es innegable que todo intento computacional para emular el funcionamiento de la memoria humana debe combinar emociones y narraciones tematizadas, tal y como estamos desarrollando en el proyecto del Yo Digital. Pero no sólo eso.

roy-batty.jpg¿Quién no conoce el monólogo final de Roy Batty -Rutger Hauer- cuando, después de salvar la vida al maltrecho Blade Runner que le persigue para "retirarlo", hace un recuento de todas sus vivencias como esclavo en las colonias exteriores? Porque él ha visto atacar naves en llamas más allá de Orión, y rayos C brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Tanhauser…

Todos esos momentos, dice el replicante, se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia.

¿Pero por qué Roy Batty salva a Deckard, y le cuenta todos estos recuerdos? ¿Es acaso el blade runner un replicante más -aunque él mismo lo ignora-, y de ahí la piedad de su enemigo? ¿O tal vez es una muestra de bondad del Nexus 6, capaz de manifestar un grado de humanidad superior al del mismísimo género humano?

Aunque ambas hipótesis son discutidas y contrastadas por los expertos en el film, yo tengo mi propia teoría al respecto: ni la naturaleza del blade runner ni la humanidad del replicante tienen importancia para explicar la conducta de éste último.

En mi opinión, Roy no salva a Deckard por piedad hacia un ser inferior -un humano- ni hacia un homólogo replicante, sino por "afán de supervivencia". Él no sólo está irremisiblemente condenado a morir -sus cuatro años de vida tocan a su fin-, sino que tras la caída de sus compañeros Zhora y León, y la de Pris, su pareja, es el último Nexus 6 en la galaxia. ¿Quién recordará entonces su existencia, si no queda nadie que pueda dar fe de ella?A falta de un pasado real y de una red social de familiares y amigos, ¿qué será de esos recuerdos que tan intensamente atesora? Porque la inmortalidad no consiste en vivir físicamente para siempre, sino en dejar una huella en los seres queridos que nos sobreviven.

Por eso Roy salva la vida de Deckard, y le habla de naves en llamas, y de rayos C: para que su recuerdo, su imagen más emocional, se instale en la memoria de otro ser vivo -humano o replicante, qué importa-, permitiéndole alcanzar al fin esa supervivencia que tanto anhela… Aunque sea de un modo virtual.

En cierto modo, el proyecto del Yo Digital se apoya en una filosofía similar, pues si yo almaceno mis recuerdos -mis datos-, mis identidades, e incluso mis proyecciones futuras en un sistema integrado y con estructura similar a la memoria humana… ¿No podrán heredarlo mis descendientes, y tener así una imagen vívida de lo que fue la vida de su antepasado? O, al menos, evitar que mis recuerdos se pierdan en el tiempo, como lágrimas en la lluvia.

Ars Memoriae.

Nov
30
Posted in General. Yo digital beta 1.0
by Javier Gómez Morales

ARS  MEMORIAE:    

     -Memoria y Poder,8845916677_imm1.jpg

     -Los Palacios de la Memoria,

 

     -Memoria  DIGITAL

         e  Hipermnesia.

 

"… …En el decente rancho, la madre de Funes me recibió. Me dijo que Ireneo estaba en la pieza del fondo y que no me extrañara encontrarla a oscuras, porque Ireneo sabía pasarse las horas muertas sin encender la vela… …

… …Ireneo empezó por enumerar, en latín y español, los casos de memoria prodigiosa registrados por la Naturalis Historia: Ciro, rey de los persas, que sabía llamar por su nombre a todos los soldados de sus ejércitos; Mitríades Eupator, que administraba la justicia en los 22 idiomas de su imperio; Simónides, inventor de la mnemotecnia; Metrodoro, que profesaba el arte de repetir con fidelidad lo escuchado una sola vez… …

