¿Qué soy en la red?

La primera vez que un colega me pregunto como definiría un ente digital, conteste a la ligera y académicamente que un ser digital se conformaba de:

  • Identificadores: logines, direcciones de correos, números de telefóno….
  • Atributos: edad, sexo, cuenta corrientes, equipo de futbol, …
  • Gustos o usos: Tal id, cuando viaja en avión a New York, pide tal coñac.

Además añadí jocosamente que, parecido a como sucede en matrix, el nexo de unión de sus distintos ID disjuntos en la vida digital se debían corresponder con SIM separadas en la vida real. (Puse como ejemplo a un amigo al que varias relaciones sentimentales de la vida digital le habían trascendido a la vida real)

Pero ambos nos quedamos insatisfechos. Probablemente porque subconscientemente teníamos en mente lo que el psicólogo William James ya categorizó en sus principios de psicología: “El yo del hombre es la suma total de todo lo que puede decir que es suyo, no solo su cuerpo y sus habilidades psíquicas, también su ropa, su casa, su mujer e hijos, sus antepasados y amigos, su reputación y trabajos, sus tierras sus caballos, su yate y su cuenta bancaria”.

¡Toma ya! Yo como nunca fui rico nunca estuve de acuerdo con esta definición aplicada a mi mismo, pero siendo realistas yo soy como soy y como se me percibe, y ¿qué se percibe que tenemos en la red?

  • Reputación: Si sin lugar a duda, pero no es un valor absoluto, depende de la percepción de cada interlocutor y del momento del tiempo. No es algo cuasi inmutable como ser Rey de algún reino.
  • Contactos vs Relaciones. En linkedin, Facebook, twitter, vemos los contactos, seguidores, amigos, y lo extrapolamos a relaciones. Claro que nadie, siquiera en el mundo digital puede tener más de ¿20? Relaciones intensas. Pero si estoy de acuerdo con que en el mundo digital soy Yo y mis relaciones. ( Yo y mis circunstancia)
  • Mis contenidos digitales: Peliculas, canciones, fotos…. Bueno, esto esta en decadencia, no es “cool”, no se lleva. O al menos eso pretende la industria de contenidos, donde lo más relevante es el derecho a tener acceso a esos contenidos que están en la nube. (Por ejemplo con herramientas como Spotify). Dicho esto yo estoy haciendo recopilación de las canciones de mi juventud, y ordenando las fotos de mi vida privada, para almacenarlas en privado y colgarlas, compartirlas o no, en mi trozo de nube.
  • Tenemos lo que producimos. Por supuesto. Así era ya en la versión beta de red, esa que no necesitaba de un Tablet, Cervantes era quién fue capaz de crear a  Su Quijote y las aventuras que este corrió. Además hoy en día Google es quién dicta quién es quién y parece más dispuesto a preponderar a quién cree contenidos propios. A ver si es verdad.

En fin que me enrollo y ya han dejado el post la mitad de los lectores. No se por qué,  desde  el “Pienso luego existo” al “Si no está en la red no existe” me da que debemos añadir algo tan occidental y decadente como tener, poseer,  algo para que esta existencia tenga consistencia y al menos en la red es necesario además que se sepa y se cuente a todo el ciberespacio, y ahí esta Facebook y compañia para publicitarlo. (Luego pasa lo que pasa)

Comparte o imprime artículo:
  • del.icio.us
  • Digg
  • Meneame

Toma de decisiones en un mundo digital.

Decidir correctamente. El neurólogo Gerhard Roth recomienda. Pensar racionalmente en el problema, retrasar la decisión, y finalmente hacer caso a los sentimientos.

Vivimos en un mundo digital. Mantenemos la relación mediantes redes sociales, colgamos nuestras fotos y vivencias en ellas. Comentamos en twitter y avisamos a nuestros más allegados mediante whatapps de nuestro presente inmediato. Pero en este mundo digital se pierde el contacto emocional directo, ¿o no? Y la toma de decisiones, ¿es ligeramente distinta?

