Las cumbres no digitales

Antes se subía a las cumbres para estar más cerca de la divinidad, ya fuese el Olimpo, el monte Ararat o el Anapurna. Sin embargo la última semana anduve por ellas para raptar a mis hijos del influjo del Pokemon Go. En los picos de Europa, además de la belleza y espiritualidad que pudieron gozar los antiguos, comprobé su inexpugnabilidad aun, ante la cobertura de datos. No es baladí el tema, estuve de vacaciones con la familia en la semana del apogeo de los Pokemon y vi como todo adolescente, es decir persona menor de treinta y tantos años, paseaba mirando a su...

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