… …Sabía las formas de la nubes australes del amanecer del treinta de abril de mil ochocientos ochenta y dos y podía compararlas en el recuerdo con las vetas de un libro en pasta española que sólo había mirado una vez y con las líneas de la espuma que un remo levantó en el Río Negro la víspera de la acción del Quebracho. Esos recuerdos no eran simples; cada imagen visual estaba ligada a sensaciones musculares, térmicas, etc. Podía reconstruir todos los sueños y todos los entresueños. Dos o tres veces había reconstruido un día entero; no había dudado nunca, pero cada reconstrucción había requerido un día entero. Me dijo: Más recuerdos tengo yo solo que los que habrán tenido todos los hombres desde que el mundo es mundo. Y también: Mis sueños son como la vigilia de ustedes. Y también, hacia el alba: Mi memoria señor es como vaciadero de basuras. … …
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… …Esas cosas me dijo; ni entonces ni después las he puesto en duda. En aquél tiempo no había cinematógrafos ni fonógrafos; es, sin embargo, inverosimil y hasta increible que nadie hiciera un experimento con Funes. … …"
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MEMORIA  Y  PODER.
En mi niñez me asombraban las historias sobre hombres de memoria prodigiosa. Los relatos, junto a los testimonios y exhibiciones propias de la cultura televisiva, me hacían dudar de si éstos se correspondían con capítulos de la ciencia o de la magia y el ilusionismo.
       Posteriormente, me surgió un igual asombro al ir conociendo que  los  límites  entre  mnemotecnia, magia  y ciencia  no  eran  nítidos, sino difusos,  incluso para las disciplinas y personas llamadas eruditas.
        La ciencia solo había afrontado esa diferenciación desde los años 60 del siglo pasado, pero las sociedades secretas, la masonería y el hermetismo habían continuado el cultivo de la mnemotecnia, como un saber oculto, hasta una fecha igualmente indefinida, entre el final del s.XVIII  y la mitad del s.XIX;  dependiendo de la diferente permeabilidad hacia la democracia parlamentaria que aparecía en las distintas sociedades occidentales.  De ellas,  las naciones más retrasadas como fuera España, retrasaron todavía otro siglo y medio esos procesos históricos.
         En esa dirección, otras reflexiones, que creo relacionadas, me acompañaban: ¿por qué los  Estados  de in-formación napoleónica conservan todavía sistemas de oposición para acceder a la función pública, por qué tanto contraste con la transparencia y flexibilidad de los paises de in-formación anglosajona?. Todavía me resultaba menos explicable el hecho de que tales procesos de acceso a puestos públicos subsistiera en las universidades…
         La respuesta la hallé también reconociendo, en la mnemotecnia,  la llave de acceso al poder que se habían reservado quienes lo obstentaban, participando de sociedades secretas, aun cuando su objetivo final fuera, entonces -que no hoy-, modificar el poder para un crecimiento democrático, humano, intelectual y material de la sociedad.
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LOS PALACIOS  DE  LA  MEMORIA.
La Psicología experimental pudo esperar hasta las décadas de los 60 y 70 del s.XX, para comprobar y documentar -aceptándolo- un hecho, de antiguo, conocido: la íntima unión entre memoria e imaginación. Esto ocurrió gracias, entre otros, al psicólogo canadiense Allan Paivio.
         Pero los psicólogos científicos que describieron como la imaginación puede potenciar y aumentar, geométrica y exponencialmente, la capacidad mnemónica del ser humano (culto, educado, alfabetizado y entrenado) fueron los últimos en la historia en atesorar ese saber.  El poder de las imágenes mentales era descrito, ya, en la antigüedad grecorromana como  imagine agentes.
          En esta breve exposición, de justicia, será también, mencionar el espacio, tiempo y polémica que los psicólogos estructuralistas de la escuela de Würzburgo; herederos de los empeños fundacionales de la psicología experimental decimonónica,  dedicaron a este tópico, y a otros relacionados, en el último cuarto del XIX.
        Así, la Psicología experimental pudo esperar casi un siglo desde su aparición hasta afrontar esta temática. Pero el  Arte de la Memoria  es un viejo saber, que en nuestra tradición de pensamiento occidental hacemos remontar hasta hacerlo coincidir con el surgimiento de la filosofí­a, aun así, podemos retrotraer la aparición de esta técnica hacia Egipto y la tradición hermética con probables influencias babilónicas.
        En nuestra tradición, el arte de la memoria fue creado por Simónides de Ceos; poeta s.VI a.C. Formando desde entonces parte de la formación de los hombre libres y cultos del mundo griego y romano. Como nos muestra Frances A. Yates en su libro: El arte de la 8478448764.jpgmemoria (Taurus: 1974, Siruela: 2005) la filosofí­a manejaba los conceptos, y la mnemotecnia utilizaba las imágenes mentales  -y las emociones que evocaban-  para potenciar la memoria, facilitar la inteligencia y el desarrollo de la personalidad.
        La Escolást¡ca resguardó este saber como parte de la virtud de la prudencia, pero fue  en el renacimiento cuando re-aparece con brío como un capítulo de la magia. En el Renacimiento con el hermetismo, el neoplatonismo y el lulismo será reelaborado y desarrollado, como muestra Yates,  en el arte de Ramón Llull, el Teatro de la Memoria de Giulio Camillo, los sistemas de Giordano Bruno y las relaciones de la mnemónica con las otras artes; con las bellas: con la pintura y con la arquitectura.
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        Si bien en la edad media la mnemotecnia formaba 8434487039.jpgparte de la retórica y de su enseñanza, en el renacimiento desembocó, de nuevo, un viejo brío ocultista de la tradición hermética. De aquello, la obra, vida  y figura de Giordano Bruno  -torturado y asesinado por las autoridades eclesiásticas católicas-  representa el mejor exponente  (cfr. F.A. Yates:  Giordano Bruno y la Tradición Hermética).
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 En el renacimiento  -por no mucho tiempo-  hasta la llamada revolución científica de nuestra tradición gnoseológica occidental,  coincidirán la mnemotecnia y la ciencia, ambas con una tercera que las englobaba:  LA  MAGIA.
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.atrio2.jpg            image012.jpg
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         La idea base contenida en todos estos sistemas mnemónicos es más o menos semejante: asociar conceptos e ideas, que necesitan ser recordados, con localizaciones espaciales.  Cada recuerdo se asociará con una habitación o espacio de un edificio o edificios singulares:  los  Palacios de la Memoria.
         Este  viejo, y nuevo,  Arte de la Memoria se concibió, percibió y usó siempre como techné  -técnica; arte-  que asistía y distingía a las personas libres, cultivadas y afortunadas  para quedar luego relegado a números del gran circo y el ilusionismo. 
         Desde su origen, este arte, que se le atribuye al poeta Simónides, VI-V a.C,  se mostró como un artefacto, una techné, frente a la capacidad natural de la memoria; parte de la physis.
         Simónides  de  Ceos,  cuenta nuestra tradición, descubrió la mnemotecnia casualmente, por accidente.  En voz de Cicerón, s.I a.C., conocemos como ocurrió  (cfr. Yates, 1974):   En  Tesalia  el noble  Scopas daba un banquete. Simónides había sido requerido para ofrecer un poema en honor del anfitrión.  En su canto, el poeta, alabó también a los gemelos dioses  Castor  y  Polux.   El noble Scopas replicó que solo le pagaría la mitad del poema pues la otra mitad ya se la pagarían los dioses.  Después de esto Simónides recibió aviso de que saliera a  atender a unos jovenes que le llamaban afuera.  Salió y no encontró a nadie,  pero entonces la estructura de la casa venció y se desplomó el tejado sobre los asistentes al banquete que permanecían dentro,  aplastándolos y pereciendo,  quedando destrozados sus cuerpos.  De esta forma,  el  fatum,  o los dioses pagaron  a Simónides su parte del poema y su canto, permitiéndole permancer con vida.
       Los cuerpos de los asistentes quedaron tan deshechos que no podían ser identificados por los familiares y amigos que acudieron tras la tragedia.  Pero  Simónides  podía recordar donde estaban situados cada uno de los asistentes al banquete antes de que, él, se ausentara.  Recordaba la situación espacial en el edificio y con respecto a la mesa en que se hallaban sentados.  Por esto, pudo mostrar a los familiares quienes eran, y donde estaban,  sus muertos.
        El tradicional relato de Cicerón prosigue mencionando el invento de la mnemotecnia:   Simónides cayó en la cuenta de que su recuerdo del orden espacial, de los lugares, de los concurrentes a la mesa  era la clave que le había permitido su identificación.  Entonces pudo concluir que para garantizar un buen recuerdo resultaba de la máxima importancia disponer de un orden;  y  que las relaciones espaciales, de lugar, eran una de las mejores y potenciales fuentes de ese orden necesario para una memoria eficaz.
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MEMORIA  DIGITAL  E  HIPERMNESIA.
En  voz de Cicerón, también, la  mnemotecnia queda descrita como artificial, distinguiéndose de la memoria natural, capacidad, y espontánea.   Se da otra condición, de la memoria y la cognición, propia del recuerdo natural y espontáneo:  la  hipermnesia.
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         La hipermnesia supone un estado alterado de conciencia en el que la percepción y el recuerdo se hallan exarcebados, plenos de detalles sensoriales y  eidéticos.  En la cultura pop y televisiva se la ha referido, en ocasiones, como memoria fotográfica. Esta exarcerbación de la memoria asociativa, en ocasiones,  se halla unida  a obsesiones  y/o delirios.   El relato de  J.L.Borges : Funes el Memorioso,  presenta, entre otros aspectos, una visión de la condición de la hipermnesia.  Aunque para el autor es un medio de expresión de sus constantes existenciales: el laberinto, el infinito, la cábala y un cierto panteísmo implícito, entre otras.  Además,  los biógrafos de Borges, habitualmente han visto en ese, y en otros, relatos cierto auto-exorcismo  y autorretrato:  Funes comparte con Borges, además de su aficción a estudiar enciclopedias,  el haberse visto  ALTERado  mentalmente tras un accidente que implicaba un fuerte golpe y daño físico, dejándole en la proximidad de la muerte.  Tras el accidente en sus biografías:   Funes lo recordaba todo,  igual que Borges había empezado  a  narrar, magistral  e imaginativamente, en la convalecencia de su accidente.
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- ¿ Cuál  es  el  siginificado  y  la  valoración  funcional  y  adaptativa  que tendrá  la  gestión  DIGITAL  de  nuestros  recuerdos  y  memorias ?
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         La condición de  Funes, no le es grata. Le llega a atormentar hasta el punto de querer vivir en la oscuridad para reducir su percepción y reducir lo que pueda recordar.  Funes  ha olvidado olvidar,  y sus recuerdos innumerables y de sumo detalle, le impiden incluso pensar adecuadamente.  Borges nos dice expresamente que no se puede pensar desde el detalle;  se necesita poder abstraer y anular diferencias.
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- ¿ ACEPTAREMOS  EL  YO DIGITAL,  Y  SU  MEMORIA,  O  PREFERIREMOS  VIVIR  EN  LA OSCURIDAD  COMO  FUNES,   ANTES   QUE  OLVIDARNOS   DE  OLVIDAR ?
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- ¿ LLEGAREMOS   A  DAR  EN  ALGÚN  MOMENTO  LA  RESPUESTA  QUE  FUNES  LE  DIO  A  BORGES :    MI  MEMORIA,  SEÑOR,  ES  COMO  VACIADERO  DE  BASURAS ?
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        La gestión digital de nuestra memoria, como es el caso del Yo Digital supone un puente entre la memoria natural y la memoria entrenada con técnica.  Pero   ¿ NOS  SERÁ  GRATA ?   ¿Querremos  recordarlo todo y con todo detalle?   ¿Aceptaremos los recuerdos digitales que nosotros ya no reconocemos como nuestros?.
          