Hagamos el siguiente experimento. Juguemos al mus con tres participantes automáticos. Con y contra la maquina. Yo seguramente empezaría a jugar matemáticamente al poco tiempo, tomaría decisiones en base únicamente a las cartas que tuviese y el tanteo del juego en cada momento. Perdería toda la información emocional circundante al juego, la cara de los participantes, sus tonos de voz, los tiempos de respuesta… Probablemente la toma de decisiones sería más simple, pero con las mismas jugadas y con participantes humanos las decisiones serían distintas.

 

Ahora en mi empresa estoy viendo desde la barrera un proceso complejo de decisión. Están involucrados amplios sectores de la misma, con distintos roles, distintas responsabilidades, y distintos objetivos. Me siento seguro acerca del resultado. Pienso que en gran medida los procesos de negocio y las hojas de cálculo que los sustentan son la excusa para reunirse y verse las caras para tomar luego la decisión más adecuada donde la experiencia y el factor emocional primaran a las hojas de Excel. (Siempre dentro del sentido común y con el beneficio añadido del compromiso entre sectores dispares).

Ergo es probable que aun la toma de decisiones basada en informaciones proporcionada por la red únicamente sea aun insuficiente. Por eso llegado el caso en decisiones complejas aun son necesarias reuniones presenciales, cara a cara. Probablemente para poner en valor esa componente inconsciente que rige nuestra existencia y que nos permite cambiar de postura o tomarnos en serio la relación con Conchi y no con Raquel.  Este es otro argumento más para dotar de factores emocionales a nuestro Yo Digital.

La sucesión de una tomas de decisiones erróneas nos ha llevado a la crisis actual. Cada vez se explica mejor el cómo y por qué hemos llegado hasta esta situación. A veces pienso que también pudo ayudar gente que sólo se apoyó en datos analíticos sin tener en cuenta el contexto emocional. Cuantas veces hemos sabido que una decisión era errónea a pesar que los datos de márgenes, recortes, previsiones, etc… apuntaban inequívocamente a tomarla.

Comparte o imprime artículo:
  • del.icio.us
  • Digg
  • Meneame

El olfato en el mundo digital

Seamos realistas, pidamos lo imposible. (Mayo del 68).

El olfato es el único sentido que posee un control directo sobre nuestras emociones a través del sistema límbico, después alcanza la conciencia  a  su paso por la corteza cerebral. Esto es debido a que las prolongaciones nerviosas de las células olfativas se conectan directamente al hipotálamo y sistema límbico, regiones cerebrales responsables de las emociones, sentimientos, instintos, también de los contenidos de la memoria y responsables en la regulación y liberación de hormonas. Posteriormente alcanza la corteza cerebral y se torna consciente.

Seguramente cuando el hombre empezó a pintar en su cueva rupestre no se imaginaba los relatos que podría plasmar sobre un papel, las emociones que podría transmitir. Ahora, a través de la red, tenemos la herramienta multimedia más avanzada que podíamos haber imaginado. Aunamos, letra, imágenes, sonidos, todas nuestras capacidades sensoriales. Todas menos la olfativa, que quizás sea la más emocional y primitiva. Y quién nos lo prohíbe.

Cada vez que guardo un recuerdo en mi yo digital intento asociarlo al contexto, puesto que a la hora de recordarlo, dentro de varios años, seguramente lo buscaré por las emociones asociadas al mismo. Todos recordamos que hacíamos el 11 S, debido a la emoción que recibimos. Es más, probablemente pueda olvidar los detalles del gol de Iniesta en el mundial del dos mil y pico, (no recordaré exactamente el año) pero jamás olvidaré el chorro de hormonas y la alegría que me produjo. Cuando camino por el campo húmedo en los días de otoño me suelo acordar de mi abuelo, y no es por otra cosa que por el olor peculiar. Además la asociación de ideas es instintiva, no puedo hacer nada por evitarla. ¿No os sucede con algún recuerdo en particular a todos? Al parecer la primera vez que conocemos un olor este queda grabado de forma permanente. Si la vivencia es agradable percibimos el olor como placentero y nos producirá aversión en caso contrario.

