Tu vida en un grafo

TouchGraph de Google¿Accederemos en el futuro a ggg.yodigital.es en lugar de a www.yodigital.es? En noviembre de 2007 Tim Berners-Lee, el padre de la World Wide Web, escribió un post en el que hablaba por primera vez del Giant Global Graph (en la entrada "Giant Global Graph, by timbl" del blog La cofa se resume en qué consiste). A partir de ese momento se han sucedido las noticias acerca del salto de la WWW a la GGG. Independientemente de si dicho salto se produce o no, lo cierto es que Internet está cambiando y las relaciones y las conexiones son cada vez más importantes. En mis anteriores entradas hablaba del éxito de las redes sociales. Por otro lado, comienzan a aparecer herramientas como TouchGraph de Google, Kartoo, Grokker o TheBrain, que presentan el resultado de una búsqueda en forma de grafo o mapa, siendo esta una forma distinta de presentar y navegar por la información.

La idea del grafo va más allá de una red social. El grafo representa todas las conexiones que una persona tiene, incluye las redes sociales a las queMi Yo Social pertenece la persona pero también lugares, vídeos, fotos, documentos, compañías u organismos, etc. El grafo de nuestra vida digital cada vez se va extendiendo más a medida que Internet se va haciendo más imprescindible en nuestras vidas y tendemos a guardar nuestros recuerdos (ya sean personales, laborales o académicos) en formato digital.

En mi Yo Digital yo tengo mi grafo y puedo, por ejemplo, bucear por él para localizar las fotos que me pasó un amigo de la ceremonia de graduación en la universidad. El Yo Digital me permite localizar lo que estoy buscando a partir de mi grafo social, pero ¿qué pasa si no recuerdo qué amigo fue el que me pasó las fotos de la graduación?, por supuesto tampoco recuerdo la fecha ni en dónde las guardé. Sin embargo, sí recuerdo que fue cuando acabé la carrera, que estaba contenta, con mis compañeros de la universidad y que cuando entramos al bar al que fuimos a celebrarlo curiosamente sonaba la canción de "We are the champions" de fondo. Mi memoria funciona así. El Yo Digital me permite asociar estos aspectos (además de otros) a aquellas fotografías, para que cuando quiera recuperarlas no tenga que recordar quién hizo las fotos, en qué fecha o lugar se hicieron, dónde las guardé, etc. Es decir, mi Yo Digital es la suma de mi grafo y mi memoria.

Mi Yo Social es mío

En mi anterior entrada "Mi Yo Social, ¿es mío?" me preguntaba si toda la información que hay sobre nosotros en la Red y en particular en las redes sociales es nuestra o más bien de los sitios web que la albergan. Tim O'Reilly ya pronosticaba en su artículo sobre la Web 2.0 que en el futuro el poder residiría en los datos y, por tanto, en quien los tuviese. Ya se está viendo esa lucha de titanes en las redes sociales, que cada vez tienen más usuarios y, por tanto, másLogotipos de redes sociales información, pero todavía no saben cómo rentabilizarla. La publicidad es la posibilidad más obvia que se baraja fundamentalmente como fuente de ingresos. Sin embargo no todos los usuarios parecen estar muy por la labor de que se use su información para ofrecerles publicidad personalizada o de forma intrusiva. Por no hablar de si se están respetando las políticas de privacidad en cuanto a protección de datos personales.

Pero al margen de esa lucha de titanes se encuentra el usuario, que es el que ha creado su perfil, ha introducido su información y ha invitado a sus amigos a participar en estas redes. Y resulta que si quieres pertenecer a otras redes o te quieres cambiar de red, no te puedes llevar tu perfil, tu información y tus amigos contigo (como le pasó a Robert Scoble, famoso blogger, cuando Facebook le deshabilitó su cuenta por intentar mover su grafo social a otros sitios), y es misión imposible borrar tu cuenta. Existen iniciativas abiertas como DataPortability.org cuyo objetivo es permitir que un usuario pueda llevarse su información a donde quiera, evitando tener que volver a teclear o configurar una y otra vez su perfil o perfiles y teniendo que cargar una y otra vez su información. Esto es lo que Logotipo de DataPortabilityintenta representar la maleta que aparece en el logotipo de DataPortability, que es la iniciativa en este ámbito que parece tener más probabilidades de triunfar. Se espera que para el verano exista ya una primera versión y los gigantes de Internet y las redes sociales parece que han dicho que lo van a aceptar (habrá que ver la interpretación que hacen de la iniciativa y en qué términos permiten las migraciones de datos).