Otra diferencia digital más

Oct
16
Posted in General. Yo digital beta 1.0
by José Sánchez Sánchez

picasa.JPGEstaba reorganizando mis recuerdos digitales siguiendo las conclusiones y ateniéndome a los conocimientos que habíamos adquirido en el desarrollo del prototipo informático del Yo Digital.

Y mientras lo hacía pensaba que esto mismo lo he realizado muchas veces y conscientemente a lo largo de mi vida. Por ejemplo cuando cambiaba de chica, o más concretamente cuando la chica me cambiaba a mi. Entonces ella y su entorno dejaban de ser recuerdos agradables y reposicionaba a mis amistades.

Por supuesto estos reposicionamientos los hacía de forma consciente y hasta “racional”, sin embargo supongo que inconcientemente lo llevo haciendo con todas mis vivencias aunque no puedo dar fe de ello. Mi instinto de supervivencia se encarga de esa perestroika sin glasnost.

discobolo.jpgOrganizaba mis recuerdos digitales cuando de repente comprobé un error. Aparecía en una foto jugando al frontón con veintipocos, con el torso desnudo y la fotografía mostraba un incipiente michelín. Lo cual es absolutamente falso pues mi memoria histórica no tiene consciencia de esas ligeras imperfecciones hasta épocas muchos más recientes. Yo entonces me recuerdo perfecto. ¿Qué ha fallado? Esto ya no es un problema de posicionamiento de amistades, esto es un error, probablemente una degradación de la fotografía al digitalizarla.