Además están las feromonas, ¿existen en la raza humana? Claro, a pesar de lo atrofiado que tenemos este sentido en comparación con el resto de mamíferos. Por ejemplo, Gerd Kobal, de la universidad de Erlangen, descubrió que las mujeres eran menos críticas con el sudor axilar masculino los días de ovulación. También durante el sueño reconocemos los olores. El olor de un cuerpo femenino induce sueños agradables entre varones. Etc, etc … Entonces para cuando unos sensores olfativos y unos bancos de memoria de olores en nuestros modernos dispositivos, tables, pc, smartphones y demás.

Como curiosidad para no menospreciar el poder del olfato, la primera carrera que ganamos (y en algunos casos única) la hicimos cuando éramos simplemente un espermatozoide. El esperma se guía prácticamente por el olfato y hasta ahora no nos ha ido mal.

Comparte o imprime artículo:
  • del.icio.us
  • Digg
  • Meneame

Ligar off line es cosa de bárbaros.

Ando por unas edades en las que mis amistades más cercanas ligan todas gracias a la red. Lo cual me da cierta envidia, máxime cuando sospecho que sin la red serían incapaces de comerse una rosca. Vamos que ligar siempre está bien visto, incluso por aquellos que hace unos años se mofaban de parejas que se formaron en la red. Tanto es así que a veces me planteo si no debería abordar este tema con mis hijos. ¿Me estaré volviendo tan puritano como la generación anterior a la mía donde nadie hablaba del sexo con sus hijos?

Además en internet no importa el físico, ¿o si? Desde luego el atractivo físico es crucial en las primeras interacciones. Al menos así era en mis tiempos mozos, y no creo que haya cambiado. O sea que por ahora me centraré en mejorar el sex appeal del yo digital de mis prójimos y el mío propio. Puesto que la seducción, a más de un cuerpo bárbaro, se fundamenta en otros rasgos de la belleza, como nuestras expresiones, nuestra individualidad, gestos, … Teniendo en cuenta que en la red se puede tener el físico que escojamos, (incluso sin mentir todos tenemos fotos en las que salimos bien sin necesidad de photoshop) igual debiéramos centrarnos en tener un yo digital bello. Además resulta que está extendida la creencia de que belleza es análoga a felicidad,al  logro, y al reconocimiento. De ahí que nadie se pueda imaginar a Angelila Jolie trabajando de basurera. (Aunque conozco a varias mujeres dedicadas a la limpieza muy muy guapas)

En la vida real hay dos formas de alcanzar los cánones de belleza imperantes y asfixiantes, la cirugía y el gimnasio. La cirugía en el mundo digital es gratuita e indolora, en cuanto al gimnasio como en la vida real conlleva su esfuerzo, y como en la vida real a unos le sienta mejor que a otros. Y si no fijaros como no por mucho tuitear se parece más interesante. Aunque tengo que reconocer que con la práctica tod@s mejoran, e incluso me empiezan a caer bien gente que al principio no eran santo de mi devoción.

Si bien es cierto que no conozco los perfiles digitales de mis conocidos ligones y ligonas digitales en las redes de contactos especializadas si puedo asegurar que tienen unas presencias digitales horrorosas en la parte pública que comparto con ell@s. Con lo cual, o mejoran mucho en su perfil digital de las redes de contactos, o nunca muestran su perfil publico general, o son muy fantasmas, o todo a la vez. Bueno, también pueda ser que como en la vida real tampoco comprenda a las mujeres digitales, pero esa ya es otra historia.