¿Y si a una iniciativa como DataPortability se le une el Yo Digital? Al fin y al cabo ambas parten de la misma premisa, que el usuario es el dueño de sus datos y su información, y, por tanto, van allá donde vaya. El Yo Digital proporcionaría al usuario una forma de encontrar la información o la persona que necesita en cada momento y gestionar sus personalidades en red (que no es lo mismo que perfiles) dentro de ese inmenso océano en que se está convirtiendo nuestra vida digital, en la medida en que Internet forma cada vez más parte de nuestras vidas y que almacenamos nuestros recuerdos en formato digital.

Red de redes. Relaciones de Intercambio: Web

Abstracción;  Simetría;  Cuantificación;  ¿existe,  qué  es la  marginación  digital?    ¡¡ Qué  sería  de  la  ciencia ficción  s.XX  sin estos  temores !!   …más allá  de Orión… …esos momentos se perderán en el tiempo, como  lágrimas  en  la  lluvia. …

Somos difusos aunque no anónimos por usar la Red.   Sí,  aun  somos  indefinidos,   como encontraba  José Sánchez  el  1 de Agosto en este Blog: Ya nada es eterno, espero.    Somos difusos por usar la Red;  ¿pero  solo por  usarla?  Somos difusos y abstractos porque serlo es un rasgo esencial humano.  Es una meta, o característica identificable en el devenir histórico humano.  Como somos difusos,  aun,  pero siempre;   lo seremos, y cada vez más,  porque  los  instrumentos  nos  lo  permitirán. 

Esta característica de lo humano:  la abstracción, la indefinición, la disolución de identidades individuales en colectivas o en emergencias más o menos des-humanizadas,  puede observarse especialmente en  tres  áreas, que pueden describirse por separado, pero que se hallan  en  estrecha  dependencia:  comunicación, política  y economía

229015565_86477ebac2.jpg1- la Comunicación humana (real o virtual, verbal o visual, directa o digitalizada, simétrica asimétrica),

2- en la  Estructura del/los Poder/es  (las tan  humanas  relaciones de poder  y/o dominación),

3- y  en los  Intercambios Económicos (también admiten descripción con tales términos)

Relaciones  de  Intercambio

Es bajo los epígrafes de  “Relaciones de Intercambio”  y   “Teorías del Intercambio”  donde los técnicos de investigación operativa, economistas, filósofos, antropólogos, psicólogos  y sociólogos   sitúan  la forma más  comprehensiva  de esta humana abstracción.   Estas disciplinas han descrito nociones como:   intercambio, retribución, refuerzo, castigo y recompensa, benefactor, bien, escasez, valor y precio, economía, riqueza, poder, dominación, dependencia, simetría, asimetría, contactos…  Han vertebrado ideas como:

àla  Ley  de Rendimientos decrecientes;  con conceptos como inversión, coste, rendimiento, etc.  se han descrito fenómenos distantes sobre la  acumulación.  Como son los casos del desarrollo económico y cultural, del proceso civilizatorio, la productividad, la obtención y consolidación del conocimiento humano, el aprendizaje animal o de la memoria

ào la  Teoría  de  Juegos  acompañada de conceptos como juego, equilibrio, inversión, ganancia, pérdida, suma cero… 

La  Abstracción

En la obtención y en la manipulación del conocimiento, la abstracción trae una simplificación de la realidad abstraída.  En las situaciones de interceick_internet.gifambio ocurre lo mismo (comunicación, mercado, difusión del poder o de la producción).  Un ejemplo de esta abstracción  lo fue, en su momento, la aparición del  dinero.  Este abstrajo y ocupó el lugar de otras unidades de cuenta concretas en el intercambio de bienes. Antes de concebir la moneda los humanos comerciaban con ganado, cereal, mujeres y  esclavos como unidades de cambio.   El siguiente paso en la abstracción, difusión, y anonimato parcial en los intercambios fue la aparición del  crédito   y las letras de cambio.  Este hecho se suele fechar con posterioridad al Renacimiento aunque se pueden encontrar antecedentes históricos anteriores. Esto inauguró el llamado capitalismo financiero que culmina en la 2º mitad s.XX con el dinero de plástico y el crédito para el consumo.  Un último paso, por ahora, en la  abstracción de las situaciones de intercambio lo supone la aparición de la Web, de las redes digitales planetarias.  Aquí no nos limitamos a ejemplos de intercambio económico y comercio electrónico con dinero web o digital.   

En la  Web  hay otros muchos tipos de intercambio pero más abstractos que los intercambios llamados reales.  En la Web hay intercambios de información, de conocimiento, de cultura, económicos, de poder, sociales, políticos, y un largo etc., incluyendo los intercambios sexuales, eróticos y amorosos, de contactos,   y matrimoniales  además de  los ‘patrimoniales’.