Y es que en el fondo, nosotros con nuestro Yo Digital, agrupando nuestros recuerdos digitales en nuestro PC, o compartiéndolos en la Red, estamos a partir de cierto momento o edad creando la historia que pretendemos nos transcienda. Y la queremos transmitir como fue, es decir, como la recordamos.

Si estamos escribiendo este blog, aparte de por ordenar nuestras ideas y acrecentar nuestra autoestima, es por resaltar esas pequeñas diferencias que existen entre el Yo Biológico y el Yo Digital, y así que todos seamos conscientes del entorno en el que nos movemos.

garciamarquez.jpgProbablemente muchos pensarán que lo anterior es una chorrada, así que reproduciré el comienzo de “Vivir para Contarla” de Gabriel García Márquez:

La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda y cómo la recuerda para contarla

Ergo, mientras perfeccionamos los mecanismos instintivos de perestroika digitales, pues como en Casablanca:

Siempre nos quedará el Photoshop.

En primera persona-i. Autorretratos lógicos

Sep
25
Posted in General. Yo digital beta 1.0, Mi vida en la red
by Javier Gómez Morales
Frida  KAHLO_1.   AutorretratoFrida  KAHLO_2.  AutorretratoFrida  KAHLO_3.  Autorretrato
–Taxonomía  del  conocimiento  autobiográfico;
   –Narración  de    mi-mismo; 
    –Narración  de  la  continuidad   pasados-presentes; 
  –Comparaciones   y   razonamiento  autobiográfico;
   –Formulación  de  metas .
Un  YO   en  mosaico

Miles-Davis-EYES-1986biografiaEspinasT.CAPOTE.1948.23 añosAutorretratoMOVIDA   

La fascinación del ser humano por el retrato y, específicamente, por el auto-retrato se muestra unida a la capacidad de contemplación y a la conciencia.  Quizá, ya antes de que los homínidos fueran capaces de entender, y reconocer, su propia imagen, reflejada, en la quietud del agua estancada, ya sintieron la necesidad de entenderse, de narrarse a sí mismos con ideas y recuerdos.  Antes de las primeras plasmaciones pictóricas del cuerpo o el rostro humano. Antes de la primera  FIRMA  digital (literálmente); la primera huella de una  MANO humana,  estampada sobre la roca con plena y total intención… Antes de eso, las ideas, los conceptos permitieron a los homínidos la aprehensión de una propia imagen de sí.

    BUGATTI

Las mujeres y hombres dibujan, entretejen, recogen y toman la realidad mediante palabras y conceptos.  Así los primeros   autorretratos  fueron autorretratos lógicos que, con ideas, asían y dibujaban su propia imagen e historia.  En palabras de  M. GALLETASWittgenstein  a  este tocar la realidad con palabras e ideas le llamaremos  'pintar   la  realidad'  con proposiciones lógicas.   Es un autorretratarnos con la lógica; con palabras.  Recoger nuestra historia personal  con ideas en un modelo, un auto-contarnos a nosotros mismos. Narrarnos. El animal narrador se narra a sí mismo. Narrador narrado. Auto-retratista lógico.

 REMBRANDT_2.  Autorretrato  REMBRANDT_1.  Autorretrato REMBRANDT.3.  Autorretrato    

Conocimiento autobiográfico

El conocimiento autobiográfico esta contenido en un modelo-narración del Yo,  paradigmáticamente cifrado en  Dennett, 1991-1995;  donde expone la imagen del Yo  como una tela de araña tejida con N. Rockwell.   Triple  Autorretratopalabras y conceptos.     La TMM –teoría de los modelos mentales-, de Ph. Johnson-Laird -1983-1996-, acomoda la construcción de narraciones que comprenden y dan sentido a los sucesos delimitados en la memoria episódica y a las relaciones que se pueden dar TEJIENDOentre estos sucesos. Las personas no exponen su “vida” linealmente porque los conocimientos  autobiográficos son fragmentarios y  re-construidos  en función de nuestras intenciones.  En los modelos del  Yo,  el punto de vista de la narración es radicalmente  subjetivo,  el del   “narrador  narrado”.   Así, la narración está comprometida y vinculada a la justificación de la propia conducta e identidad.NARRADOR   NARRADO

Taxonomía  del conocimiento autobiográfico

De acuerdo con la recopilación de Ruiz  -2004-, interpretamos la propuesta de Conway -2001- en la comprensión de una  narración  auto-referida.  Conway  muestra el conocimiento autobiográfico segmentado.  En nuestras biografías hay sucesos  marcadores,  que son la transición entre un elemento narrativo y el siguiente. P.ej.; el primer día de escuela o de Instituto, o el primer beso, o empleo…  Estos marcadores son puntos de inflexión en la narración.   La delimitación, relación e inclusión de unos marcadores  en otros sigue, también aquí, los principios fundamentales de la Cognición, específicamente, los principios taxonómicos de la categorización (Cfr. Rosch, 1978). Distinguiendo tres niveles de abstracción; de mayor a menor: .periodos vitales, .sucesos generales, y, .sucesos específicos.

 

.Periodos vitales.  P.ej.: durante el bachillerato, cuando yo era chico, o, cuando mis niñas eran pequeñas. También periodos no extensos pero temáticos y de gran significación vital: en el verano del 36, durante la depresión, o durante el armisticio…    De naturaleza temática, responden a un título o tópico. El tema es el marcador o clave de recuperación de memoria. Constituyen, así mismo, una guía para generar nuevas claves. Muestran, obviamente, siguiendo el carácter difuso de la categorización natural,  un solapamiento  temporal y la posibilidad de hallar mala definición; ejemplo de marcadores mal definidos son un nacimiento o un viaje, que como periodos vitales, son categorías que implican un comienzo temporal difuso –no definido-  pues necesitan de preparativos previos que habrán de repercutir seriamente en la biografía de las personas  (preparar un viaje, o un embarazo o el momento del parto).