 

Comparte o imprime artículo:
  • del.icio.us
  • Digg
  • Meneame

Creatividad y Crisis. C&C.

Hoy quería escribir de varias cosas, pero empezaba todas y no me gustaban. No estaba creativo, pero ¿qué es la creatividad? Según la Wikipedia: La creatividad, pensamiento original, imaginación constructiva, pensamiento divergente o pensamiento creativo, es la generación de nuevas ideas o conceptos, o de nuevas asociaciones entre ideas y conceptos conocidos, que habitualmente producen soluciones originales.  Y pensaba, me pasa sólo a mí, es momentáneo, o es que la crisis también afecta.

 ¿El mundo digital está también en crisis? Si digo que últimamente no encuentro ninguna aplicación creativa puede que parezca obsoleto o que no este al tanto de la última tecnología. Pero al menos veo a las grandes empresas así. Veamos, Google lleva tiempo sin lanzar ninguna aplicación disruptiva. Qué tiempos aquellos en los que aparecía Google Earth, Google mail, o aquellas campañas para promocionar el Google Wave. (Con independencia de su posterior fracaso). Google plus es en el fondo un movimiento reactivo para competir en redes sociales y más que una aplicación creativa es un intento de mejorar otras redes sociales.

Y Apple. ¿Se puede decir que el nuevo iphone 5 es una aplicación innovadora o más bien unas mejoras de un concepto ya instaurado? Los nuevos mapas podrían estar en este campo, pero no han funcionado como se esperaba.

¿Y en tu empresa? Creo que la situación actual en su mayoría está más orientada a controlar costes, ser eficientes, … que a ser creativos e imaginativos. No queda otra, pero esto ¿puede matar o reducir la creatividad? Veo grandes empresas con planes de reajustes salariales y de plantilla y pienso en los fundamentos para propiciar el pensamiento creativo: curiosidad, voluntad para derribar barreras mentales, ilusión, confianza en las propias posibilidades. Evidentemente la situación no ayuda. Con lo cual el camino esta libre hacía un desenlace lento e inevitable si antes alguien no lo remedia.

¿Aparecerá alguna pequeña empresa creativa y emprendedora con alguna solución brillante y creativa? Seguro, pero será comprada por los gigantes que es la forma más notoria que tienen de combatir entre ellas. Qué hubiese sucedido si Microsoft hubiese comprado a Google cuando era una incipiente puntocom. ¿Sería el mundo el mismo si no Microsoft no hubiese sostenido a Apple, para evitar ser acusada de ser monopolio en los sistemas operativos personales?

¿Pueden aparecer aplicaciones creativas globales fuera del ámbito de USA? ¿Alguna del oriente?, Japón, Corea, India, … ¿alguna del mundo hispano? ¿Y en la Unión europea?

En esta época de crisis veo más valorado el pensamiento convergente que el divergente. El pensamiento convergente se dirige hacía una sola posibilidad correcta para la resolución de un determinado problema. Y el problema ha sido muy bien definido, crisis, recortes, eficiencia, … Curiosamente parece ser que no hay correlación entre la inteligencia y la creatividad. Es perfectamente posible ser altamente creativo y tener una inteligencia normal, o poseer una gran inteligencia y carecer de capacidad creativa. Pero para resolver el problema parece ser que bastan ingenieros y contables.

Saldremos de la crisis, pero lo haremos aplicando soluciones creativas, cuáles, no lo sé, estoy en crisis, pero desde luego no será haciéndola cada vez más eficiente trabajando a favor de ella con los métodos tradicionales. Apple gana más dinero que nunca, pero no es ahora más creativa que nunca. Es como el futbol, no creo que valga de mucho que tu equipo tenga un balance de cuentas saneado y no gane títulos generando ilusión. A la larga la afición se irá a la competencia. Al menos las nuevas generaciones.

Comparte o imprime artículo:
  • del.icio.us
  • Digg
  • Meneame

The human face of big data. Más preguntas que respuestas.