Cuantificación

La abstracción bajo  “situaciones de  intercambio”  de tantas relaciones posibles, responde, sí, a una simplificación. Pero necesita para ello de una  cuantificación.  Las teorías y descripciones del intercambio avanzan con el materialismo y positivismo de las ciencias humanas y económicas desde finales s.XVIII hasta la 2ª mitad s.XX, cuando el positivismo entra en una crisis en la que todavía nos hallamos.  Esta crisis no se limita a la antítesis cuantitativo -cualitativo, sino que todavía resulta más revelador y radical el cuestionamiento del estudio de  ‘lo real’  y del historicismo, rescatando el valor de  ‘lo posible’ y  de lo sincrónico

La Simetría

Este es otro atributo que sitúa a las relaciones de intercambio.  En el mundo digital como en el comercio, o la comunicación y el poder, puede haber situaciones más o menos  simétricas  y  más o menos  asimétricas.   Quizá  donde mejor se ejemplifique esto sea en el análisis del poder y la economía

Asumiendo que quizá la  simetría total no exista, hay relaciones que carecen casi por completo de ésta. Son las relaciones donde el poder, el gobierno y el intercambió se han convertido en dominación, explotación o esclavitud, o con un lenguaje más  s.XX  diríamos  ‘marginación’.

En algún momento próximo nos tocará hablar y escribir sobre esto:  ¿existe,  qué es la  marginación  digital?

Metáfora de la Red

Antes que los científicos de la computación e ingenieros, y Eduard Punset, nos hablaran de redes digitales, los matemáticos, antropólogos y psico-sociólogos, y los economistas  se habían apoyado ya en la metáfora de la Red.  El concepto o idea de ‘Red’ para explicar las relaciones;  el mismo concepto de  ‘relación’, hoy ubicuo, tiene un origen matemático.   La red como artefacto primitivo humano tiene una estructura sencilla re-iterativa que repitiendo muy pocos y simples elementos (grafos: más de tres ‘nodos’ y más de dos 'enlaces') logra objetivos complejos.  Así,  la  Red  representa, un salto  desde  lo simple hasta  lo complejo.  Hay toda una teoría matemática de grafos y redes en las que se ha apoyado el diseño del ‘Yo digital’.  Se acompaña de un conjunto numeroso de parámetros, p.ej., la centralidad.   Con frecuencia el tratamiento y descripción de una red compleja desemboca en cálculo matricial.

Psicólogos e ingenieros del conocimiento llevan también casi 60 años trabajando con la metáfora de la red, pero no para explicar relaciones de intercambio, sino para explicar relaciones de conocimiento, relaciones semánticas, formalismos de representación del conocimiento y describir los elementos de la memoria humana. De este modo se ha venido considerando a una idea o concepto como a un nodo de una red de memoria que resultará enlazado con otros nodos-ideas, construyendo conocimiento.  Esta propiedad de relación, de recursividad, que tienen los nodos de una red encarna muy bien esa misma característica que tienen los conceptos o ideas en el pensamiento humano.  Un nodo-idea puede llamar (recurrir, relacionarse) a cualquier otro. redredes.JPG Así, por recursividad un nodo puede incluso llamarse a sí mismo; por ejemplo la llamada ‘padre del  padre’ causa una idea nueva: ‘abuelo’.  De la misma forma ‘hijo del hijo’ causa ‘nieto’ o una autollamada de una idea sobre sí misma deriva en metáforas como ‘Rey de reyes’, ‘el tonto de los tontos’,  o,   la más pertinente en esta entrada al Blog :   ‘Red  de  redes’.   Hoy la inmensa mayoría de las personas reconocerán a la Web o redes digitales con la expresión  ‘Red  de  redes’;

aunque solo un purista se pondría a reconocer que cuando la función lógica ‘red’ se aplica sobre sí misma (sobre el significado ‘red’) se está aludiendo o causando un nuevo concepto:    la  Web

Historia  y  relaciones de poder

En las  relaciones de  poder  y dominación, en el desarrollo mismo de la  Historia humana, desde un punto de vista clásico historicista, desde Hegel,  historiadores, filósofos y economistas han constatado la progresiva  abstracción  de las relaciones de dominación.  Venimos de un pasado en el cual, literalmente, unos hombres se comían a otros. En la antropofagia la  abstracción  es mínima, pero es una forma clara de explotación  del hombre por el hombre en la prehistoria. Con la irrupción de la historia, en la antigüedad, aparecen los modos de producción esclavistas donde la explotación del hombre por el hombre se limita al secuestro y esclavitud; aquí la abstracción en la explotación ya  ha aumentado; es sutil pero el contacto es menos directo que en la antropofagia.