.Sucesos generales.  Están encaminados a un fin o meta, están enfocados, tienen intención.  P.ej.: mientras aprendía a conducir, cuando realizaba la tesis doctoral, o  al participar de aquella campaña electoral.  Llevan a un éxito (y a su necesidad) o a un fracaso de gran repercusión biográfica. Implican recuerdos  muy vívidos.

.Sucesos específicos.  Son de gran riqueza sensorial y de detalle. Muestran menor dependencia contextual que los niveles anteriores, por lo que también incrementan su probabilidad de recuerdo o aparición BIOGRAFÍA  CON  PATASespontánea.  P.ej.: recuerdosBiografia.2 muy concretos y particulares (el recuerdo de una determinada caricia, de un torso o espalda humana concreta…),  o recuerdos de infancia, olores (el olor de la goma de borrar del  “cole”,  el sabor de la merienda), o, la mismísima  “magdalena de  M.Proust”   Evidentemente, son evocaciones y registros muy, muy vívidos.   Estos límites y  marcadores  autobiográficos  ofrecen una consistencia diacrónica al Yo, o más exactamente a nuestro modelo-narración referido a nosotros mismos.

Consistencia diacrónicaConsistencia  diacrónica

La construcción del conocimiento autobiográfico organiza la actividad cognitiva, lingüística y social de la persona en su concepción y proyección pasado-presente-futuro/s. El conocimiento autobiográfico establece condiciones de posibilidad para: (1) La narración de mi-mismo, (2) La narración de la continuidad pasado-presente,  y  (3) La formulación de metas u objetivos  (Cfr.  Ruiz, 2004).

.Narración de mi-mismo. Estructurada entorno a mis habilidades y mis deseos.

.Narración de la continuidad pasado-presente.   Se han realizado estudios de comparación de conocimientos autobiográficos y estudios de razonamiento autobiográfico.

-Comparación de conocimientos autobiográficos.   Los juicios comparativos sobre hechos autobiográficos pueden implicar diferentes dimensiones de juicio: el tiempo, la importancia, el afecto (agrado-desagrado).  En la cognición sobre juicios dimensionales hay efectos o sesgos experimentales muy robustos y muy bien documentados que son ubicuos a toda la cognición, sea perceptiva, sea simbólica -memoria y razonamiento-. Ha quedado documentado en: Cech (1995), González Marqués y Gómez Morales (1994),  Baranski y Petrusic (1992), Petrusic (1992), Birnbaum y Jou (1990), Cech, Love y Shoben (1990).  Por supuesto, que estos sesgos van a aparecer, también, en el conocimiento autobiográfico y en los juicios comparativos sobre hechos autobiográficos –p.ej. Fuhrman y  Wyer (1988)-.

F.    B A C O N. 1.     Autorretrato      F.   B A C O N  .2.     AutorretratoF.   B A C O N   .3.     Autorretrato

Hay dos sesgos ubicuos y robustos que ofrece el sistema cognitivo ante los juicios comparativos y, también, ante las comparaciones autobiográficas:   (1).-El efecto de congruencia semántica –ECS-. Expresa el tratamiento diferencial que las personas muestran a la hora de elegir p.ej:  entre dos hechos muy importantes de su vida. Si se les pregunta por el más importante, habrá congruencia entre la pregunta y la cantidad de importancia. Resultando los juicios congruentes de menor dificultad para las personas que los juicios incongruentes. Si ante esos dos mismos hechos de su vida, a las mismas personas, les pedimos que elijan el menos importante, este segundo juicio produce desconcierto, es más difícil. Justo, a la inversa de lo expuesto, sucede, si hubiéramos elegido para la realización de la tarea dos hechos poco  importantes.   (2).-El efecto de distancia simbólica –EDS-.  Expresa la mayor dificultad que el sistema cognitivo (sea humano o animal) muestra ante los juicios (sean perceptivos o de memoria) que involucran a objetos o sucesos próximos en la dimensión de juicio.  Para el conocimiento autobiográfico se ha comprobado sistemáticamente que dos sucesos autobiográficos próximos en el tiempo, o próximos en importancia, o próximos en afecto,  llevan a juicios de mayor dificultad, más lentos, con mayor probabilidad de error.

-Razonamiento autobiográfico.   Habermas y Bluck (2000)  refieren con este término a la “charla”  sobre el pasado personal y su presente en una búsqueda consciente de coherencia personal, búsqueda de coherencia entre los sucesos de   mi    vida y  el Yo.  Esta reflexión dialógica, narrativa  lleva al surgimiento de una perspectiva biográfica.  Se han encontrado   4   dimensiones de coherencia  en la narración auto-referida:  .temporal, .concepto de biografía, .causal,  y  .temática.

J A W L E N S K Y.     Autorretrato                    P I C A S O.    Autorretrato

.Formulación de metas u objetivos.   Se consideran objetivos a medio y largo plazo.  En general en la descripción de narraciones-modelos para la construcción de episodios de conocimiento, los  objetivos e intenciones del protagonista de la historia   se han mostrado como una dimensión central en el análisis de la coherencia  de la historia o narración (Cfr. Ruiz, 2004. Op. cit.).   Aquí, en nuestra perspectiva autobiográfica de  “narrador  narrado”  coinciden, obviamente, el protagonista de la narración y el propio sujeto.  Pashupathi -2001-  ha hallado dos principios conversacionales (principio de co-construcción y principio de consistencia) que hacen patente la inmersión social y lingüística de la formulación de objetivos en el Yo-narrado (dialogado). Estos datos están en la misma dirección de los de Hermans (1996).  Muestra como la imaginación,  también altera los recuerdos autobiográficos mediante la modelización de un diálogo entre un modelo-Yo y un modelo Otro-Yo.   Un diálogo interno e   imaginado   que lleva a un Yo dialógico y polifacético, que adopta diferentes puntos de vista en conversación hallando nuevos conocimientos y haciendo predicciones.