Probablemente sepas que es The human face of big data, sino resumiendo burdamente  diré que es el experimento según el cual más de un millón de personas están compartiendo actualmente, a través de su Smartphone, su vida privada en tiempo real. Con el objetivo de que este estudio ayude a mejorar el conocimiento de nosotros mismos y mostrar aplicaciones beneficiosas sobre la gestión ingente de información.

Dicho esto no hago más que preguntarme acerca de esta iniciativa, preocuparme por la intimidad de los datos allí expuestos, su relación con el gran hermano, etc, etc, etc… Pero creo que es conveniente echarle un ojo y sobre todo reflexionar sobre el tema.

Ya están aquí. Es lo primero que se me ocurrió. Es la primera iniciativa que demuestra fehacientemente que el manejo de inmensos volumenes de información es posible y en tiempo real. Además existe la ventaja de que si no lo sabemos hacer ahora, siempre podremos aplicar potentes algoritmos en un futuro. Me recordó a la primera vez que oí sobre viajes espaciales a través de empresas privadas. Es cuando se demuestra la tecnología es factible y está a punto de ser usada.

Quienes lo promueven. Importantes empresas del sector lideradas por EMC2 que conseguirán un impulso importante en este mercado que será tremendamente lucrativo, de hecho aunque sólo sea en posicionamiento ya lo han logrado.

  • Y no está Google. Lógico, si alguien sabe manejar ingente volumen de información es él y ya lo estará haciendo gracias al parque instalado de android y a los consentimientos que alguna vez hayamos dado para compartir ubicación, mapas, etc…
  •  No hay ninguna telco. Normal, las Telco se han caracterizado por perder todas las batallas en la red, no tienen ninguna aplicación estrella, y han ido perdiendo todas las ventajas competitivas iniciales. Perdieron la posibilidad de tener una red social, la de la ubicación del móvil (Probablemente sepa más google de como se mueven los móviles que las Telco)  e incluso han perdido la batalla de los mensajes cortos a favor del Whatsapp y similares. Me preocupa que no estén Telcos porque son las únicas empresas que tienen obligaciones legales e historia al respecto de proteger los datos privados.

The human face of big data además de sacar datos de tu Smartphone, y ojo según advierte cuando te lo instalas no dejará ningún registro sin escudriñar, mirar en el apartado de permisos, se basa también en una batería de preguntas bastantes exhaustivas. Algunas de las cuales no te resulta agradable responder sin una copa entre ambos y mirando directamente a la cara de tu interlocutor. Como premio puedes tener acceso a los datos, y conocer a tu alma gemela. Estaba interesado en los datos pero me ha defraudado el panel de control , aunque supongo que lo mejoraran en breve.

Reconozco que me instalado la aplicación, tras mucho pensármelo y con el fin de desinstalármela una vez vista, algo que haré en breve, en especial tras ver a mi alma gemela propuesta. Creo que aun prefiero los errores del mundo natural a los aciertos del mundo digital. Quizá es que sea aun un romántico.

Comparte o imprime artículo:
  • del.icio.us
  • Digg
  • Meneame

Teclado vs Pluma en el mundo digital

De pequeño escribía cartas a la familia lejana. De puño y letra, claro está. El otro día, tras la obra de casa, y reordenando todo, me topé con una carta de amor, o desamor. También de puño y letra. Este fin de semana, tomando copas en El Reciclaje, me di de bruces con una antiquísima Hispano Olivetti. Todo me evocaba emociones. Sin embargo el teclado de un ordenador, quizá por moderno y herramienta usual, no me trasmite ninguna. ¿Se pueden trasmitir las emociones mejor de puño y letra al mundo digital?