El siguiente eslabón historicista es el paso del modo de producción esclavista al modo de producción feudal.  Aquí, en el feudalismo, un hombre ya no se come a otro, ni lo esclaviza,  pero le avasalla. En el vasallaje feudal,  el noble, el señor feudal, al menos en teoría, no es el dueño de un hombre-animal, sino que hay una libertad teórica por la que los vasallos buscan la protección nobiliaria, de aquellos que poseen, sin discusión, los medios de producción.  Posteriormente, como nos contaron los socialistas decimonónicos, la explotación del hombre por el hombre habrá de continuar pero  más  abstracta  en forma de capitalismo: el hombre ya no se come al hombre, el hombre ya no esclaviza al hombre, el hombre ya no avasalla al hombre.  Ahora el hombre contrata al hombre.  La dominación continúa pero más abstracta, la relación es cada vez menos directa.  En el XVIII y XIX no había teóricamente amos y dueños pero había patronos.  La patronal contrataba masas de trabajadores pero entonces no había días de descanso, ni vacaciones, y las jornadas laborales eran de 16 horas;  no había edad mínima para trabajar, ni tampoco salario mínimo oficial.

En el s.XX   la   abstracción  da un gran salto en  “las relaciones de intercambio”  de explotación del hombre por pkd-do-androids-dream-of-electric-sheep.JPGel hombre.   br_wp_008.jpgAparece, entonces, el capitalismo financiero y las grandes corporaciones multinacionales. La explotación no se detiene pero es cada vez más abstracta.   No hay un hombre individual que explote directamente a otro sino que son 'consejos de administración' en los que sus miembros pueden ser fácilmente sustituidos.   La abstracción progresiva ha llevado a una disolución del explotador;  no se le reconoce individualmente.  No tanto  ha ocurrido con el explotado que sigue siendo reconocible con facilidad;    aun así,  hay algunos  modos de poder  en los que incluso cuesta reconocer individualmente a quienes reciben su acción:  subidas de los tipos de interés por los bancos centrales del primer mundo,  actuaciones del FMI,  situaciones de monopolio u oligopolios consentidos,  daño medio-ambiental,  calentamiento global del planeta, y  un largísimo etc.  La historia de la explotación del hombre por el hombre no cesa con esta etapa de capitalismo financiero en la que nos hallamos y tampoco cesa la progresiva  abstracción  en la relación de intercambio.  No  sabemos  cómo  y cuándo  vendrá  el  siguiente  eslabón  historicista  pero  lo  que  venga  habrá  de ser  todavía  más   abstracto  y  anónimo  que  el  capitalismo  financiero…

Algunos teóricos, comogalx.JPG el criticado Fujiyama, aventuran que lo próximo, está cerca, 671616938_9897790530_o.jpgy será una unión entre las biotecnologías y el mundo digital.  La explotación  del hombre devendrá entonces en  castas  diferentes de humanos en función de sus mejoras de ADN   e  implantes “ciber” y de su  acceso a  los  medios  digitales.

        

¡¡ Qué  sería  de  la  ciencia  ficción  s.XX   sin  estos  temores ¡¡ 

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20060905-blade-runner-01.jpg  

 "…  Yo  he  visto  cosas  que  vosotros  no  creeiríais.  Atacar  naves  en  llamas  más  allá  de  Orión.  He  visto  rayos  C  brillar  en  la  obscuridad  cerca  de  la  puerta  de  Tannhäuser.  Todos  esos  momentos  se  perderán  en  el  tiempo,  como  lágrimas  en  la  lluvia.   Es  hora  de  morir. "

La Red es tan difusa como la bolsa

La bolsa regula hoy intereses, deseos y miedos, amenazas, anhelos y advertencias, creencias, expectativas, firmezas y debilidades.

El capitalismo financiero y bursatil diluye identidades individuales pero a cambio permite la  EMERGENCIA  de otras macro-identidades.  A veces éstas son  fantasmas que  bien  de forma regional, o bien de forma  global, hunden o retrasan  economías locales, nacionales  o continentales.

Peromercado.jpg otras veces son mitos o quimeras visionarias.  Utopías capaces de financiar lo in-financiable  y  estirar el desarrollo y crecimiento económico.  Esto sucede, por ejemplo, mediante la inflación de burbujas inmobiliarias que, claro, provocan incontable sufrimiento indiviual  y frustraciones y explotación de seres humanos que por  587€ mensuales (S.M.)  persiguen quimeras como creer que pueden sobrevivir…

Los analistas bursátiles no dudan de la  macro-identidad-red  de  la bolsa.  Es habitual escucharles o leerles expresiones como:  “el mercado teme,  el mercado sospecha,  la bolsa ya ha reconocido,  el parqué percibió,  el parqué se alegra,  el mercado detecta olor a…  o sabe que…”.     Esto mismo está pasando  ya  con las  macro-identidades  digitales.