 -.Referencias.
--Baranski,  J.V.  y  Petrusic,  W.M.  (1992):  The discriminability of remenbered magnitudes.  Memory  and  Cognition  20(3),  254-270
–Birnbaum, M. H.  y  Jou, Jr-Wen (1990): A theory of comparative response times and “difference” judgments.  Cognitive Psychology, 22, 184-210.
–Cech,  C.G.  (1995):  Is Congruity Due to Encoding.  Journal of Experi­mental Psychology: Learning,  Memory and Cognition.  21(5) 1275-1288
–Cech,  C.G.,  Love,  M.  y  Shoben,  E.J.  (1990):  Multiple Congruity Effects in Judgments of Magnitude.  Journal of Experimental Psychology: Learning Memory and Cognition.  16(6).  1142-1152
--Conway, M.A. (2001): Sensory-perceptual episodic memory and its context: autobiographical memory.  En   A. Baddeley, M. Conway   y   J. Aggleton (Coords.), Episodic Memory:  new directions in research.  Pp. 53-70.  Oxford, UK: Oxford University Press.
--Dennett, D.C. (1991): Consciousness Explained. Nueva York: Little, Brown & Co.  (Trad. Española, 1995: La conciencia explicada. Barcelona: Paidós.).
--Fuhrman,  RW.  y  Wyer, RS.  (1988): Event memory: Tem­poral or­der judgments of personal life experien­ces.  Journal of Perso­na­lity and Social Psycho­logy.  Mar 54(3),  365-­384
--González Marqués, J. y Gómez Morales, J. (1994):  Effect of Stimulus Modality on Symbolic Distance in Response to Questions with Comparatives.  Poster presentado en el  V Workshop on Imagery and Cognition.   Saarbrüken, Alemania
           
--Habermas, T. y Bluck, S. (2000): Getting a life: the emergence of the life story in adolescence. Psychological Bulletin, 126, 748-769.
--Hermans, H.J.M. (1996): Voicing the self: From information processing to dialogical interchange.  Psychological Bulletin, 119, 31-50
--Johnson-Laird, P.N. (1983): Mental Models: Towards a cognitive science of language, inference and consciousness. Cambridge, MA: Harvard University Press.
--Johnson-Laird, P.N. (1996): Images, models, and propositional representations. En De Vega et al. Models of visuospatial cognition. Nueva York: Oxford University Press.
--Pasupathi, M. (2001): The social construction of the personal past and its implications for adult development. Psychological Bulletin, 127, 651-672
--Petrusic, W.M.  (1992):  Semantic Congruity Effects and Theories of the Comparison Process.  Journal of Experimental Psychology:  human Perception and Performance,  18(4),  962-986
--Rosch, E. (1978): Principles of categorization.  En   E. Rosch  y  B. Lloyd (Coords.),  Cognition and Categorization.  Pp. 27-48.  Hillsdale, NJ:  Lawrence Erlbaum Associates.
--Ruiz, M. (2004): Las caras de la memoria. Madrid: Pearson educación.     

El Yo en “Auxilio de la Memoria”

Jul
16
Posted in Mi vida en la red
by Javier Gómez Morales

-Símbolos densos corporeizados

-El Yo y la cognición corporeizada

-¿Es la memoria humana un almacén?

echer2.jpg

El Yo, junto con otras descripciones –modelos- del medio y de los grupos humanos, fue una de las primeras Extensiones de la Memoria biológica. El Yo humano, una vez tejido con palabras y conceptos por el Homo Sapiens, parafraseando a Dennett, se constituyó en una idea (descripción, representación o modelo mental) que junto con otras estaba disponible para ser utilizada en auxilio de la memoria. Para apoyarla y apuntalarla pero también para re-construirla. El Yo, igual que la noción de grupo humano primario, familia o clan, hubo de ser uno de los primeros recursos mnemónicos para organizar y recrear la memoria. Los investigadores de la memoria humana agotan esta tesis distinguiendo entre el yo como herramienta para recordar, y entre el yo como objeto en si mismo de recuerdo. En cuanto al yo como objeto de recuerdo -el conocimiento autobiográfico- hablaremos próximamente en este blog, pues la organización y el conocimiento autobiográfico es una dimensión fundamental del Yo Digital.

En lo referente al Yo como herramienta para recordar -El Yo en auxilio de la memoria-, nos sitúa en el ámbito de la cognición corporeizada. Ahí, además de ésta, aparecerán también más entradas próximas en el blog… Ahora vamos a reseñar:

1. Símbolos densos y articulados

2. Memoria asociativa. El modelo CHARM

3. Comunicación de símbolos densos y Teoría de la Mente

1. Símbolos densos y articulados. ¿Es la memoria humana un almacén?

Mantener la hipótesis de la memoria como almacén nos llevaría a su necesaria separación de continente (memoria), contenido (símbolos, estructuras y reglas) y procesos (sobre tales contenidos). El hipotético almacén necesita también que los contenidos sean estables. Así, la documentación de experimentos sobre como las claves determinan incluso el contenido del recuerdo (p.ej. en Ruiz, 2004: 25-50), comprometen la naturaleza estable de los símbolos. Los recuerdos se ven ahora, sólo como operaciones, como actividad cognitiva misma. Por esto, cobra significación, ahora, la distinción de Kolers (1973-1984) y Glenberg (1997) entre símbolos densos y articulados. Los símbolos articulados son los que entendemos como símbolos prototípicos (lo que siempre entendíamos por símbolo), analíticos, separables –alográficos- e independientes del continente, son comunicables. Los símbolos densos no son independientes del continente, son autográficos, no se pueden copiar, p.ej. el trazo y textura del pincel en un Tiziano o en un Velázquez es parte de su significado (y de la intención del autor) no reproducible en una fotografía del cuadro