Pero vamos a ver, quién escribe ya de puño y letra. Cuándo fue la última vez que tuviste que escribir algo importante a mano. Yo haciendo memoria recuerdo que fue un pésame. Cuando llegue a darlo no estaba la destinataria y en lugar de un mensaje al móvil, o un mail, o cualquier medio electrónico opté por una nota manuscrita. Que incomodidad, aparte del mensaje estaba la forma. Mi caligrafía no es como antes, las líneas se torcían, e incluso eché de menos el corrector ortográfico. Sin embargo ante algo emotivo aun no soy lo suficientemente digital como para teclearlo.

Y es que el mundo digital es más cómodo. Si recuperase mis cartas de amor/desamor sólo tendría la mitad, las que recibí. Con el paso del tiempo puede que las importantes  fuesen las que mandé, pero esas si no volverán. Me gustaría verlo todo, lo que escribí, y como lo escribí. Sin embargo tengo colecciones de insulsos mail, sus contestaciones, reenvíos, … todos con el tipo de letra homogéneo que elija. Pero volvamos a la pregunta, ¿se pueden trasmitir emociones mejor escribiendo de puño y letra?

He estado leyendo acerca de los trabajos de Jeanluc Velay, en ellos se ven como se activan las mismas partes del cerebro cuando se lee, que cuando se escriben letras. Sin embargo cuando se leen pseudo letras, signos, que no hemos aprendido a escribir, sólo se activa la zona del cerebro dedicada a la lectura. Para evidenciar más aun está relación se activa la parte derecha o izquierda del celebro dependiendo de si se es zurdo o diestro. Lo cual demuestra una relación sensomotriz entre ambos procesos.

Estos trabajos me refuerzan en la intuición de que es más fácil trasmitir emociones al mundo digital si las tocamos con los dedos. Recapacitando creo que hemos estado huyendo del teclado en todo momento. De hecho, siempre que se podía se usaba el ratón, (Excepto quizás para combinaciones rápidas y precisas, Control-C, Control-V, que no tenían nada que ver con el lenguaje verbal), cuando llegaron los portátiles pasamos a la alfombrilla táctil, y ya apenas existen modelos nuevos de teléfonos con teclas, solo pantallas y Smartphones. (Lo siento blackberry)

Por todo esto aunque no se ponga de manifiesto ante otras virtudes, tamaño, peso, … supongo que las tablets tienen más éxito. En este sentido si echo de menos el uso de lápices para escribir en algunos modelos de tabletas, que por contra aun nos castigan con un teclado en la pantalla. Es más espero que sirvan para volver a la antigua caligrafía, aunque sea sobre una pantalla, porque realmente creo que es importante dibujar y pintar para aclarar mejor las ideas, y puede que también para transmitirlas. Espero que esto ayude a la educación de las nuevas generaciones. Aunque al final como siempre, la forma será importante, pero más tener algo que decir.

 

Comparte o imprime artículo:
  • del.icio.us
  • Digg
  • Meneame

Me encanta cotillear, y en Whatsapp también.

Me encanta cotillear. (Más bien fisgonear) y actualmente se puede hacer en cualquier momento. Desde Facebook, que empezó gracias a ello, hasta prácticamente todas las aplicaciones, incluso me cotilleo a mi mismo, y miro de vez en cuando con el latitude en donde he estado. (Lamentablemente cotillearme a mi mismo es muy aburrido, y cuando veo donde he estado lo constato).

Pero me encanta cotillear y a la gente también. Y donde lo hago con mayor frescura por su espontaneidad es en Whatsapp. Últimamente me da por mirar la foto que la gente pone allí. Lo descubrí por casualidad. Por lo general sólo vemos a los amigos con los que solemos “whatsappear” y como los tenemos cerca la foto no nos dice nada, pero también podemos hacerlo de todos los que tenemos en el teléfono y tienen Whatsapp. En mi caso un montón, 1.363.

