Si, pero no, y al final si, que remedio.


Google ha anunciado que el 1 de marzo cambiará su política de privacidad, unificándola a todos sus servicios, excepto Chrome, books y Wallet, y de paso podrá cruzar y analizar oficialmente todos nuestros datos en aquellas aplicaciones que nos está ofreciendo. Avisados estamos.
Si. Como no vamos a estar de acuerdo en tener una política común de privacidad para todo aquello que hacemos en internet si es uno de los principios del Yo Digital que da nombre a este blog. Es decir tener controlado desde un único sitio todo aquello que publicamos, compartimos, o mostramos al resto de la red.  Además hasta nuestra comisaria europea Vivian Reding ha mostrado su acuerdo. (Glups!!!).
Pero no. Claro que el Yo digital lo que quiere es controlar por si mismo todo aquello que tenemos en la red. Ya sea público o no. Y además queremos hacerlo para saber qué es lo que se conoce de nosotros, ahora con la nueva política de privacidad de Google, será una empresa estadounidense, con un legítimo afán de lucro quién de partida haga ya esa correlación de mis datos personales, y como buena empresa americana con también legítimas ambiciones monopolísticas. (¿Vivian eres consciente de ello?) Google hará este cruce de mis datos automáticamente. Eso sí, se ofrece a ayudarnos para sacarlos a otro lugar y por supuesto no estamos obligados a usar sus servicios. Además se compromete a no vender nuestros datos a terceros. Esperemos que al menos le vaya financieramente bien y no tenga la tentación.
Y me quedan muchas más dudas:
¿Qué pasará con los datos que tenga en otras compañías cuando las compré Google?
¿Será capaz de correlar todos los datos de mi Smartphone android? Me temo que sí. Llamadas frecuentes, ubicaciones, y como lo uso para cosas intrascendentes como correr, pues también sabrá los tiempos que hago, por donde entreno, y por ende hasta como estoy de forma física. (De amores ni hablamos)
Al final sí, que remedio. Seguiré usando los servicios de Google porque en la etapa digital que vivimos está de moda y es casi imposible no tener alguna intimidad en la red, aunque yo al menos  cada vez tengo más cuidado en lo que expongo de mi mismo. Pero asusta saber que Google puede saber más de nosotros que nosotros mismos.  ¿Seremos psicoanalizados sin ir al psicólogo?
Se me ocurren muchos guiones para películas de ciencia ficción, y todas me dan miedo. Por ejemplo, cada noche suelo salir al mismo sitio a tomar una copa y charlar de cómo fue la jornada. Y cada noche suelo coincidir con la misma gente. De mirarlos, de su apariencia, su forma de vestir, y sus expresiones suelo tender a inducir como les va la vida en cada momento. Pero si dejásemos de ir, yo o el resto de la gente al pub, olvidaría fácilmente a estas personas  y sus circunstancias. Pero la red no es así, no olvida, y se nutre de hechos concretos que quedan grabados para siempre. Por lo que seguro que lo que hagamos hoy, podrá ser analizado en un futuro no muy lejano. Y seguro que en ese futuro no muy lejano serán reproducible fielmente esos datos grabados aunque no tanto el contexto en el que se hicieron.

Google ha anunciado que no dará nuestros datos a nadie excepto bajo un mandamiento judicial valido. Pero miedo me da los algoritmos que pueda tener para conocer la proyección de nuestra psique en el mundo digital. ¿Sería capaz Google de contratar a un programador, o ejecutivo,  sin pasar por el típico test psicológico a los que nos sometemos ante cada nuevo trabajo? ¿Y sin valorar el perfil de su rastro en las distintas aplicaciones de Google?
Lo malo de todos los guiones de ciencia ficción que se me ocurren es que tendría que escribirlos muy rápidamente,porque puede que el futuro esté más cerca de lo que parece.

Mientras tanto, por favor señores de Google, creen un defensor del pueblo para sus cada vez menos anónimos clientes.