Los símbolos densos están corporeizados. Kolers, expone los contenidos mentales como símbolos densos vinculados a la propia acción de pensarlos, son personales –asociados al Yo-. Son símbolos subjetivos con una historia sobre como se construyen y modifican. Su historia –única- forma parte, también, de su significado, por lo que no son comunicables, y, son inseparables de las circunstancias que permitieron y acompañaron su construcción. El contenido denso es personal, continuo, y analógico (muestra iso-morfismo estructural, su relación con el referente es punto a punto). La sintaxis de los símbolos densos es inseparable de la relación que la persona guarda con los referentes externos. No son –no pueden ser- conocimiento abstracto pues están vinculados a la misma obtención y actividad de conocimiento. En ellos no se puede separar el contenido del proceso, pues tales símbolos también son el proceso. Aquí, el conocimiento es el acto mismo de conocer. Recordar es reactivar los procesos de conocimiento. Se aproxima a la llamada representación sub-simbólica de algunos modelos conexionistas (cfr., p.ej., Smolensky, 1988).

Los símbolos densos no son analíticos –diferenciables-, no hay posibilidad de distinguir lo sintáctico de lo semántico. Son símbolos difusos que establecen relaciones cambiantes entre sí. Inherentemente inestables, son de una persona en una situación concreta.

Estos símbolos densos muestran una gran fidelidad al referente. Son tan específicos, al no tener concepto general, que todo el referente “entra” en el símbolo –en el significante o representación-, cfr. Ruiz -2004-.

lights.jpg melena.jpgPara explicar cómo un procesador de contenido siempre cambiante puede recuperar estados anteriores, desde luego, no nos sirve la hipótesis de la reaparición del modelo del almacén. ¿De dónde proviene la apariencia de “recuperación de información”? Proviene de la semejanza perceptible entre “lo recuperado” y “lo captado” –aprehendido-.

Para explicar “la recuperación” bastará entonces con explicar esa semejanza sin postular un almacén, esto se puede hacer en términos asociativos. Entender la recuperación como una respuesta –reacción- ante un estímulo ya pasado.

Con lo dicho, pareciera que nos referimos a un modelo de aprendizaje E_R, pero estamos en modelos de memoria asociativa, capaces de recuperar lo aprendido sin almacén. Caso, del modelo CHARM (pero no el único modelo) que se apoya en la metáfora de la memoria humana asociativa como un “vector”, como un conjunto de operaciones vectoriales: la convolución y la correlación vectorial. Aquí, el cálculo vectorial y el álgebra lineal hacen posible describir asociaciones y recuperaciones sin almacén, en base a principios holográficos. El holograma como modelo y explicación de la memoria humana: el modelo CHARM.

2. Memoria asociativa. El modelo CHARM

En términos asociativos la recuperación es una respuesta –reacción- ante un estímulo expuesto al sistema cognitivo humano. Los modelos asociativos clásicos, y, referentes centrales sobre los que se han desarrollado otros posteriores son, p.ej., el modelo TODAM de Murdoch (1982), Theory of Distributed Associative Memory, y el TODAM2 Murdoch (1993-1997), o el Minerva II de Hintzman (1983-1990). Describen la recuperación de lo aprendido sin almacén. Representan la memoria asociativa como un vector (o también, como en Pike 1984, o en Humphreys, et al., 1989, en una matriz), como un conjunto de operaciones vectoriales, específicamente, la convolución y la correlación vectorial. El cálculo vectorial y el álgebra lineal posibilitan la descripción de las asociaciones y las respuestas-recuperaciones sin almacén.

El modelo CHARM de J.M. Eich 1982-1985 que, en base a principios holográficos, propone el holograma como modelo, da explicación de la memoria humana. El CHARM, Composite Holographic Associative Recall Model, permite recuperar un contenido concreto e individualizado de donde no está presente como tal. Esto se puede expresar así, considerando que el estímulo-presente transforma (convoluciona) al procesador (asociador) para ofrecer una respuesta-futura que pueda “parecer” -desde un punto de vista externo- que estuviera “almacenada”. Delimitamos un contexto de aprendizaje de pares asociados A-B, representativo de las tareas de memoria. Ante una clave asociada anteriormente con una respuesta, el motor asociador ofrece la “misma” respuesta, incluso ante una clave que se le asemeje.

Los elementos se representan en un vector, como una serie, donde el orden no es arbitrario sino totalmente relevante. La asociación se produce por la operación convolución entre dos vectores. La convolución es una síntesis interactiva de los elementos de dos vectores cualesquiera.esquemaconvolucion.jpg

Lo que resulta de mayor interés, en el modelo, es que en el vector resultante de la operación de convolución, los valores de todas, y cada una, de las dimensiones están determinados por todas las dimensiones de los vectores originales. Este carácter interactivo, es en sí, la propiedad formal de un holograma (véase figura). La convolución no lleva a una relación directa entre el orden de los vectores originales y el del vector resultante. Cada una de las unidades obtenidas en el vector convolución es resultado de la participación (disolución) de varias unidades de las señales (o contexto) originales. En el nivel de análisis simbólico, esto, nos lleva a la des-localización del significado. El vector convolución es, simultáneamente, representación distribuida y asociación. El significado de sus elementos no se relaciona con el significado de los elementos originales. Hay representación, y asociación, pero no hay simbolismo, por ello, Smolensky 1988, ha hablado de representación sub-simbólica.