 

Me encanta cotillear pero a la gente  también, es adictivo, a todos los colegas que se lo he comentando han caído en la tentación y no han dejado de mirar estas fotos. Te encuentras de todo. Al amigo que perdiste la pista y llevas sin llamarle 10 años, al colega que se prejubilo, a esa secretaria borde que sólo conoces por el de correo y móvil, al comercial del taller, … Te enteras o intuyes cosas que ni te imaginabas. Que si tal ha debido adoptar dos niñas chinas, que si cual debe tener una mascota, … Y te llevas sorpresas, como lo guapa que es Rodolfo, este me dio en su momento dos móviles, el de su empresa que lleva él como autónomo y el de su casa, que debe llevar su mujer, la de la foto. Te enteras de lo que han envejecido en tal poco tiempo algunos compañeros que ya no ves, (se trata de cotillear no?) El buen humor que tienen algunos cuando ya no trabajan, etc …  En la mayoría de los casos supongo que me imagino más de lo que es en realidad. Pero cuando estoy esperando en una cola, o no sé que hacer le doy un repaso a las fotos, y a su estado de animo y me monto mi película.

Hay quién pone primeros planos que parecen de estudio. (Mujeres generalmente que salen guapísimas, los hombres en estos casos salen con corbata) Otr@s fotos de sus hijos, flores, avatares, paisajes, su coche, … y otr@s no ponen nada, inmigrante digitales supongo, de los que aun no dominan el móvil. (Ya estoy prejuzgando).

Todo esto me lleva a estar cada vez más concienciado de la necesidad de tener un yo digital que nos gestione nuestra personalidad dependiendo del contexto. Estoy seguro que un gran porcentaje de la gente da su móvil y ni se imagina que también da su foto y su mensaje relatando un cachito de su vida, (Carpe diem, AUPA ATLETI…), y nos lo cuenta a todos, no sólo a sus amigos, si no a quién tenga su móvil.

Por ejemplo esa chica, secretaria de otra empresa y que no conozco,  seguro que tiene esa foto tan sexy y provocativa pensando en su chico y no en el resto de los mortales, y que le gusta que la vea así cada vez que le manda un mensaje. (Creo que voy a mandarle whatsapp en lugar de mails).

En fin, hasta que no tengamos ese yo digital que nos gestione en la red, solo nos queda ser buenos, porque discretos está claro que no podemos serlo. Hay mucho cotilla, verdad Kate?

 

 

 

Comparte o imprime artículo:
  • del.icio.us
  • Digg
  • Meneame

Quiero a mi gato

Quiero a mi gato. Llegue a esa conclusión el otro día cuando me desperté. Estaba allí elegante y distante. Se estiró y mostró una morfología muy diferente a la mía, garras, dientes… y un comportamiento egoísta y ególatra. Cuando quiere se va y no se le puede pedir explicaciones por su conducta gatuna. Yo no quería un gato en casa, pero el resto de la familia me convenció y ahora es el rey de la casa.

Claro que el otro día hablando con un amigo me pareció percibir lo mismo.

Él me hablaba y a mi me parecía entender. Quiero a mi IPhone. Es mi primer contacto con el mundo, mi despertador. Elegante y sobrio. Tiene una filosofía distinta a la mía, también la consideraba en cierta manera egoísta, ególatra e individualista. (Ambos venimos del UNIX, de los sistemas abiertos, del todo gratis, del compartir sin cobrar…) Él no quería un IPhone, pero se lo pusieron en la empresa y ahora es el rey de la casa, y la principal mascota de sus hijos. Creo que él también quiere a su iPhone.

Pensé, ¿será lo mismo? A ver, yo no necesitaba un gato, mi amigo tampoco un IPhone. A mi los gatos me gustan por su elegancia, y su independencia, pero probablemente sea más apreciable la lealtad de un perro. Hay que reconocer que el iPhone tiene estilo pero nos mosquea esa exclusividad. Mi colega muestra a veces su iPhone como signo de distinción, y yo me he dado cuenta de que cuando han salido en el salvapantallas del ordenador las fotos de Mus, mi gato, también parecía que me contagiaba cierta prestancia.

