Me encanta cotillear. (Más bien fisgonear) y actualmente se puede hacer en cualquier momento. Desde Facebook, que empezó gracias a ello, hasta prácticamente todas las aplicaciones, incluso me cotilleo a mi mismo, y miro de vez en cuando con el latitude en donde he estado. (Lamentablemente cotillearme a mi mismo es muy aburrido, y cuando veo donde he estado lo constato).

Pero me encanta cotillear y a la gente también. Y donde lo hago con mayor frescura por su espontaneidad es en Whatsapp. Últimamente me da por mirar la foto que la gente pone allí. Lo descubrí por casualidad. Por lo general sólo vemos a los amigos con los que solemos “whatsappear” y como los tenemos cerca la foto no nos dice nada, pero también podemos hacerlo de todos los que tenemos en el teléfono y tienen Whatsapp. En mi caso un montón, 1.363.

 

Me encanta cotillear pero a la gente  también, es adictivo, a todos los colegas que se lo he comentando han caído en la tentación y no han dejado de mirar estas fotos. Te encuentras de todo. Al amigo que perdiste la pista y llevas sin llamarle 10 años, al colega que se prejubilo, a esa secretaria borde que sólo conoces por el de correo y móvil, al comercial del taller, … Te enteras o intuyes cosas que ni te imaginabas. Que si tal ha debido adoptar dos niñas chinas, que si cual debe tener una mascota, … Y te llevas sorpresas, como lo guapa que es Rodolfo, este me dio en su momento dos móviles, el de su empresa que lleva él como autónomo y el de su casa, que debe llevar su mujer, la de la foto. Te enteras de lo que han envejecido en tal poco tiempo algunos compañeros que ya no ves, (se trata de cotillear no?) El buen humor que tienen algunos cuando ya no trabajan, etc …  En la mayoría de los casos supongo que me imagino más de lo que es en realidad. Pero cuando estoy esperando en una cola, o no sé que hacer le doy un repaso a las fotos, y a su estado de animo y me monto mi película.

Hay quién pone primeros planos que parecen de estudio. (Mujeres generalmente que salen guapísimas, los hombres en estos casos salen con corbata) Otr@s fotos de sus hijos, flores, avatares, paisajes, su coche, … y otr@s no ponen nada, inmigrante digitales supongo, de los que aun no dominan el móvil. (Ya estoy prejuzgando).

Todo esto me lleva a estar cada vez más concienciado de la necesidad de tener un yo digital que nos gestione nuestra personalidad dependiendo del contexto. Estoy seguro que un gran porcentaje de la gente da su móvil y ni se imagina que también da su foto y su mensaje relatando un cachito de su vida, (Carpe diem, AUPA ATLETI…), y nos lo cuenta a todos, no sólo a sus amigos, si no a quién tenga su móvil.

Por ejemplo esa chica, secretaria de otra empresa y que no conozco,  seguro que tiene esa foto tan sexy y provocativa pensando en su chico y no en el resto de los mortales, y que le gusta que la vea así cada vez que le manda un mensaje. (Creo que voy a mandarle whatsapp en lugar de mails).

En fin, hasta que no tengamos ese yo digital que nos gestione en la red, solo nos queda ser buenos, porque discretos está claro que no podemos serlo. Hay mucho cotilla, verdad Kate?