Para una descripción completa y analítica con el detalle de las ecuaciones puede consultarse Ruiz, 2004, Las caras de la memoria. Madrid: Pearson-Preantice Hall.

CHARM aprende acumulando experiencias en un vector memoria, M, que es una suma vectorial de convoluciones, el vector M está indexado temporalmente Mt.

La representación de los vectores originales, no se almacena en el vector memoria, sino que se diluyen en él. En el vector memoria no se distinguen sus aportaciones, ni siquiera, son distinguibles las diferentes convoluciones que se hayan acumulado. Se hace patente que la memoria no es un conjunto de elementos en un almacén (Ruiz 2004: 61), sino que es un solo elemento asociador –matriz- cuya forma y disposición intrínseca es resultado de acumular asociaciones interactivas entre elementos del medio. Un patrón interactivo resultante de asociar “casi todo” con “casi todo”, en incontables acumulaciones de asociar “cada” elemento con “casi todos” los demás. La convolución vectorial expresa esto paradigmáticamente. Un vector, y una matriz, es un ente formal–matemático, único, singular, no plural, que expresa propiedades emergentes de las partes que han contribuido en su formación, pero sin que estas partes componentes puedan ser reconocibles ni separadas, esas partes no están, se han diluido en una estructura singular en un nivel de análisis diferente: el de la matriz o memoria asociativa.

Un vector memoria en un instante t, no contiene ni más ni menos elementos que en un instante previo, t-1 ó t-n. No hay diferencia de cantidad ni de capacidad de almacenamiento. Los vectores, como otros entes formales se distingue por pasar por estados diferentes, procesuales, no se distinguen por cantidad. Luego no tiene sentido hablar de capacidad de almacenamiento en las memorias biológicas, cfr. Ruiz, op.cit.

Bajo estas condiciones de los sistemas no-supervisados, como las memorias o motores asociativos, la imagen del “almacén” simbólico e individualizado se torna inoperante y poco clarificadora. Surge, sin embargo, la imagen de la memoria asociativa como “una estructura de datos” distribuida y dinámica, capaz de aprender y ofrecer respuestas semejantes ante lo aprendido. Un “recogedor" (recoger, aprehender) no_supervisado de la redundancia y covariación informativa del medio. Pero el “recogedor” no sólo recoge, pues también es un “completador” o un “re-constructor”; cuando se encuentra con trocitos de realidad, segmentos del medio, puede completarlo con los trocitos y segmentos que le faltan. Pero este “completado” no se realiza recuperando de un almacén, sino reconstruyendo –respondiendo con- las claves de asociación, respondiendo con el contexto de aprendizaje. Para la implementación de estas estructuras, cfr., las redes de memoria retroasociativa de Hopfield 1982, o, los mapas de características autorganizativos de Kohonen 1984-2001.

Consecuencia de lo anterior, es que la re-construcción de las claves de aprendizaje -la respuesta-, no es literal e idéntica como ocurriría en la recuperación desde un almacén de símbolos, sino que es una aproximación dinámica -una segregación, una emergencia- sobre un fondo de ruido.

La correlación de un contexto -clave- sobre una memoria acumulada ofrece una respuesta-recuperación, del estímulo aprendido en ese contexto, sobre un fondo de ruido. Según la memoria-vector incluya más aprendizajes ortogonales con el contexto de prueba, más aumentará el ruido de fondo (varianza error). Esto es lo que sucede con los aprendizajes biológicos.

La discriminación, o rescate de la respuesta (recuperación), sobre un fondo de ruido nos coloca en todos los trabajos y estudios existentes sobre análisis de la señal y discriminación de señales, tanto en los desarrollos aplicados en las ingenierías, como en la descripción psicológica (atención, psicofísica, percepción y memoria, y teoría de la decisión), como en ciencia cognitiva. El marco de la descripción científica y formalizada de la discriminación nos sitúa en la Teoría de Detección de Señales; para una exposición canónica de la TDS, cfr. Fdez. Trespalacios 1997.

En los modelos de memoria asociativa como el CHARM, la reacción del sistema al estímulo contiene –no_segregada- la respuesta. Desde mediados del siglo pasado los acercamientos a esta cuestión han incluido el término resonancia “resemblance”, como Neisser 1967-1975. La resonancia del sistema es la aproximación a la respuesta, que será buena mientras la varianza error se mantenga a raya. La información no está almacenada, sino que sólo es una posibilidad reconstruida que tendrá que ser “discriminada” sobre ruido.

Esto es: el recuerdo como posibilidad. Si cambian las condiciones de recuperación, las claves ofrecidas al sistema, la respuesta será otra, y, si la historia de aprendizaje del asociador no es muy “ortogonal” la respuesta también será otra.

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3. Comunicación de símbolos densos y Teoría de la Mente

Puesto que hemos expuesto los símbolos densos como únicos y personales e históricos, ¿cómo pueden permitir la comunicación? La salida a este enigma, sólo puede abordarse, al modo cuasi-Chomskyano, apelando a nuestra constitución biológica resultado de las necesidades adaptativas en la evolución. En los límites de la Teoría de la Mente, p.ej., Riviere 1991-2003, ó Dennett 1991-1995, podemos entender los contenidos mentales de otros por analogía con los nuestros. Los símbolos densos pueden ser entendidos aunque no comunicados. Son empáticamente atribuidos a los otros.

Los símbolos articulados posibilitan la comunicación, el pensamiento simbólico y la representación del mundo. Los símbolos personales, les llamemos como les llamemos, densos o corporeizados (Kolers 1984 ó Glenberg 1997), o lenguaje “privado” como los identificó Wittgenstein 1953: PI, representan nuestra realidad interior, personal, mi historia y mi relación con el mundo físico y social.