Después con todo el circo de la presentación mundial del iPhone 5 pensaba. Y si lo que queremos todos en realidad es una mascota elegante más que una herramienta para cazar ratones en las redes del SXXI. Además una mascota la tiene quién puede permitírsela, ni el iPhone está  al alcance de todas las economías, ni todos los gatos tienen monte para campar. En fin, creo que esto de los móviles de gama alta, y precios más altos, son sólo señal de distinción y nadie debería caer en la tentación de pagar esos precios por estas mascotas digitales, que además no están en peligro de extinción. Para cazar ratones vale con un android. Espero no caer en la tentación, pero si alguien me regala el iPhone 5 que sea en blanco please.

Comparte o imprime artículo:
  • del.icio.us
  • Digg
  • Meneame

Olvido y la Confidencialidad

Se acaba el verano y la mejor forma de reflexionar sobre el Yo Digital es escribir en este blog. Unos de los objetivos  del mismo es concienciar y reflexionar sobre las similitudes y diferencias entre nuestra vida digital, nuestra comunicación en la red, y la forma tradicional y natural con que se venía haciendo hasta el siglo pasado cuando aun la red no estaba en el centro de nuestras vidas. Lo cierto es que pequeñas diferencias a priori producen cambios significativos, máxime si no somos conscientes, para muestra un botón, y ahí tenemos el caso de la concejala Olvido.

Ponemos énfasis y estamos cada vez más concienciados de nuestro derecho a la intimidad digital. De proteger nuestros datos personales, y en este sentido hay leyes que regulan el acceso y rectificación de los mismos. No somos tan conscientes de nuestra identidad digital, y por ende de la gestión de nuestra identidad digital, y desde luego seguimos sin tener herramientas que gestionen nuestras personalidades digitales.  (Nuestro Yodigital del trabajo, con los colegas, con los foros de internet,…)
En el mundo digital en red parece que tampoco somos tan conscientes del  concepto de confidencialidad. En el mundo natural cada vez que confiamos un secreto a una persona lo hacemos en función a la reputación de la misma y en la confianza de que esta no desvelará dicho secreto a terceras personas.  Dependiendo del secreto en cuestión la persona depositaria debería ser más confiable y así poder compartir más confidencias. En la red deberíamos funcionar con los mismos mecanismos, y en cierta manera se podrían mejorar. Por ejemplo, se podrían implementar mecanismos basados en protección de derechos digitales, de tal manera que solo los destinatarios del mensaje pudiesen descifrarlos, reproducirlos, y dependiendo del dispositivo, copiarlo. Esto como teoría está muy bien, y al menos pensar de esta manera nos conciencia de los problemas de confidencialidad en las comunicaciones digitales, es sólo una teoría puesto que para resolver el problema de la confidencialidad digital, antes hay que resolver el de la identidad digital, reputación digital, … y por supuesto que los DRM funcionen.   (Todos en la industria han sido crackeados). Supongo que las redes de contactos, tipo www.ashleymadison.com, tendrán este tema más desarrollado, pues la confidencialidad importa tanto o más que la identidad.

En el mundo digital una perdida en la confidencialidad, acrecienta los efectos indeseables. El caso de la concejala Olvido, así lo manifiesta notablemente. Velocidad de difusión, propagación viral frente al boca a boca. Veracidad del mensaje, video explicito vs explicaciones más o menos creíbles. Bien es cierto que este caso manifiesta una pésima gestión de la situación, a falta de sentido común hubiese sido necesario un experto en gestión de crisis en un asunto donde acaban confluyendo, sexo, política, e incluso futbol. El aspecto positivo del suceso es  que este caso habrá hecho más por concienciarnos de los peligros de la confidencialidad que infinidad de sesudas charlas al respecto.

Comparte o imprime artículo:
  • del.icio.us
  • Digg
  • Meneame